¡VIVA LA REVISTA!

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lunes, 31 de agosto de 2015

Adiós a la sonrisa de la platea... (VI)



En 1963 realiza un espectáculo en la madrileña sala de fiestas Pasapoga. Le ofrecen otro con la cantante Li Morante en la misma sala, pero ésta, en pleno éxito de su presentación en la canción y a punto de estrenar la película Objetivo las estrellas, en la que interviene Lina Morgan, lo rechaza. 
Le siguen en la temporada 1963-64 dos comedias de Juanjo Alonso Millán (El agujero y Soltero de nacimiento) formando su primera Compañía de Comedias Cómicas junto al actor Rubén García. En 1964 regresa a la compañía de Manuel Paso con la revista Un aprendiz de marido, en el Teatro Alcázar de Madrid, con Lina Canalejas y Quique Camoiras, que resulta un estrepitoso fracaso.



Colsada la contrata para la compañía que llevaba en exclusiva formada por Antonio Casal, Juanito Navarro y Manolito Díaz en el Teatro La Latina donde estrenan varias revistas: ¡Ay, qué ladronas!, A medianoche y El barbero de Melilla, todas ellas en 1964. En este momento Colsada decide darle las quinientas pesetas que exige la vedette si quieren que salga con ellos de gira. Colsada la presenta en el Teatro Apolo de Barcelona junto a Adrián Ortega y el genial rey del Paralelo, Alady, con el que interpreta una parodia de gran éxito en la revista Las fascinadoras



De esta manera su presentación en Barcelona se convierte en uno de los grandes aciertos por el sagaz empresario, quien tras finalizar la temporada la manda a la compañía que pertenece a su teatro La Latina, con la vedette Ángela y Juanito Navarro. Comienza desde este momento una andadura profesional que dura desde 1965 a 1972 con el cómico. Estrenan juntos más de nueve espectáculos (¡Quiero un bebé!, Dos maridos para mí, Y parecía tonta, La rompeplatos, Humor, juerga, tragedia y drama, La chica del barrio, ¡Qué vista tiene Calixta!, La chica del surtidor y Nena, no me des tormento...) a razón de seis meses en provincias y seis, desde las Navidades, en La Latina. Cuando un actor percibía quinientas pesetas diarias, ellos conseguían entre mil y dos mil pesetas. Ella es denominada como “la Charlot con faldas”, la “Gulietta Massina española” o el “terremoto cómico” mientras que Juanito Navarro era “el cómico del momento”.