¡VIVA LA REVISTA!

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lunes, 31 de agosto de 2015

Adiós a la sonrisa de la platea... (IV)


Entre el grupo de chicas que buscaba una oportunidad, se encontraba Lina, quien fue la primera en dar un paso adelante y decir que ella se sabía el texto entero de toda la compañía. Alfonso del Real, que en un principio dudaba de que la chica pudiese hacerlo, decide arriesgarse. Fue un éxito al interpretar un pequeño papel cómico. De esta manera del Real le aconseja que se dedique al género cómico ofreciéndole papeles en su compañía que la fuesen sacando del anonimato.


En seguida se recuperó la tercera vedette, pero a Lina no le importó porque aunque regresase al final del pelotón ella ya estaba ensayando con mayor protagonismo el siguiente espectáculo. 
Con La Blanca doble, Colsada presenta a Ángeles López Segovia como tercera vedette en el madrileño Teatro Madrid con la supervedette Marisol Clements que fue sustituida por Maruja Tomás en los teatros Ruzafa, Apolo y La Latina con la que llegan en 1955. 


Colsada la coloca en la compañía de Luis Cuenca con la alemana estrella Trudi Bora en el Teatro de La Latina hasta que estrenan en el mismo escenario una revista liderada por Gracia Imperio, Alfonso del Real y Luis Barbero. En ese mismo año, alterna la revista ¡Ay qué trío! con Tontita de Leandro Navarro y Fernando Moraleda, junto a la vedette Raquel Daina y el cómico Luis Cuenca hasta que se presentan en el Teatro Fuencarral de Madrid.
1955 también sería el año en el que interviniese en otras revistas de Colsada como Secreto de estadio, Mis dos maridos, Ana María, Mi padre... su padre... tu padre...


Otra vez en el Ruzafa de Valencia, actúa con Gracia Imperio, Luis Cuenca y Pedro Peña en la revista Sirenas de Apolo cuando Colsada, que tenía en el vecino Teatro Apolo el éxito de la temporada Mujeres o diosas, para sustituir a la segunda vedette que era Mercedes Llofríu, decide darle la gran oportunidad por lo que debe cambiar su nombre de guerra por otro más internacional acorde con la compañía. Su hermano José Luis y ella misma buscan el de Lina como diminutivo de Angelina y el de Morgan porque sonaba a banca y traería suerte. Así nace Lina Morgan.