¡VIVA LA REVISTA!

¡VIVA LA REVISTA!

viernes, 26 de julio de 2013

Crecimos con las estrellas de la Revista (VII): Rafael Castejón

Nació en Barcelona, el 8 de enero de 1932. Es descendiente de la familia Gorgé, que tuvo primeras figuras en el mundo de la lírica. De su Barcelona natal se trasladó a Alicante, donde empezó sus actividades artísticas en el cuadro de actores de Radio Alicante, alternando sus actuaciones con las del grupo lírico Ruperto Chapí. En 1950 se hace profesional y marcha a provincias en distintas compañías. Debuta en Madrid en 1953 con la compañía de revistas de Adrián Ortega en el Teatro Fuencarral, que ponía en escena la obra Las mentirosas, del maestro Moraleda. Después formó parte de diversas compañías zarzuela, revista y comedia bajo la dirección de prestigiosos directores como José Tamayo, José Osuna y Angel Fernández Montesinos. Al finalizar servicio militar volvió a los escenarios formando parte de las compañías de zarzuela más importantes.

 
En la temporada 1974-75 participó con la Compañía Lírica Nacional en el montaje que José Tamayo realizó para el Teatro de La Zarzuela de El rey que rabió, que fue la última aparición en escena de Selica Pérez Carpio. Poco después participó en La rosa del azafrán, Los vagabundos, La del soto del parral, La marcha de Cádiz, Bohemios, Alma de Dios o La canción del olvido, entre otras muchas.


Su relación con el Teatro de La Zarzuela ha sido particularmente fructífera participado, además, en las producciones de Chorizos y Polacos, La viejecita, La Patria chica, La Parranda o La leyenda del beso. 
 

Alternó su actividad en el género lírico con el teatro de comedia, papeles en los que la crítica le ha juzgado como un gran talento, destacando La venganza de la Petra, Anacleto se divorcia, El caso de la mujer asesinadita o Los caciques al lado de Amparo Rivelles, María Jesús Valdés, Javier Escribá o Aurora Redondo.

En programas de televisión ha sido dirigido por Cayetano Luca de Tena o Ricardo Palacios, como ejemplo de un largo etcétera.


 

Crecimos con las estrellas de la Revista (VI): Luis Barbero

Luis Barbero nació en Madrid el 8 de agosto de 1916 en el seno de una familia de artistas, su padre era director de una orquesta de zarzuela. Tras estudiar piano y aparejador, decide dedicarse profesionalmente al mundo del espectáculo debutando sobre las tablas el 24 de diciembre de 1939 con la zarzuela El rey que rabió, de Ruperto Chapí.
 
 
En sus primeros años como actor, actúa como tenor cómico en los espectáculos de ases líricos que dirige Salvador Videgain y maestro del género chico, para luego pasar a las compañías cómicas de Loreto Prado y Enrique Chicote. Pionero también del denominado café teatro, no debutaría en el cine hasta el año 1957.

Fue con la película El hombre que viajaba despacito, de Joaquín Luis Romero Marchent. A partir de ese momento, se consolida como uno de los grandes actores secundarios del cine español, casi siempre en pápeles cómicos, a los que no fue ajeno su físico menudo y aire bonachón.

 

Presente también en televisión, participó en numerosas series y espacios dramáticos, como La casa de los Martínez (1967-1968), Estudio 1, Un, dos, tres... responda otra vez (1976-1977), La banda de Pérez (1997) o los infantiles Hoy también es fiesta (1973-1974), Fiesta (1974).


Mantuvo también su presencia sobre los escenarios, pudiendo destacarse su interpretación de Don Basilio en Doña Clarines (1979), de los Hermanos Álvarez Quintero, junto a Ana Mariscal, El rayo (1990), de Pedro Muñoz Seca, con Julia Trujillo o Usted puede ser un asesino (1994), de Alfonso Paso.


Tras haber trabajado en más de cien películas, curiosamente el papel que más popularidad le reportó fue uno de los últimos que interpretó, el de Matías Poyo, el inseparable amigo del Abuelo Manolo (Pedro Peña) en la serie Médico de familia (1995-1999). Más tarde y, debido al éxito cosechado con esta serie, intervendría en otras producciones televisivas como Éste es mi barrio, La banda de Pérez, Siete vidas o Manos a la obra, falleciendo en Madrid el 3 de agosto de 2005.


