¡VIVA LA REVISTA!

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lunes, 31 de agosto de 2015

Adiós a la sonrisa de la platea... (VII)

En 1972 Colsada y Lina Morgan deciden no hacer extensible el contrato que les unía por desavenencias entre los dos ya que la actriz, tras sufrir una delicada intervención quirúrgica en las cuerdas vocales que la mantienen alejada de los escenarios sólo 18 días -porque quiso coger el alta médica bajo su consentimiento-, no se encontraba establecida del todo y tras un año de trabajo agotador en donde debía de hablar gritando por encima de las carcajadas sin micrófonos, decide pedir un tiempo de descanso. Cansada de hacer los mismos papeles, en la misma compañía, con los mismos compañeros… quería demostrar que era capaz de triunfar sin pareja artística a su lado.



Lina Morgan hace su debut cinematográfico de la mano de Jesús Franco que dirigía su segunda comedia musical antes de dedicarse por completo al cine de terror. Vampiresas 1930 es el título del filme en el que intervienen como principales estrellas: Mikaela, Ivess Marsald, Antonio Ozores y Lina Morgan. 


La siguiente película que interpretó fue El pobre García, que dirige, escribe el argumento y música además de coproducirla, Tony Leblanc. Junto a ella, las magníficas actuaciones gratuitas de José María Rodero, Jesús Tordesillas, Manuel Gómez Bur, Fernando Santos, George Rigaud y Manolo Morán; pero no será hasta 1969, cuando el productor José Luis Dibildos decide que sea ella la protagonista absoluta de Soltera y madre en la vida que dirige Javier Aguirre, convirtiéndose en la película de mayor taquilla en ese año. Un descubrimiento donde la actriz se lo jugaba todo. En 1970 José Frade la contrata para que protagonice


La tonta del bote con Arturo Fernández, bajo la dirección casi póstuma de Juan de Orduña. Con esta película el índice de popularidad y éxito de la actriz se acrecienta, convirtiéndola en una profesional de gran envergadura en nuestro país. 



Es Mariano Ozores quien llena de popularidad y dinero a la cómica con producciones de la época: dispuestas a distraer al público, no pretendían otra cosa que evadir al espectador de la realidad que le circundaba: La graduada (1971), Dos chicas de revista (1972), La descarriada (1972), Una monja y un donjuán (1972), La llamaban la madrina (1973), Señora doctor (1973), Dormir y ligar todo es empezar (1974)... Después llegaría la oportunidad de su vida al interpretar a Zoraida “La mujer barbuda” en una película del zaragozano José María Forqué titulada Una pareja distinta con un José Luis López Vázquez de travestido. La película fracasó estrepitosamente al ser muy adelantada para la época; aun así, a Lina no la quitan el titulo de “reina de la taquilla” y el de “la actriz mejor pagada” del cine español. 


Tras abandonar el teatro, para dedicarse por completo al cine al firmar un contrato con la productora Lotus Films Internacional (propiedad de Julián Esteban y Luis Méndez) que piensan lanzarla como actriz tragicómica en distintos proyectos de gran categoría, esto ilusiona a la actriz que opta por dejar los escenarios de revista, ya con la ayuda de su hermano José Luis como manager y consejero. Con Lotus filmará al lado de Alfredo Landa la taquillera Fin de semana al desnudo (1974), de Mariano Ozores y Los pecados de una chica casi decente, también del prolífico director, ya en 1975. Nuestra estrella, en ese mismo año, rueda dos películas más: Imposible para una solterona, melodrama con Juan Luis Galiardo y Un día con Sergio, con el mismo galán, siendo dirigidas ambas por Rafael Romero Marchent. 


Lotus Films que apostaba por Lina Morgan, Carmen Sevilla o Lola Flores anuncia que la cómica será la estrella de la película, La noche de los cien pájaros, basada en la obra de Jaime Salom, con guiones entre otros de José Luís Garci; pero, finalmente la hizo Carmen Sevilla que triunfaba con otras de la casa que se asemejaban a este estilo de películas. 


Como el destape iba a más, Lina descarta realizar otras ofertas hasta el punto de estar olvidada para el cine[1]. En 1979 se habla de una vuelta con una película con Tony Leblanc y Antonio Ozores que no llega a cuajar. En 1987 Luis García Berlanga le ofrece hacer Moros y cristianos, pero la actriz deshecha la propuesta ya que está inmersa en su compañía teatral. Lo mismo hace con otra de Víctor Manuel. Tras el triunfo televisivo de la serie Hostal Royal Manzanares, el director Elías Querejeta propone a la actriz hacer una película de las que no se olvidan nunca pero sin saber porqué, también lo rechaza.




[1] Sus intervenciones fílmicas, además de las películas citadas, se ciñen a: Objetivo las estrellas (1963) y Ésta que lo es (1973), de Tito Fernández; Una tal Dulcinea (1963), de Rafael J. Salvia; La cesta (1964), del mismo realizador; Julieta engaña a Romeo (1964) y Algunas lecciones de amor (1966), de José Mª Zabalza; ¿Qué hacemos con los hijos? (1967), de Pedro Lazaga; Las que tienen que servir (1967) y Pecados conyugales (1968), de José Mª Forqué;  Los subdesarrollados (1968), de Fernando Merino y El secreto de la abuela (2006), de Belén Anguas.