¡VIVA LA REVISTA!

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martes, 9 de septiembre de 2008

Addy Ventura, la supervedette portorriqueña


Vedettes hubo muchas. Muchas vedettes, pero con el cuerpo, la fineza, elegancia, distinción y personalidad de la rubísima Addy Ventura, ninguna. Sus esplédnidos ojos, su maravillosa boca y su no menos escultural anatomía, hicieron de Addy una de las vedettes españolas más populares de la revista musical española alcanzando su esplendor en las décadas de los sesenta y setenta, aunque su trabajo se iniciara en los cincuenta, prosiguiera con reposiciones muy acertadas en los ochenta y continuara haciendo las delicias de su incondicional público en los años noventa en espectáculos representados en la madrileña sala Pasapoga con numeroso éxito.
Addy Ventura desarrolló casi toda su carrera sobre los escenarios madrileños y tuvo su época de esplendor en los años sesenta y setenta, coincidiendo con la última etapa de auge de la Revista.
Formó pareja artísitica con algunos de los más conocidos actores cómicos del panorama teatral español como Juanito Navarro con el que representa ¡Ya tengo papá y mamá!, La heroína de Alpedrete, Un hombre tranquilo, Don Manuel y la extraña reliquia, Las novias de Juan García y Doña Inés del alma mía. Más adelante compartiría cartel con otro maestro de la revista, el magnífico Adrián Ortega con el que intervendría en populosas revistas que ostentaban títulos como Las fascinadoras, Las intocables, Y de la nena... ¿Qué?, entre otras. Formó parte de la Compañía de Revistas Colsada con quien interpretó títulos como Bienvenida Miss Katy con Paquito de Osca, Vengan maridos a mí, ¡Quiero ser mamá!, Las Atrevidas, Pili se va a la mili, No despiertes a la mujer de tu projimo, Con ella volvió el escándalo, Una rubia de escándalo, ¡¡Métame un gol!!, La novia de Tuttankammom, A medianoche, ¡Ay, qué ladronas! etc.
Otros montajes postriores fueron la reposición de ¡A vivir del cuento! o Las de Villadiego en los años ochenta, la célebre y siempre recordada por su público incondicional Lo tengo rubio (1976) (en referencia al tabaco que vendía), en el madrileño Teatro Calderón o, ya en los noventa, Llévame a Pasapoga o Galanes y bellezas, en la sala anteriormente nombrada, ambas junto al actor Juan Rueda.
Lo que sí es cierto es que estamos, permitidme amigos d ela revista, ante una de las vedettes más hermosas y bellas que ha trabajado en el género a la par que gran artista y mejor persona. Addy contrajo matrimonio y se retiró de los escenarios no sin antes habernos dejado un inolvidable recuerdo en tantos y tantos gloriosos momentos llenos de nostalgia en el Calderón de Madrid o en otros teatros de nuestro amado país. Addy Ventura, la escultural supervedette portorriqueña, apelativo con el que se hacía anunciar en sus espéctáculos revisteriles a pesar de que era española y muy española, pasará a engrosar el olimpo de Talía gracias a su incombustible labor dentro del difícil mundo de la revista musical española. Por ella y para ella, un emocionado recuerdo. Addy, si lees alguna vez esto, gracias, muchísimas gracias por habernos regalado tu arte, tu belleza y tu preciosa sonrisa pero, sobre todo, por la enorme calidad humana que posees.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola,
Quisiera comentaros el artículo que he publicado sobre Alady en mi blog:
http://historias-cinematograficas.blogspot.com/2009/11/alady-el-rey-del-paralelo.html

Un saludo.
Angel.