¡VIVA LA REVISTA!

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jueves, 14 de febrero de 2008

¡¡¡Ya ha salido "YOLA, historia del primer "boom" teatral de la posguerra"!!! ¡¡¡Reserve su ejemplar!!!


Hoy sale, por fin, tras una larga y casi interminable espera el estudio del profesor Montijano Ruiz YOLA, historia del primer "boom" teatral de la posguerra que intenta recrear toda una época y un estilo en la forma de prácticar teatro en los años cuarenta. YOLA trata de acercar al lecor veterano y al neófito qué es y en qué consiste el género que popularmente se conoce como "revista" y que posee diversas acepciones en su significado. A través de sus páginas el lector podrá conocer cómo fue la primera puesta en escena de esta popular y célebre "zarzuela cómica moderna", sus intérpretes, sus autores y, por supuesto, su gran artífice, la inigualable Celia Gámez. El ejemplar incluye fotos originales de la época hasta ahora nunca vistas así como todas las críticas de la época sobre ella y una biografía sobre la célebre vedette.

El libro podrá comprarse a través de librerías especializadas de Madrid (en breve os diremos cuáles) y esta página en el correo montijanoruiz@yahoo.es

Su precio es de 20 euros, gasto de envío incluidos. ¡¡¡No os quedéis sin vuestro ejemplar de YOLA. Historia del primer "boom" teatral de la posguerra!!!

Grandes libretistas de la revista ( y XXVII): Fiacro Yraycroz


Navarro de nacimiento, se trasladó a Madrid para cursar sus estudios. Fue Bibliotecario del Círculo de Bellas Artes y colaboró asiduamente en la prensa del momento y, sobre todo, en los periódicos literarios, destacando su faceta como poeta. Escribió generalmente en solitario y estrenó en los coliseos más famosos de su tiempo como el Apolo, Eslava, Cómico, Novedades, Noviciado o Príncipe Alfonso proporcionando libretos a los compositores más importantes de la época como Nieto, Apolinar Brull, Chapí, Chueca, Torregrosa, Vives, Jiménez o Quislant. Como dramaturgo cabe destacar que no abusó del chiste o retruécano fácil tal y como sí lo hacían algunos de sus contemporáneos, aunque fue un autor sencillo y de buen gusto. Destacan, de entre toda su producción Madrid-Club (1889), Garibaldi (1890), La guedeja rubia (1906) ¡Ábreme la puerta!... (1909) o Machaquito o El gato negro (1911), entre otras.

Grandes libretistas de la revista (XXVI): Luis Tejedor Pérez


Este comediógrafo alcanzó notable popularidad durante la posguerra al haber colaborado junto al actor Pepe Alfayate en la redacción de diversas comedias con Luis Fernández de Sevilla, Ángel de Andrés y Enrique Martínez Muñoz, entre otros. Participó, además, como guionista en algunas producciones cinematográficas de la época. Entre su producción de teatro frívolo destacan, principalmente, las obras ¡Vales un Perú! (1947), con Muñoz Lorente e Isi Fabra; Las dos iguales (1949), con M. Taramona y Fernando Moraleda; Las alegres cazadoras (1950) con Fernández de Sevilla y el maestro García Morcillo; Amor partido en dos (1950) junto a Federico Vázquez Ochando y el maestro Juan Quintero; ¡Hola, cuqui! (1951) con la partitura de Federico Moreno Torroba; La media naranja (1951) en colaboración con Luis Fernández de Sevilla; Colomba (1961) con Jesús Mª de Arozamena y Moreno Torroba, etc.

