¡VIVA LA REVISTA!

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martes, 9 de noviembre de 2010

60 años de... Tres gotas nada más (II)

Ya en el segundo acto, nos encontramos a nuestros protagonistas en un puerto del Mar Jónico y con difefentes personalidades, fruto de las circunstancias; así pues, Tristán se hace pasar por Spaguetti, un viejo lobo de mar que pretende adueñarse del barco de Rajawais y secuestrar a Palmira; Domingo se hace llamar Milotis, un cocinero que trabaja para ganarse la vida mientras que Celestino y Purita son empleados en diferentes oficios y todo ello motivado porque la noche del secuestro de Palmira en Génova le robaron la cartera a Domingo, por lo que tuvieron que emplearse en diversos oficios. Una vez descubiertas sus diferentes personalidades y, tras una serie de cómicas peripecias motivadas por el perfume “Tres gotas nada más”, Palmira consigue finalmente hacerse con la parte de la herencia que le correspondía más la parte correspondiente a Rajawais quien ha mantenido engañados a todos para que, junto a un multimillonario argentino, del que verdaderamente estaba enamorada, ya que su difunto la engañaba con una exótica india,
poderse refugiar:
Cuando una mujer presume
y a tu amor muy rebelde está
tú recurres al perfume
y tendrás un triunfo total.
Tres gotas nada más
es el perfume más excitante.
Tres gotas nada más
para conquistas es lo bastante.
Tres gotas nada más
y lograrás un éxito imponente.
Tres gotas nada más
y sólo esto es suficiente.
Le aconsejo que no abuse
ni la dosis quiera aumentar
porque si se va la mano
puede usted quizá fracasar.