¡VIVA LA REVISTA!

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sábado, 27 de julio de 2013

Crecimos con las estrellas de la Revista (X): Norma Duval

María Purificación Martín Aguilera, conocida artísticamente como Norma Duval, nació en Barcelona el 4 de abril de 1956. Más tarde  se traslada a Madrid donde es elegida Miss Madrid en 1973. El título le sirve para que Valerio Lazarov, miembro del jurado en el certamen de Miss España, se fije en ella y le proponga formar parte de su compañía de actores para representar diferentes obras de teatro.
 
 
Más tarde debuta en televisión en el programa ¡Señoras y señores! (1974), junto a otras actrices como Ángela Carrasco y Marcia Bell.




Sus deseos de montar compañía propia la llevarían a presentar el espectáculo Norma y su ballet, además de acompañar como bailarina a Fernando Esteso en la parodias teatrales Ay Bellotero (1975), Ramona, te quiero (1977) y Ya tenemos risocracia (1978). A finales de 1979 sustituye a Bárbara Rey como vedette principal del Teatro Lido en el espectáculo Una noche bárbara, junto a Quique Camoiras.



Se consagra finalmente como actriz de revista. En 1980 fue primera vedette del centenario teatro parisino Folies Bergère, antaño frecuentado por Toulouse-Lautrec. Fue la segunda española que conseguía ser cabeza de cartel de dicho local, tras la Bella Otero. Norma fue una de las últimas estrellas de la revista tradicional, un tipo de espectáculo que durante esos años se encontraba en decadencia y que se mantenía fundamentalmente gracias a los turistas que visitaban París.




Ya en España y como empresaria, Norma Duval montó diferentes espectáculos con los que recorrió España y el extranjero. En México y en Italia consiguió grandes éxitos. Avanzada la década de los 80, y coincidiendo con el declive del destape, deja el mundo del cine y se dedica exclusivamente al teatro y a sus apariciones en televisión. Cosecha importantes éxitos como la zarzuela La corte del Faraón, que representa en Valencia en 1993.



Tras unos años apartada de los escenarios, en octubre de 2000 estrena el musical La mujer del año; sin embargo, con posterioridad, decide abandonar el musical para dedicarse a la interpretación y a la publicidad.

 

A principios de los 80 interviene en varias películas, mayormente de destape que explotan su espectacular belleza. Jesús Yagüe la dirige en Préstame a tu mujer junto a Alfredo Landa y Juan Luis Galiardo. A las órdenes de Germán Lorente protagoniza Tres mujeres de hoy junto a Robin Ellis (Poldark) y Ana García Obregón. Otros títulos fueron la trilogía Victoria de Antoni Ribas, junto a Helmut Berger y Xabier Elorriaga y La mujer del juez, película de gran éxito comercial en la cual trabajó junto a Héctor Alterio.



Ha presentado diversos programas de televisión, casi todos ellos musicales y de entretenimiento y variedades: Superstar (1984) de Fernando Navarrete, Contigo (1988) con Pedro Rollán y José Manuel Parada, Bellezas al agua (1990) con Paco Cecilio, Desde Palma con amor (1991) con Andoni Ferreño, Los domingos por Norma (1992-1993) en Antena 3 y en solitario, Espejo secreto (1997) de nuevo junto a Andoni Ferreño, y diferentes especiales de fin de año.



Como actriz, protagonizó una adaptación del relato erótico La Lozana andaluza dentro de la serie Las pícaras (1983) y también intervino en un episodio de la serie de televisión London Street y ha protagonizado diversas campañas publicitarias.



 

Crecimos con las estrellas de la Revista (IX): Alfonso del Real

Nacido en aguas del Atlántico, en el buque Alfonso XIII cuando sus padres viajaban a La Habana, Alfonso Suárez del Real, vino al mundo un 27 de diciembre de 1916. Permanece en esa ciudad hasta la edad de trece años, cuando regresa a España con su familia y se instala en Burgos. Comienza a trabajar en el teatro como meritorio a principios de los años 30 en la Compañía de Antonio Vico y Carmen Carbonell, y más adelante en la de Loreto Prado y Enrique Chicote. Sin embargo, no debuta en el escenario hasta 1934 con la Compañía de Casimiro Ortas.
 
 
A finales de la década se inicia en un género teatral entonces en boga en España, la Revista, y participa entre otras, en La de los ojos en blanco o Que me la traigan. En los siguientes años, continúa abundado en el género, que compagina con Comedias (My Fair Lady, Préstame un billoncito, Comedia sin título, de Federico García Lorca) o incluso Zarzuela como tenor cómico (La Gran Vía).
 

En los años cincuenta intentó montar su propia compañía, pero el proyecto fracasa, y Alfonso del Real queda prácticamente en la ruina. Se retira entonces del mundo del espectáculo y se convierte en administrador de los negocios de su amigo, el también actor, Manolo Morán.