viernes, 8 de febrero de 2008

Grandes libretistas de la revista (XXV): Manuel Santos Baz


Seudónimo de Manuel Santos López, uno de los comediógrafos más prolíficos del género. Hermano del actor Fernando Santos, integrante del trío Zori, Santos y Codeso. Nació en la ciudad de Salamanca donde transcurrieron sus primeros años, estudios primarios y de Bachillerato. Llegado a Madrid, se interesó por el mundo del teatro, inclinándose, principalmente por el género de la revista, logrando estrenar su primera obra, Metidos en harina, el 11 de mayo de 1952, en el teatro Fuencarral de Madrid con la Compañía de Revistas Zori, Santos y Codeso, siendo acogido el estreno con gran éxito de público y crítica, pasando esta obra de más de dos mil representaciones en España. Posteriormente y, con la colaboración musical de Gregorio García Segura, estrenó en la Compañía de Lina Morgan, en noviembre de 1975, Pura metalúrgica, en el antiguo Teatro Barceló de Madrid, siendo desde entonces y hasta la fecha, los únicos autores de tan extraordinaria actriz. Compuso, además, numerosas comedias, sainetes arrevistados y revistas musicales, especialmente destinadas al lucimiento de aquel inigualable trío de cómicos. Colaborador habitual del maestro García Morcillo, su producción es amplia y fecunda, destacando, en ella títulos como Metidos en harina (1953), Una cana al aire (1954), Tres caballeros (1954), El vivo al bollo (1955), Fuera de juego (1956) Carambola (1956), Olé torero (1957), Lo que quiera mi papá (1958), Carolina de mi corazón (1959), Eloísa, Abelardo y dos más (1960), A la vejez viruelas (1961), Tres eran tres los novios de Elena (1961), Música y picardía (1961), Antón Pirulero (1962), Me lo dijo Adela (1963), El marido de mi mujer (1964), El guardia y el taxista (1965), Adán y Eva (1966), A Alemania me voy (1967), Trabaja, pero seguro (1967), Los tunantes (1968), Esto tiene truco (1970), El último de Filipinas (1971), Un, dos, tres, cásate otra vez (1972), El cuento de la lechera (1974), La señora es el señor (1974), Pura metalúrgica (1975), Casta ella, casto él (1977), Todo el monte es orégano (1978), La Marina te llama (1979), La chispa de la vida (1981), ¡Vaya par de gemelas! (1981), ¡Sí... al amor! (1983) o El lío nuestro de cada día (1988).

Grandes libretistas de la revista (XXIV): José Luis Sáenz de Heredia


Prolífico director de cine al que siempre se le recriminó su afinidad con el régimen franquista, algo de lo que él nunca renegó. Además de haber sido el artífice de múltiples producciones cinematográficas en las que colaboraron los más grandes actores de su época como Alfredo Mayo, Paco Martínez Soria, Concha Velasco, etc., es el artífice de una de las obras fílmicas que sirvieron como instrumento de propaganda política del franquismo, Raza (1942). Es también el autor, junto con Federico Vázquez Ochando, de dos de los grandes éxitos de la carrera teatral de Celia Gámez en la incipiente posguerra española; esto es, Yola, en 1941 con música de los maestros Juan Quintero y José Mª Irueste Germán y Si Fausto fuera Faustina con música de Moraleda y Quintero, en 1942.

Grandes libretistas de la revista (XXIII): Arturo Rigel


Comediógrafo y amigo de la simpar Celia Gámez, elaboró, además, múltiples guiones cinematográficos. Es el autor de algunas de las mejores revistas de la carrera teatral de Celia como La hechicera en palacio (1950) o El águila de fuego (1956), ambas escritas en colaboración con Francisco Ramos de Castro o S. E., la Embajadora (1958) con José Mª de Arozamena. Musicaron sus libretos los maestros Francis López o José Padilla, principalmente.

Grandes libretistas de la revista (XXII): Francisco Ramos de Castro


Dramaturgo y periodista autor de zarzuelas tan famosas como La del manojo de rosas (1934) con música del maestro Pablo Sorozábal. Tuvo una prolífica carrera teatral cultivando obras líricas, especialmente dentro del género cómico y asainetado. Colaboró con Anselmo Carreño, Luis Fernández de Sevilla, José Mesa Andrés o Agustín Martín Becerra. Su producción teatral es amplia y dilatada y, dentro del género que nos ocupa, destaca por haber sido el artífice, junto a Arturo Rigel, de dos de los mayores éxitos en la carrera teatral de Celia Gámez como La hechicera en palacio en 1950 o El águila de fuego en 1956. Otras de sus obras más significativas fueron De regia estirpe (1911), ¡Gol! (1933), ¡Mira qué bonita era...! (1928), Fin de semana (1944), Gran Revista (1946), Veinticuatro horas mintiendo (1947), Gran Clipper (1948), etc.