 

 

 

 

Crecimos con las estrellas de la Revista (V): Adriana Vega

Adriana Vega, cuyo nombre real es Antonia López Arroyo, nació en Madrid el 25 de febrero de 1960 y es una de las exponentes de lo que se dio en llamar el género del destape, una forma de hacer cine que causó furor en la España de la Transición (entre 1975 y 1985) y que en una actitud pendular frente a la moral de la época de Franco y que supuso un híbrido entre el cine erótico y la comedia castiza con Mariano Ozores como referente. Bella y natural como pocas en la época fue el objeto oscuro de deseo de adolescentes y no tan adolescentes de la década de los 80 que soñaban en sus fantasías con la joven y guapa actriz.
 
 
Bajo las órdenes de este director Adriana Vega llegó a rodar siete películas. Su debut ante la cámara fue, sin embargo, de la mano de José Antonio Barrero, en el filme La sombra de un recuerdo (1978), que protagonizó junto a Sara Lezana. Posteriormente vendrían títulos como Venus de fuego (1978), Trampa sexual (1978), Historia de S (1979), El liguero mágico (1980), con Andrés Pajares, Cariñosamente infiel (1980), Viciosas al desnudo (1980), Los Liantes (1981) La masajista vocacional (1981), El sexo sentido (1981), "Una gallina muy ponedora" Coproducción México-España dirigida por Rafael Portillo en 1982. El Cid cabreador (1983) (que fue la única incursión en el mundo del cine del domador de leones Ángel Cristo) o Juana la loca... de vez en cuando (1983), junto a Lola Flores. Intervino en varias películas dirigidas por Mariano Ozores Al Este del Oeste (1984), El recomendado (1985), Cuatro mujeres y un lío (1985), Esto sí se hace (1987), Jet Marbella Set (1991).
 
 
A partir de 1985 reduce sus apariciones en cine y dedica más tiempo al mundo del teatro, medio en el que había debutado seis años antes con Siempre no es toda la vida, de Santiago Moncada, interviniendo en la obra Revistas del corazón, de Juan José Alonso Millán, junto a José Luis de Vilallonga y Analía Gadé.

 
Entre 1990 y 1993 rueda cinco películas destacando la película de terror Trampa Infernal y La noche del ejecutor, de Paul Naschy.

 
Tras esa etapa su única aparición ante las cámaras fue en televisión. En la pequeña pantalla se estrenó con el programa de humor Sumarísimo (1978), de Valerio Lazarov), e intervino años después en la serie Hostal Royal Manzanares (1997), junto a Lina Morgan, y en la que interpreta a Magda, una mujer madura y soltera pero que conserva todavía un enorme atractivo para los hombres.
Tras esa experiencia, ha permanecido apartada de la interpretación.

 

 

jueves, 25 de julio de 2013

Crecimos con las estrellas de la Revista (IV): Fernando Santos

Fernando Santos López  nació en Salamanca, el 16 de Marzo de 1923  en  el seno de una familia numerosa, fue el pequeño de los nueve hijos, de los que llegaron a juntarse con vida siete, del matrimonio formado por don Eusebio Santos Baz y doña Dolores López Rubio.


En 1940, al enterarse de que estaba actuando en Salamanca la “Compañía  Infantil  Liliput” que dirigía  Don Luis Pérez de León, de la que había oído hablar mucho y bien, decide pedir a Germán Herrero que le ayude para que Don Luís le haga una prueba. Hace la prueba y, finalmente, es aceptado en la Compañía.  Es así como a los 17 años, el 13 de Marzo de 1940 Fernando deja su Salamanca natal hacia Zaragoza para iniciarse en el mudo del espectáculo  con dicha compañía.


Pasado un tiempo le llamaron para otra compañía juvenil, que llevaba Enrique Llofríu, padre de la también actriz Mercedes Llofríu. Con la compañía Llofriu estuvo un montón de meses recorriendo ciudades, pueblos y aldeas. Salieron 40 de compañía y volvieron ¡siete! Bueno, pues esos siete, hacían un montón de papeles con tal de  que no se cortara ninguna escena de la obra. Se llamaban a si mismos “Los últimos de Filipinas”. Tiempo después, aquella compañía también se disolvió y Fernando volvió a Salamanca dispuesto a seguir su vida por otros derroteros o incluso a pedir su reingreso en la Caja de Ahorros.
 
