¡VIVA LA REVISTA!

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viernes, 3 de septiembre de 2010

Las plumas del marabú

El marabú o bea de plumas tiene una indiscutible carga erótica, pues se asocia al striptease y al music-hall, aunque también las mujeres de la alta burguesía sucumbieron a su encanto y lo utilizaron como echarpe sobre sus trajes de noche. La fascinación del marabú reside en que es una "prenda" para ocultar y, al mismo tiempo, juguetear con el cuerpo femenino, dando lugar a todo tipo de fantasías, por lo que no tardó en convertirse en elemento indispensable de los cabarets y las casas de citas.A raíz de la Exposición Universal de 1888 y de su neutralidad durante la I Guerra Mundial, Barcelona se vio de pronto convertida en la capital de la dolce vita, acogiendo a empresarios del music-hall, prostitutas, vedettes de revistas, actrices, adivinas, cantantes, así como a una variada fauna de hombres de negocios, espías e industriales. La ciudad se erigió además en pionera del arte pornográfico, que tuvo en Alfonso XIII a uno de sus grandes entusiastas, y la provinciana y polvorienta avenida del Paralelo se transformó rápidamente en una calle con cosmopolitas salas de fiesta, teatros de variedades y espectáculos de un erotismo nunca visto, sin que jamás faltaran las plumas del marabú...Tras la traumática Guerra Civil y a pesar de la moralidad imperante, el Barrio Chino mantuvo su actividad, al tiempo que algunos meublés de la parte alta de la ciudad, como la Casita Blanca, adquirieron celebridad.El marabú volvió a tener notoriedad durante la Transición, y Barcelona ha mantenido hasta nuestros días su condición de ciudad alegre y descocada donde todavía hoy pueden verse espectáculos pornográficos como en ninguna otra capital europea en el Bagdad y donde los stripteases de Christa Leem o las acrobacias de show-girl de Chiqui Martín forman parte del imaginario colectivo de su gente.
El libro fue publicado en noviembre de 2009 por La esfera de los libros. Muy recomendable.