Grandes libretistas de la revista (XXI): Antonio Paso Díaz


Hijo de Antonio Paso Cano y la actriz Juana Díaz. Continuó con la tradición familiar al dedicarse de lleno al teatro y cultivar toda clase de géneros, especialmente cómicos: juguetes, pasillos, sainetes, zarzuelas, bien sólo o en colaboración con dramaturgos tales como Francisco Gª Loygorri, José de Juanes, José Silva Aramburu o su propio hermano Enrique Paso. De su pluma salieron revistas y operetas tales como La fiesta de la alegría (1918), Su majestad la verbena (1918), El terror de las mujeres (1918), La señorita Tenorio (1919), El capricho de la reina (1919), La mancha de la mora (1921), Las mujeres de Lacuesta (1921), El amor de Friné (1922), La reina Topacio (1923), El valle del Josafat (1925), La veneciana (1925), ¡Quietos un momento! (1926), El espejo de las doncellas (1927), ¡Abajo las coquetas! (1928), ¡¡Que se mueran las feas!! (1929), El huevo de Colón (1931), ¡Que me la traigan! (1935), Las de armas tomar (1935), Una rubia peligrosa (1942), Llévame donde tú quieras (1943), La de la falda de céfiro (1945), Róbame esta noche (1947), Tentación (1951), Y esta noche ¿qué? (1966), entre otras.

jueves, 7 de febrero de 2008

Grandes libretistas de la revista (XX): Antonio Paso Cano


Este comediógrafo es el iniciador de la dinastía teatral que ostenta su apellido junto con su hermano Manuel Paso Cano. De su prolífica y fecunda producción teatral destacan múltiples comedias, pasillos, juguetes cómicos, sainetes, revistas, operetas y zarzuelas. Su vida escénica es tan sumamente fecunda y su nómina es tan amplia que puede considerársele, sin lugar a dudas, uno de los comediógrafos más importantes de principios del siglo XX. Colaboró con Enrique García Álvarez, Joaquín Abati, Antonio Fanosa, Tomás Borrás, Ricardo González del Toro, Carlos Primelles o su propio hijo, Antonio Paso Díaz. Entre sus obras destacan El respetable público (1902), El solo de trompa (1903), La torería (1904), El rey del valor (1904), El aire (1906), Los mosqueteros (1906), El arte de ser bonita (1906), La taza de té (1906), Tenorio feminista (1907), La alegre trompetería (1907), La tribu gitana (1908), Mayo florido (1908), La república del amor (1908), Los ojos negros (1908), Los perros de presa (1909), La partida de la Porra (1910), ¡Mea culpa! (1910), La gallina de los huevos de oro (1911), El verbo amar (1911), Baldomero Pachón (1913), El debut de la chica (1913), El dichoso verano (1914), España nueva (1914), Sierra Morena (1915), El velón de Lucena (1915), El asombro de Damasco (1916), Las aventuras de Colón (1919), Muñecos de trapo (1919), La caída de la tarde (1920), Ojo por ojo (1921), ¡No te cases, que peligras! (1921), El apuro de Pura (1922), Benamor (1923), Rosa de fuego (1924), Los ojos con que me miras (1925), Las mujeres son así o Amor con amor se gana (1926), El viaje en cueros (1928), El antojo (1929), La campana de la gloria (1929), El ceñidor de Diana (1929), La sal por arrobas (1931), Las tentaciones (1933), Una rubia peligrosa (1942), ¡Tabú! (1946), etc.

Grandes libretistas de la revista (XIX): Manuel Paso Andrés


Empresario y comediógrafo hijo de Antonio Paso Cano y la actriz Carmen Andrés. Fue el creador de una exitosa compañía de revistas y operetas con las que viajó a América cosechando no pocos éxitos. De entre ellas destacan Llévame donde tú quieras (1943), Róbame esta noche (1947), ¡Devuélveme mi señora! (1952), Una mujer despechada (1965), ¡Usted sí que vale! o Serafín es un santo (1966), Y esta noche, ¿qué? (1966), Una viuda de estreno (1968), Una mujer para todos (1969), etc.