 
Terminado Agosto del 42, y ya  dispuesto a renunciar a su sueño de ser actor, recibe una llamada de Mariano Madrid, ofreciéndole incorporarse a su compañía, que era también juvenil y de ella también había oído hablar mucho y bien. No lo pensó dos veces y el 11 de Septiembre llegaba a La Coruña y conocía ese día a Tomás Zorí y a Manolo Codeso ¡Quién le iba a decir que junto al primero iba a estar casi 51 años y 20 con el segundo! Poco a poco se fue afianzando en esa compañía. Hacían Zarzuela y Revista y como los repartos eran largos siempre tenía un papel aceptable, aunque claro está, detrás de Zorí y de Codeso.
 
 
Los tres actores permanecieron juntos veinte años y, tras la separación de Codeso, Zorí y Santos continuarían trabajando inseparablemente juntos hasta el año 1993 en que Fernando Santos fallecería en Madrid tras una larga enfermedad.
 

 

 

Crecimos con las estrellas de la Revista (III): Licia Calderón

Alicia Palacios Calderón es una destacada actriz alicantina. Sus inicios en el mundo del espectáculo se sitúan en el género de la revista, interviniendo por ejemplo en El águila de fuego (1956) con la principal estrella del género, Celia Gámez y Una muchachita de 800 años (1958), con José Muñoz Román en el Teatro Martín de Madrid.

 
De forma simultánea comienza a trabajar en cine, y rueda Muchachas de azul (1957), de Pedro Lazaga, con Tony Leblanc y Fernando Fernán Gómez, El hombre que viajaba despacito (1957), de Joaquín Luis Romero Marchent con Miguel Gila, Historias de Madrid (1958), de Ramón Comas, de nuevo con Leblanc o Tres de la Cruz Roja (1961), de Fernando Palacios.
 
 

A partir de 1962 espacia sus apariciones en la gran pantalla (rueda desde entonces tan sólo nueve películas -entre ellas el Spaghetti western Lo quiero muerto, siendo la última de 1987) y centra su carrera en el teatro. En sucesivos años estrenaría, entre otras, Juegos de sociedad (1963), de Juan José Alonso Millán, El alma se serena (1969), del mismo autor, Sé infiel y no mires con quién (1972), Los peces rojos (1975), de Jean Anouilh, Esta noche, gran velada (1983), de Fermín Cabal, Las tormentas no vuelven (1982), Violines y trompetas (1978) y Entre mujeres (1988), las tres últimas de Santiago Moncada.
 
 

En 1989 contrajo matrimonio con el actor Jesús Puente con el que tuvo una hija Jesusa Punete Palacios.
 
 

Durante las décadas de 1970 y 1980 realizó también algunas incursiones en el mundo de la televisión, sobre todo piezas de teatro televisado como las versiones de Juegos de sociedad (1978), Celos del aire (1979) o La hechicera en Palacio (1985), además de algún episodio en series como Del dicho al hecho (1971), protagonizada por Fernán Gómez o Las doce caras de Eva (1971).
 
 

En 2001 regresa a los escenarios con un nuevo montaje de Eloísa está debajo de un almendro, habiéndose retirado, desde entonces, de los escenarios.

Crecimos con las estrellas de la Revista (II): Fedra Lorente

Nacida en Madrid el 26 de diciembre de 1951, comienza a trabajar como actriz en los años 70 tras finalizar sus estudios de Arte Dramático. Debuta en el cine en 1973 con la película Busco tonta para fin de semana (1973), de Ignacio F. Iquino. Durante los siguientes años, y coincidiendo con el auge del género conocido como destape, participa en comedias como La lozana andaluza (1976), Niñas...al salón (1977) o Es pecado... pero me gusta (1978).



 
Entre 1980 y 1982 se dedica exclusivamente a televisión, e interviene en la series Don Baldomero y su gente (1982), con Luis Escobar y en algunas obras incluidas en los espacios Teatro breve, Estudio 1 e Historias para no dormir. Es en esta última serie, en cuyo capítulo titulado Freddy y emitido en septiembre de 1982, donde coincide por primera vez con Chicho Ibáñez Serrador.
 


