¡VIVA LA REVISTA!

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lunes, 31 de agosto de 2015

Adiós a la sonrisa de la platea... (X)

El 20 de noviembre de 1980 la actriz decide presentarse con ¡Vaya par de gemelas!, de Baz y García-Segura, con Antonio Ozores, Anne Marie Rosier, Tito Medrano, Amelia Aparicio, Ricardo Valle y Berto Navarro en el Teatro Princesa de Valencia. Como siempre, se traslada al barcelonés Teatro Apolo desde el 12 de diciembre de 1980 hasta el 10 de octubre de 1981. Lina consigue colas inacabables durante diez meses recibiendo grandes elogios de crítica y público y miles de homenajes sin olvidar que vuelve a arrasar en taquilla[1], estrenando la obra la noche del 4 de diciembre de 1981 en el teatro La Latina donde permanecen hasta el 9 de enero de 1983. Siendo la actriz más premiada en el año 1982 y con llenos a diario, debe suspender la obra por consejo médico para retomarla en primavera hasta el 16 de septiembre de 1983 incorporando al equipo actoral a Pedro Peña sustituyendo a Antonio Ozores.


Ya en la noche del 16 de noviembre de 1983 y, nuevamente, en el Teatro Princesa valenciano, la actriz estrena Hay que decir que sí al amor, de Baz y García-Segura, con la incorporación de Zori-Santos. La obra, que recauda dos millones de pesetas diarios, bate su propio récord de recaudaciones al obtener más de cincuenta millones en los primeros veintisiete días de representación en Valencia. Tal y como promete a su público catalán reestrena la obra la noche del 16 de diciembre de 1983 hasta la noche del 8 de Julio de 1984.

Lina entonces debe suspender las representaciones a pleno éxito debido a que debe ser atendida quirúrgicamente en la Clínica Barrequer por desgarro de retina en su ojo derecho con lesiones en el izquierdo. La actriz estaba a punto de quedarse ciega. Afortunadamente todo sale bien, y tras permanecer seis meses inactiva, haciéndose cargo de la compañía que percibía su salario y los últimos pagos del teatro La Latina (se habla de una pérdida de la empresa de más de trescientos millones de pesetas), anuncia su regreso para finales de año.


El 25 de enero de 1985 estrena ¡Sí al amor!, con cambios en la partitura y en el texto y en el equipo de actores volviendo a contratar a Pedro Peña. La obra se mantiene en el Teatro La Latina con llenos increíbles hasta mediados de mayo de 1986[2]. Regresa el 24 de junio de ese mismo año a Barcelona para finalizar el contrato que quedó sin hacer por culpa de aquel desprendimiento de retina. Hasta el 29 de marzo de 1987 se presenta en el Apolo barcelonés. En la “nueva” partitura, se incluye un nuevo número, “Cada noche” en agradecimiento a las múltiples muestras de cariño y apoyo recibidos por parte del público.



[1] En la temporada 1982-1983 y, sobre una recaudación de 1181 millones de pesetas en los teatros madrileños, Vaya par de gemelas obtuvo en el Teatro de La Latina 187,6 millones que suponían un 15,8 por ciento de la recaudación global, quedándose en el primer puesto por encima, incluso de la célebre Antología de la zarzuela de Tamayo, con 185,9 millones y un 15,7 por ciento de las taquillas madrileñas. Vid. FERNÁNDEZ LERA, Antonio: “Los números cantan”, en El Público, nº 50, Madrid, noviembre 1987, pág. 64.
[2] La temporada 1983-1984 fue “discreta” en Madrid para Lina Morgan por la sencilla razón de que su nuevo espectáculo, ¡Sí, al amor!, permaneció durante meses en sendos teatros de Valencia y Barcelona antes de ir a la capital del Estado. En aquella temporada fue Esperanza Roy la reina de la revista y de la taquilla madrileña con Por la calle de Alcalá, que, primero en el Teatro Alcázar y, posteriormente, en el Teatro Calderón, obtuvo una recaudación de 217,1 millones de pesetas, que significaban el 13,7 por ciento sobre la recaudación global en Madrid; sin embargo, Lina vuelve a sentar su feudo en la temporada 1984-1985. Sobre una recaudación global de los teatros madrileños de 1936,8 millones de pesetas, ¡Sí, al amor! obtuvo 309,8 millones, es decir el 15, 9 por ciento de lo recaudado en todos los teatros madrileños. Ibídem.