Grandes libretistas de la revista (XVIII): Enrique Paradas y Joaquín Jiménez


Es éste uno de los dúos de libretistas más populares y exitosos del teatro lírico español, ya no sólo en su vertiente frívola sino a la par sainetesca y zarzuelística puesto que juntos llegaron a colaborar en muchísimas ocasiones erigiéndose ambos como una de las parejas de dramaturgos más fecundas del último tercio del siglo XIX y primeros del XX.
Miguel de Palacios, oriundo de Filipinas, dirigió varias revistas teatrales y fue habitual colaborador en su tarea de libretista con Guillermo Perrín. Escribió numerosas obras de índole dramática, aunque, especialmente, sobresalió cultivando el género chico. Por su parte, Perrín, era malagueño, especializado en el terreno del teatro musical de carácter cómico escrito casi siempre en colaboración con Miguel de Palacios. La colaboración entre ambos dio sus frutos en obras como La cabeza popular (1848), Monomanía musical (1880), El faldón de la levita (1883), El gran turco (1883), ¡Quién fuera ella! (1885), Villa... y Palos (1885), El club de los feos (1886), Tarjetas al minuto (1886), Miss Eva (1886), El zaragozano (1886), Chin-chin (1886), Caralampio (1887), Los inútiles (1887), Madrid en el año dos mil (1887), El 7 julio (1887), Apuntes al natural (1888), Certamen nacional (1888), Muevles husados (1888), Las dos madejas (1889), ¡Al otro mundo! (1889), Las primaveras (1889), El testamento del siglo (1889), Misa de Réquiem (1889), Los Belenes (1890), Entrar en la casa (1891), ¡Los dos millones! (1891), Amores nacionales (1891), El novio de su señora (1892), El testarudo (1895), Cuadros disolventes (1896), Madrid de noche (1897), Las españolas (1897), Bettina (1899), El traje de boda (1899), La de Roma (1899), Liquidación general (1899), Enseñanza libre (1901), El juicio oral (1901), Correo interior (1901), El morrongo (1902), Cuadros vivos (1902), El general (1903), El automóvil, mamá (1904), El trueno gordo (1904), La reina (1905), Cascabel (1905), La favorita del rey (1905), Las castañuelas (1905), Las granadinas (1905), El diablo verde (1906), El rey del petróleo (1906), Cinematógrafo nacional (1907), ABC (1908), Pepita López (1908), El becerro de oro (1909), Las mil y pico noches (1909), La reina de los mercados (1909), Pepe el liberal (1909), La corte de faraón (1910), El país de las hadas (1910), La reina Mimí (1910), Institución libre (1910), El coche del diablo (1910), La tierra del sol (1911), El paraguas del abuelo (1911), Las mujeres de Don Juan (1912), Su majestad el cupón (1913), La veda del amor (1913), El príncipe Pío (1913), Los dioses del día (1914), Miss Australia (1914), La cadena (1914), El harén (1915), La guitarra del amor (1916), La cenicienta (1916), El rajá de Bengala (1917), La bella persa (1918), entre otras muchas.