 
La popularidad abrumadora le llegaría de repente menos de un año después, cuando Ibáñez Serrador la ficha para interpretar el papel de La Bombi en el célebre concurso de TVE Un, dos, tres... responda otra vez. Fedra Lorente se convierte en una de las actrices más conocidas del país y el personaje en uno de los más recordados en la historia de la televisión en España, de forma que, incluso veinte años después, se sigue asociando actriz y personaje y se recuerdan las muletillas empleadas. Fedra Lorente interpreta el personaje hasta 1986 año en que comienza a colaborar en La bola de cristal (hasta 1987).


Durante esa etapa compagina su trayectoria televisiva con la intervención en algunas películas sobre todo de Mariano Ozores. Tras una ausencia de tres años regresa a televisión, incorporándose al espacio de humor Tutti Frutti (1990-1991), en Telecinco, popular por ser el programa en el que se hicieron célebres las bailarinas Mammachicho.


En 1992 retoma el personaje que la hizo famosa, aunque ahora pasa a llamarse Mari Puri, y se incorpora al equipo de la que fue la octava etapa del concurso Un, dos, tres... responda otra vez (1992-1993).
 
En su trayectoria posterior ha combinado actuaciones tanto en cine como en televisión.



 

Crecimos con las estrellas de la Revista (I): Mª José Cantudo

María Purificación Josefa Cantudo Porcel, nació el 10 de julio de 1951 en el municipio jienense de Andújar para más tarde trasladarse y pasar parte de su infancia y adolescencia en Puente Genil (Córdoba).


El empresario hostelero Carlos del Val la anima y apoya para que emprenda una carrera artística en Madrid. Sus comienzos en 1971-72 son como modelo publicitaria y actriz de fotonovela, género en el que adquiere cierta popularidad. Valerio Lazarov se fija en ella y la contrata para presentar el programa televisivo ¡Señoras y señores! (1974-75), junto a Ángela Carrasco, Marcia Bell, Norma Duval y Victoria Vera.


Inició su carrera cinematográfica en 1973 con los filmes El espanto surge de la tumba y Autopsia, pero alcanzó su primer éxito a las órdenes de Jorge Grau en La trastienda (1976), donde protagonizó el primer desnudo integral femenino (visto a través de un espejo) del cine español. Se la etiquetó a su pesar en el género de destape y continuó trabajando, entre otros, con Antonio Mercero (Las delicias de los verdes años, 1976), de nuevo con Grau (El secreto inconfesable de un chico bien, 1976), José Luis Merino (Marcada por los hombres, 1976), Leon Klimovsky (Secuestro, 1976), Jacinto Molina (El huerto del francés, 1977), Tonino Ricci (Pasión, 1977), Omiros Efstratiadis (La amante ambiciosa, 1982) y Rafael Villaseñor (Piernas cruzadas, 1983).

 
Consciente de sus escasas oportunidades cinematográficas (no consigue superar las pruebas exigidas por Carlos Saura para protagonizar Carmen), decide centrarse en el teatro, especialmente en el género musical y, más concretamente, en la revista. Protagoniza con gran éxito Las leandras desde 1978 y consigue cierto prestigio como actriz o productora en títulos como Doña Mariquita de mi corazón (1985), ¡Viva la Pepa!, (1988), La Pepa trae cola (1989), Ya tenemos chica (1991), Mariquilla Terremoto (1996), Ventolera (1999) o El baile. (2001).


En televisión ha participado en las series La comedia musical española donde intervino en Las de Villadiego y ¡Róbame esta noche!, ambas en 1985; ¡Ay, Señor, Señor!,  Cuéntame cómo pasó o La que se avecina.

 


jueves, 11 de julio de 2013

"Yo seré la tentación..." Mª de los Ángeles Santana... ¡¡Ya tiene muñeca!!

Así es. Nuestra querida y admirada Mª Victoria Jaume Arlandy (http://reinamarivi.blogspot.com.es/) acaba de confeccionar para mi colección particular de "Reinas de la Revista", un modelo exactamente igual que al de la vedette cubana Mª de los Ángeles Santana en una pose de la revista Tentación (1951), cuando levantó ampollas entre los censores y la gente bien de la época al aparecer con el torso semidesnudo tan sólo cubierto por una piel.
 
