¡VIVA LA REVISTA!

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lunes, 31 de agosto de 2015

Adiós a la sonrisa de la platea... (XI)

Anuncia que será la última vez que actúe en este teatro pues piensa en comprarse uno en Barcelona. Desde el 10 de abril de 1987 se presenta en el Teatro Olimpia de Valencia. Este teatro había sido cine y gracias a ella, a su hermano y a Colsada, consiguen convertirlo en teatro y evita su cierre.

El 29 de octubre de 1987 estrena El último tranvía, de Manuel Baz y García-Segura, con Pedro Peña, Jenny Llada, Amelia Aparicio, Tito Medrano, Ricardo Valle, Paloma Rodríguez, Berto Navarro, Eva Sancho y Celso Pellón. Esta obra, que permanece en Madrid cuatro temporadas seguidas, consigue situarse una vez más en la obra de mayor recaudación.  En 1990 la obra sufre cambios en el reparto debido a que Manuel Baz se retira de la profesión al encontrarse enfermo, esto significa que la empresa decide dar un cambio a su actriz estrella para su próxima presentación teatral, de este modo dicen adiós Pedro Peña, Jenny Llada y Ricardo Valle, que son sustituidos por Ángel Terrón, Silvia Espigado y Manuel Brum aunque continúan Tito Medrano, Celso Pellón y Amelia Aparicio que abandona a Lina para retirarse a Brasil donde triunfa y reside su hijo, el cantante Manolo Otero.


En 1991, la compañía de Lina da un cambio de 180 grados al montar en escena un espectáculo distinto a los demás titulado Celeste… no es un color, de Roberto Romero y García-Segura. El espectáculo de Lina deja de ser una  revista musical al uso para ser un musical donde el personaje de la actriz tan popular que tanto había calado en el público queda casi intacto pero con pinceladas nuevas que le hacen diferente a los que Manuel Baz crea para ella. Desde la noche del 7 de noviembre de 1991 y hasta el 4 de abril de 1993 permanece en cartel Celeste… no es un color, con Marisol Ayuso, Luis Perezagua, Paloma Rodríguez, José Albert, Pepe Cela y Antonio Caro. Lina sigue triunfando recaudando los millones que estaba acostumbrada y llenando la sala desde el primer día, pero no le convencía del todo ya que intuía que el público que seguía acudiendo en masa no se reía tanto como con las anteriores y, antes de irse con dos butacas vacías o más, prefiere retirarla del cartel.  Aún así, le conceden la medalla de oro de la SGAE al espectáculo que mayor recaudación ha obtenido en la temporada 1992-93 con más de 1.700 millones de  pesetas.