martes, 5 de febrero de 2008

Grandes libretistas de la revista (XVII): Adrián Ortega


Este año de 2008 se cumple el centenario de uno de los comediógrafos más notables dentro del género que nos ocupa. Nos referimos a Adrián Ortega, el autor de nada más y nada menos que de uno de los más célebres pasodobles de todos los tiempos, “El beso”, perteneciente a la revista La estrella de Egipto, protagonizada por Celia Gámez en el madrileño Teatro Alcázar en 1947.Oriundo de La Habana, ciudad donde nació, su nacimiento se debió, fundamentalmente a que tanto sus padres como abuelos se encontraban de gira por América, continente donde residieron cerca de veinte años. Procedente de una familia dedicada de lleno al noble pero difícil arte de Talía desde sus tatarabuelos, era, por supuesto, inevitable su dedicación a este maravilloso mundo.Su debut teatral se produjo en el Teatro Payret de La Habana a la temprana edad de cuatro años. Tras el regreso de su familia a España al comienzo de la década dorada de los veinte, comenzó a trabajar en las compañías teatrales que poseyeron sus abuelos donde llegó a convertirse en un auténtico niño prodigio al encabezar toda una pléyade de comedias de muy diversos autores y estilos.Se educó en Valencia y, acabada la Guerra Civil entró primero como meritorio y, más tarde como galán joven en compañías como la de José Alfayate y María Fernanda Ladrón de Guevara. Ya en Madrid, es contratado por la Compañía de Comedias de Pepe Isbert, una de las más conocidas y prestigiosas de la época donde trabajaría como galán y actor cómico, papeles de los que nunca más volvería a desprenderse y en los que era un verdadero especialista.Pero no solamente el teatro ocuparía la mayor parte de la vida de este genio olvidado sino que el cine también comenzó a atraerle a partir de 1955 donde intervino en la película Rapto en la ciudad. Así pues, trabajó en más de sesenta filmes con los actores y directores más prolíficos y variados de su tiempo como José Luis Sáenz de Heredia, Fernando Palacios o Mariano Ozores. He aquí su filmografía tras su primera intervención para la gran pantalla: de 1955 es también Historias de la radio; en el 58 interviene en Las chicas de la Cruz Roja; 1960, Llama un tal Esteban; en 1962, Llovidos del cielo, El grano de mostaza, El balcón de la luna y Vuelve San Valentín; 1963, La verbena de la Paloma, Marisol rumbo a Río y Llegar a más; en el 64, Como dos gotas de agua y El espontáneo; 1965, Historias de la televisión y la versión moderna de Currito de la Cruz con Paco Rabal, Carmen Sevilla y Arturo Fernández; del 66 es La tía de Carlos en minifalda; en 1968, Pecados conyugales, basada en la comedia homónima de Juanjo Alonso Millán, otro gran olvidado de nuestra escena contemporánea; en 1969 interviene en el filme De picos pardos por la ciudad; en el 70, La banda de los tres crisantemos y No desearás al vecino del quinto, un auténtico bombazo fílmico de la época; 1971, Los gallos de la madrugada con una espléndida y bellísima “chica de Celia Gámez”, esto es, la gran Concha Velasco y el “héroe del franquismo”, Alfredo Mayo; en el 72, Guapo heredero busca esposa; Dormir y ligar todo es empezar en 1974; Sólo ante el streaking y Los pecados de una chica casi decente en 1975, esta última basada en el éxito teatral de Pedro Mario Herrero Balada de los tres inocentes junto a Lina Morgan, Antonio Ferrandis, Alfredo Landa y la gra e inolvidable vedette, que fue Queta Claver; del 76 son Alcalde por elección y Nosotros, los decentes; en el 77 intervine en los filmes Un día con Sergio, para el lucimiento de Lina Morgan, Tres días de noviembre y El apolítico con López Vázquez y Carmen Sevilla; 1979 acoge un “boom”, Los bingueros, que se convierte en una de las películas más taquilleras de la historia del cine español; en 1980 actúa en ...Y al tercer año resucitó, El erótico enmascarado, Yo hice a Roque III, Hijos de papá y El liguero mágico; en el 81, Queremos un hijo tuyo, Todos al suelo, El primer divorcio, Patrimonio nacional, Los liantes, ¿Dónde estará mi niño?, La masajista vocacional, Un millón por tu historia, ¡Qué gozada de divorcio! y Brujas mágicas; en 1982, ¡Que vienen los socialistas!, Padre no hay más que dos, Cristóbal Colón de