 
El modelo, como suele ser habitual en Mª Victoria, posee una melena larga rizada, joyas en el pecho y una caracterización en el rostro exactamente igual que al de la vedette, lo que nos deja un poco perplejos porque parece que realmente está viva.


Desde estas líneas, una vez más conminamos a todos los AMIGOS DE LA REVISTA MUSICAL ESPAÑOLA a encargarle a Mª Victoria su vedette preferida porque, de seguro, os lo hará y os puedo asegurar que a precios muy adsequibles y todo de una forma enteramente artesanal.



 No dudéis en escribirle a marivijaumearlandy@hotmail.com para resolver cualquier clase de duda.
¡Gracias, Mª Victoria! ¡¡VIVA LA REVISTA!!

Don Joaquín Gómez de Segura, el último comediógrafo de la Revista, ya posee blog

Así es, queridos amigos. Nuestro admirado y entrañable don Joaquín Gómez de Segura ya posee un magnífico blog, altamente recomendable para todos los amantes del género, en el que hace un amplio recorrido por su vasta trayectoria dentro del mundo del espectáculo en general y de nuestra revista musical en particular. Un espacio que no os dejará indiferentes y, además, podéis encargarle a don Joaquín cualquier clase de texto para celebraciones, efemérides, etc. No dejéis de visitar http://joaquingomezdesegura.blogspot.com.es/, os entusiasmará.
¡VIVA LA REVISTA!
 

miércoles, 10 de julio de 2013

La verdadera historia del chotis más inmortal: "PICHI" del papel a la escena

Muy pocos personajes han conseguido la celebridad, la fama y la perpetuidad que nuestro "castigador" favorito, aquél que le sacaba el dinero a las chicas, que iba del Portillo a la Arganzuela y se lo gastaba en sus vicios para quedar después como un señor. Vamos, el terror de las feministas, qué duda cabe; pero, lo que muy poca gente conoce es de dónde salió tan popular personaje.
 
 
PICHI fue un semanario infantil ilustrado que vio por vez primera la luz el domingo 5 de octubre de 1930. Solía ser impreso en la Lit. J. Fortuny de Madrid y comprendía una serie de cuadernos plegados con seis páginas, de las cuales una hoja central era impresa en blanco y negro, mientras que las cuatro páginas restantes iban en color por el exterior y a una tinta de color (verde, generalmente) por el interior.
 
PICHI consistía, básicamente, en una revista de historietas con series autóctonas y otras traducidas de la prensa estadounidense de autores capitales como Rudolph Dirks, Sidney Smith, Pat Sullivan, Jimmy Swinnerton y otros (con los títulos cambiados por: Hazañas del gato Félix, Tirillas y el perro Rufo, Don Seguro detective, Las desdichas de Robus, El señor Belorcio y otros). Hubo también tiras e historias de producción nacional, como la de portada: Aventuras de Pichi, que solía ser un chaval jovencito, con gorra y camisa azules con mono de tirantes negro, si bien la vestimenta poseería variaciones al aparecer le personaje con la gorra y los zapatos en rojo. Precisamente y, a raíz de esta vestimenta, ese mono sería conocido desde entonces como "pichi".
 
 

La colección se compuso en su totalidad de 194 números ordinarios que solían aparecer cada domingo, además de un extraordinario de 12 páginas integrado en la numeración, concretamente el número 14 del 4-I-1931. Su precio era de 0,20 ptas. y su formato observó variaciones : 49,5x35, 40x28 y 35x25 cm aproximadamente.
 
 
Sería precisamente en ese año de 1931 cuando PICHI ascendiera al olimpo de la inmortalidad gracias a la prodigiosa y fecunda pluma del maestro Alonso y la letra de Muñoz Román y Emilio González del Castillo al ser incorporado a LAS LEANDRAS... La leyenda, no había hecho sino nacer...

 

viernes, 5 de julio de 2013

ADDY VENTURA en el Teatro Lido portátil de Pepita Hervás

Gracias a mi amigo César Tapia "Tapioski" tenemos este imprescindible documento para los que anhelamos conocer algún día  ala denominada "Emperatriz de la Frivolidad". ¡Gracias Tap por tan preciado vídeo!
 

Addy Ventura entrevistada en LA RAZÓN

El entrañable y mítico periodista Amilibia entrevistó a la supervedette Addy Ventura el 12 de enero de 2013 en LA RAZÓN DIGITAL con una hermosa fotografía de Luis Díaz que reproducimos enteramente en su totalidad, aunque tmabién podéis verla en la página http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/665112/addy-ventura-soy-enemiga-del-desnudo
                                      
 
"Es todo lo contrario de lo que se presupone que debía ser una vedette de revista, la chica plumada con muslos de oro y sonrisa como pintada. Addy es pudorosa, reservada, fiel y conservadora. No ha conocido más hombre que al padre de su hijo, su buen marido. Addy, en el escenario; Adelina, en la calle. Divertida, frívola y sexy sobre las tablas; fuera de ellas, casera y formal. «Nunca iba a fiestas; salía del teatro y me iba a casa a ver la tele o a pasear con mis perros; no me gusta el ambiente teatral: hay mucha mentira y vanidad», me dice.
–Pero usted tenía ojos de mujer fatal...
–Era el maquillaje. Nunca lo fui. No fui jamás libertina ni fresca.
–Picarona, sí. «Lo tengo rubio» fue uno de sus títulos inolvidables...
–Picarona en el escenario. Aquella revista fue un bombazo. Hacía el número de la vendedora de tabaco que decía: «Lo tengo rubio, lo tengo negro, lo tengo picado...» Y una vez, uno del gallinero gritó: «¡Lo que hace falta es que lo tengas limpio!». Fíjese. El público estalló en carcajadas.
Empezó a los 14 años en el ballet de Antonio, luego fue pareja de Rafael de Córdova, de Caracolillo... A los 19 era vedette con madre siempre al lado. Le digo que no debía ser fácil mantener alejado a Matías Colsada, el empresario. «Una vez me comentó que si quería acompañarle a París para elegir vestuario, y yo le respondí: ''Espere a que venga mañana mi novio y se lo preguntamos''. Nunca más se insinuó». Eran los tiempos de «Las alegres chicas de Colsada». Y Addy, o Adelina, puntualiza: «Sí, las alegres chicas de Colsada, que salían con una cara de mala leche...»
–El tópico: los muchos amantes...
–Sólo tuve uno, el padre de mi hijo, mi marido. Y sigo con él después de 48 años.
–Otro tópico: los ramos de flores con alguna joya entre los pétalos...
–Nunca me regalaron joyas, y si me las hubieran enviado, las habría rechazado. Bombones, flores y perfumes, sí. Joyas, nunca. Nadie regala algo así por simple admiración o simpatía. Siempre quiere algo a cambio.
Historias de la censura: un día, para evitar la multa, al encenderse la bombilla roja que alertaba de la presencia de censores, Addy saltó de la pasarela a los bastidores. «Teníamos los bajos de las faldas prendidos con alfileres para poder subirlas o bajarlas según hubiera luz roja o no. Algunos censores se enamoraron de mí, y eso era peor, porque eran más duros: no querían que se me viese nada; pero lo cierto es que nunca me hicieron proposiciones indecentes». Después de medio siglo en los escenarios, Addy se despidió en el Pasapoga. «Lo dejé, y lo que más me extraña es que no echo nada de menos el teatro; bien es verdad que me hubiera gustado que me tocara el Gordo para despedirme con un espectáculo por todo lo alto, pero...».
–No sé si para una vedette envejecer resulta especialmente cruel...
–Para mí, no. Me miro al espejo y me conformo con lo que veo. Le pregunto al espejo: «¿Eres Addy?». Y no me contesta. No me contesto. Hombre, me gustaría tener 20 años menos, pero por razones de salud.
El precio por 50 años de baile con altos tacones lo pagó con una dura operación de espalda. El doctor Villajero le puso placas de titanio y clavos hace un año. Tiene jardín, huerta y tres mastines, pero se pasa el día sentada, viendo la televisión. Ya tiene, a los 73, la vida casera que nunca tuvo".
–Curioso: muere Franco y al poco muere la revista.
–Sí. El destape mató a la revista: no le sentaba bien el desnudo. La revista era insinuar sin enseñarlo todo. Era picardía, humor. Cuando el destape, yo salí más vestida que nunca: fue mi peor año como empresaria. Hubo un tiempo en el que Ethel Rojo y yo competíamos a ver quién sacaba el bikini más pequeño, aunque a mí no me gustaban los bikinis. Siempre preferí los trajes, sexys, pero trajes. La revista murió también porque la sociedad cambió. La gente quería otra cosa, y la tele tuvo mucho que ver. Ofrecían buenos espectáculos, y gratis.
–Paco Umbral escribió en el año 80: «Addy es la reliquia nacional de un género que ya ha muerto, es la última gran vedette...». ¿Lo fue?
–Creo que sí, que fui la última. Paco era un gran admirador mío. Siempre venía al camerino a saludarme. Yo fui como creo que debe ser una vedette: bailarina, cantante, actriz y guapa.
–Pero no se desnudaba...
–Siempre fui enemiga del desnudo. No me pongo en top-less ni en la playa. «Interviú» me ofreció su portada, ni siquiera hablamos de dinero; les dije que no sin más. No lo entendían. «Pero si lo ha hecho hasta Lola Flores», me decían. «Bueno, pues que lo haga Lola, pero yo no». Nunca hice un strip-tease, nunca quise hacerlo, me dieran lo que me dieran.