oficio... descubridor y Le llamaban J.R.; de 1983 son Agítese antes de usarla, Juana la Loca... de vez en cuando, La loca historia de los tres mosqueteros y El arreglo; en 1984 interviene en un solo filme, Al este del Oeste. Su última intervención cinematográfica sería en 1986 con la excelente película Tata mía bajo la batuta de José Luis Borau.Sin embargo siempre sería el teatro su verdadera y única vocación; tanto desde el ámbito de la actuación como en el de la autoría. En el primer caso interpretó desde a Alfonso Paso, Muñoz Seca, Miguel Mihura interviniendo en veinte comedias y más de sesenta revistas como Mujeres o Diosas (1955), Las fascinadoras (1965), El barbero de Melilla (1965), Las intocables (1966), Vengan maridos a mí (1967), ¡Quiero ser mamá! (1967), Las atrevidas (1968), El chulo (1968), Una noche movidita (1968), Trasplantes de marido (1969), Mi marido es un tormento (1970)... Trabajó para Colsada y actuó junto a las mejores vedettes y primeros actores de aquellos tiempos como Addy Ventura, Queta Claver, Licia Calderón, Vicky Lussón, Vicky Santel, Lilian de Celis... Andrés Pajares, Juanito Navarro, José Orjas, Luis Cuenca, Rafael Castejón...Como director y autor, su carrera fue de los más variada, prolija y densa. Su primera comedia, Telia de Montrex, fue estrenada por la Compañía de Mª Fernanda Ladrón de Guevara. Ella le volvió a estrenar dos obras más. Junto a ella, otras célebres compañías de la época como la de Aurora Redondo, Pepe Alfayate, Juanito Navarro, Jesús Guzmán, Antonio Garisa, Mary Paz Pondal, Alfonso Lussón, Manolo Codeso, Quique Camoiras, del que fue gran amigo, entre otras que pusieron en escena comedias suyas como Don Armando Gresca, El tonto es un sabio, El hombre de rojo, Ponte el bigote, Manolo, etc. y así hasta totalizar más de 45 comedias estrenadas todas en Madrid.En cuanto a la revista, ya hemos señalado antes su labor como actor pero, además, creó múltiples, muchas de ellas célebres como La estrella de Egipto donde junto al maestro Fernando Moraleda compuso el celebérrimo pasodoble “El beso” tan versionado por tantos artistas posteriores que nunca tuvo una mejor intérprete que Celia Gámez, actriz para la que fue expresamente creado y que ha sido utilizado en múltiples bandas sonoras como las de las películas El balcón de la luna (1962), A la pálida luz de la luna (1985) o La pasión turca (1994), entre otras. También escribió para Celia otra revista de la que no se conserva ninguna grabación sonora aunque las críticas de la época apuntaban que fue todo un alarde de lujo su puesta en escena en lo referido a decorados y figurines. Nos referimos a Las siete llaves junto al maestro Isi Fabra en 1949. Otras revistas suyas fueron Mujeres o Diosas (1955) cuyo éxito duró más de tres años, ¡Qué mujeres! Beldades y mentiras (1957), Las fascinadoras (1965), ¡Quiero un bebé! (1965)...Adrián Ortega murió el 2 de abril de 1996 y, como casi siempre suele pasar en este país, su fallecimiento pasó prácticamente desapercibido para los medios de comunicación; sin embargo, siempre nos quedará en el recuerdo por haber sido el autor de una de las melodías más importantes del acervo cultural español y, mientras siga cantándose, Adrián Ortega permanecerá vivo y en nuestro recuerdo haciéndonos creer que “la española cuando besa es que besa de verdad...”

Sirvan pues estas palabras como adelanto del homenaje que, a través de esta página le dedicaremos a uno de los más grandes actores cómicos y mejores libretistas que dio nuestro extinto siglo XX.

viernes, 1 de febrero de 2008

Grandes libretistas de la revista (XVI): Leandro Navarro


Comediógrafo habitual colaborador junto con Adolfo Torrado de una serie de comedias de tono melodramático. Fue uno de los autores más prolijos de la década de los cuarenta estrenando obras en los principales teatros de la capital española. Éstas fueron interpretadas por las más resonantes actrices de la época como Isabelita Garcés, Irene López Heredia o Carmen Cobeña. De entre su labor como libretista en el género revisteril sobresalen obras como Las cuatro copas (1951), Cuatro mujeres y un día o Las cuatro bodas (1952), Los cuatro besos (1952), Dos Virginias (1955), ¡Usted sí que vale! (1966), entre otras.