"CÓMICOS COLEGAS", un libro para adorar a los cómicos

El cómico, humorista y actor Manolo Royo me regaló hace poco su libro CÓMICOS COLEGAS, una serie de 53 entrevistas a destacados intérpretes del humor de éste país nuestro, entre las que sobresalen a imprescindibles actores de revisa como Ángel de Andrés, Tomás Zorí, Juanito Navarro, Quique Camoiras, Tony Leblanc... Un libro que os recomiendo encarecidamente por la cantidad de anécdotas que cuenta, por el estilo en el que está redacto, por la rapidez y fluidez en su lectura y, sobre todo, por el amor que destila hacia una profesión tan maravillosa como es la de hacer reír a los demás. ¡Gracias, Manolo!
 

jueves, 4 de julio de 2013

La nueva revista de Luis Pardos: "En el 13... ¡¡Todo crece!!"

El empresario Luis Pardos ha estrenado su nueva producción con el título de En el 13... ¡¡Todo crece!!, todo un espectáculo de luz, color, sonido, risas y magia que cautivará a los amantes de la revista española. Con un plantel de 16 artistas en escena, el título obedece al clásico esquema de sketches salpicados con números musicales y su consiguiente apoteosis.
En su reparto, el veterano Luis Calderón junto a la supervedette Claire Simpson, Pedro Javier, Mily Andreu, Víctor Sierra, Rey Iglesias, Candy and Richard y Nico y Nale. Actuamente se encuentra de gira y podéis encontrar más información en su página www.luispardos.com
¡¡VIVA LA REVISTA!!

Adiós a Berto Navarro, uno de los últimos galanes de revista

Queridos amigos, el pasado sábado 29 de junio, mi querida amiga Anne Marie Rossier me informó del fallecimiento de su compñaero Berto Navarro. Hoy, el cronista Antonio Castro, en su habitual columna de madridiario.es ha publicado la siguiente reseña acerca del querido autor: http://madridiario.es/madcultura/teatro/antonio-castro/berto-navarro/lina-morgan/galan/401082


"A principio de 1976 Berto estuvo el reparto de "Sombra y quimera de Larra", uno de los primeros textos de Nieva que se representaron en Madrid. Pero unos meses más tarde fue fichado por Lina Morgan para su primera gran compañía de revistas. La actriz, tras estar contratada durante años, se decidió a crear su propia empresa junto a su hermano José Luis. Se presentó el año 1975 en el teatro Barceló con "Pura metalúrgica". Un año más tarde, en el mismo escenario, estrenó "Casta ella, casto él" ya con Berto Navarro como galán. Formó entonces un equipo que, casi en bloque, le acompañaría hasta su retirada con "Celeste no es un color", el año 1991. Baz y García Segura creaban el espectáculo, que dirigía Víctor Andrés Catena. Junto a la estrella, en la escena, estaban Ricardo Valle, Berto Navarro, Amelia Aparicio, Anne Marie Rosier, Tito Medrano, Miguel Parraga...
En realidad todos los actores giraban alrededor de Lina con unos arquetipos que se repetían montaje tras montaje. Berto era el "guapo" del reparto y, por tanto, el que siempre se quedaba con la protagonista tras hacerle sufrir un rato.
El triunfo más apoteósico de toda la compañía se produjo el año 1981. Los hermanos Santamaría ya eran propietarios de La Latina y estrenaron "Vaya par de gemelas". Se eternizó en la cartelera, se grabó para TVE y fue el espacio más visto en cada pase por la pequeña pantalla. Después, en 1985, vendría "Sí al amor" y "El último tranvía" en 1987.
Tras la retirada de Lina del teatro la compañía se disgregó y poco siguieron en activo. Berto Navarro participó a partir de entonces en series como "Canguros", "Hermanas", "Farmacia de guardia", "Cuéntame cómo pasó" y "El comisario". El último trabajo suyo registrado fue en la serie "Con dos tacones" el año 2006.
Se trasladó a vivir a su Valencia natal donde sufrió graves problemas hepáticos, sometiéndose incluso a trasplantes hepáticos que no se resolvieron con éxito y acabaron provocando su defunción.
Berto Navarro (Pedro Manuel Bertolín Navarro) falleció en Valencia el 26 de junio de 2013. Estaba a punto de cumplir 65 años".
D.E.P. Berto Navarro.

martes, 2 de julio de 2013

¡¡ÉXITO absoluto en el homenaje a Zorí, Santos y Codeso!!

Todo el Teatro Casa de Vacas abarrotado. Personas sentadas en las escaleras, dos filas repletas de VIP´S: Esperanza Roy, Manolo Cal, Manolo Royo, Pedro Peña, Milagros Ponti, Mª Paz Pondal, Esther Gala, Ángel Luis Yusta, Tania Ballester, Luis Pardos, Alberto Portillo, Fernando Gª de la Vega, Pedro Víllora, Olga Mª Ramos, Mily Andreu, Marian Nadal, Luis Perezagua, Anne Marie Rossier, Joaquín Gómez de Segura, Maribel Peña...
El sábado 29 de junio de 2013 pasará a la historia de la revista musical española por el enorme plantel de amantes del género que se dieron cita allí, en el Retiro madrileño, donde, junto a la narración del profesor Juan José Montijano Ruiz y los vídeos y fotos que se expusieron, las tres artistas, Olga Mª Ramos, Marian Nadal y Mily Andreu brillaron con luz propia entonando éxitos revisteriles como "Mírame", "Estudiantina portuguesa", "Tomar la vida en serio", "Tabaco y cerillas", "Los nardos", "La Lola", "¡Ay, chico!", entre otros, haciendo vibrar de emoción e ilusión a un público que veía cómo la revista volvía otra vez a escena.
Gracias, pues, también a Pilar Santos Montaña, sin cuya desinteresada ayuda el espectáculo no podría haberse producido. El sábado se hizo historia. El sábado se hizo revista. El sábado se hizo justicia al rendir homenaje a Zorí, Santos y Codeso. GRACIAS, CHICOS, MUCHAS GRACIAS...
¡¡VIVA LA REVISTA!!

He aquí la crónica versificada del espectáculo en la veraz y siempre sabia pluma de don Joaquín Gómez de Segura:

En la Casa de Vacas del Retiro
con un gran entusiasmo,
nos hemos reunido los que al mundo
de la Revista amamos.
Al trío Zori, Santos y Codeso
allí homenajeamos,
al presentar el libro de sus vida
Juan José Montijano.
Un éxito rotundo el mismo ha sido
¡qué singular el acto!,
al mismo han acudido memorables
figuras del Teatro.
Se puedo bien decir que la Revista
con gloria y gran boato,
ha sido la total protagonista
de esta función que narro.
El público asistente nota alegre
ha puesto con sus cantos,
bajo tu gran batuta dirigidos
querido amigo Juanjo.
Dos muy bellas vedettes han venido
traídas por Luis Pardos,
y qué bellas canciones ha ofrecido
Olga María Ramos.
Las gracias de ese trío inolvidable
genial y extraordinario
Los Chicos, igualmente nos han hecho
reir a cada paso.
El "Ay qué tío" a coro los presentes
en buena lid cantamos,
la guinda de la tarta con tu baile
las has puesto Montijano.
De lujo han sido tus alocuciones
con verbo dulce y claro,
has dado con tu voz y tu presencia
fulgor al escenario.
Por todo ello con el mayor cariño
por esforzarte tanto
en dar vida de nuevo a la Revista
¡te envío un fuerte aplauso!
 
Gracias mi querido don Joaquín, eternas gracias.