 

De vuelta a la escena, debuta en el cine en 1962 y pronto se convierte en uno de los rostros más destacados en el género de la comedia. Su peculiar físico, su menuda estatura, su tono de voz y sus ademanes lo convierten en el actor adecuado para interpretar numerosísimas comedias a lo largo de cuatro décadas. Durante ese tiempo, ha intervenido en más de cien títulos, bajo las órdenes de cineastas como Fernando Fernán Gómez, Pedro Lazaga, José Luis Sáenz de Heredia, Vicente Escrivá, José María Forqué y en 23 ocasiones, con Mariano Ozores.



Durante esa época continua su carrera teatral, interviniendo en los montajes de El señor Adrián el primo (1966), de Carlos Arniches, Los malhechores del bien (1966), de Jacinto Benavente, Así es (si así os parece) (1967), de Luigi Pirandello, Los bajos fondos (1968), de Máximo Gorki, Tres sombreros de copa (1969), de Miguel Mihura, Spain's Strip-tease (1970), de Antonio Gala y más adelante Un paleto con talento (1975), El retablillo de Don Cristóbal (1986), de Federico García Lorca, La enamorada del rey (1986) y Martes de carnaval (1995), las dos últimas de Valle-Inclán.




Rostro asiduo también en televisión, ha intervenido en decenas de títulos representados en espacios como Estudio 1, además de protagonizar, junto a Antonio Casal, la serie Plinio (1971), presentar durante un tiempo el programa Gente joven (1977) e intervenir en el espacio de humor Sumarísimo (1978-1979), de Valerio Lazarov, así como en Farmacia de guardia. Falleció el 16 de enero de 2002 en Palma de Mallorca.


 

Crecimos con las estrellas de la Revista (VIII): Helga Liné.

Helga Lina Stern, nació en Berlín el 14 de julio de 1932. Siendo una niña su familia abandona Alemania a causa de la Segunda Guerra Mundial para instalarse en Portugal, donde poco después comienza a trabajar como contorsionista y bailarina de circo.

 
Más adelante se convierte en modelo y, tras ganar un concurso de belleza, rueda su primera película hispano-portuguesa, La mantilla de Beatriz (1946), de Eduardo García Maroto. Durante los siguientes años reparte su actividad profesional entre Portugal, España y Brasil como vedette de revista y actriz en numerosos filmes.

 
En 1954 se presenta en el madrileño Teatro Albéniz con el espectáculo de revista Mujeres de papel, de Manuel Paso Andrés.

 
Continúa una trayectoria cinematográfica fecunda especialmente en Italia, que le permite trabajar en los géneros más diversos: spaghetti western, péplum, terror o comedias, tanto en el terreno del llamado landismo como más adelante encuadradas en el destape. Su singular belleza la encasilla a menudo en personajes sofisticados, sensuales y enigmáticos. En 1974 obtiene el premio del Sindicato Nacional del Espectáculo a la mejor actriz de reparto por El chulo.

 

Compagina su trabajo en la gran pantalla con actuaciones teatrales y apariciones en televisión. En este medio destaca su papel de madre de Javi (Juanjo Artero) y esposa de Manuel Gallardo en Verano azul (1981).


Luego interpreta papeles de cierta relevancia en dos películas de Pedro Almodóvar, Laberinto de pasiones (1982) y La ley del deseo (1987).



En 1991 se instala en Buenos Aires, si bien regresa puntualmente a España para intervenir en las obras de teatro Ellas, la extraña pareja (2001) y El cianuro... ¿solo o con leche? (2003). También realiza apariciones esporádicas en las series de televisión El comisario (2001), Hospital Central (2004) y Vientos de agua (2006).




 

viernes, 26 de julio de 2013

Crecimos con las estrellas de la Revista (VII): Rafael Castejón

Nació en Barcelona, el 8 de enero de 1932. Es descendiente de la familia Gorgé, que tuvo primeras figuras en el mundo de la lírica. De su Barcelona natal se trasladó a Alicante, donde empezó sus actividades artísticas en el cuadro de actores de Radio Alicante, alternando sus actuaciones con las del grupo lírico Ruperto Chapí. En 1950 se hace profesional y marcha a provincias en distintas compañías. Debuta en Madrid en 1953 con la compañía de revistas de Adrián Ortega en el Teatro Fuencarral, que ponía en escena la obra Las mentirosas, del maestro Moraleda. Después formó parte de diversas compañías zarzuela, revista y comedia bajo la dirección de prestigiosos directores como José Tamayo, José Osuna y Angel Fernández Montesinos. Al finalizar servicio militar volvió a los escenarios formando parte de las compañías de zarzuela más importantes.

 
En la temporada 1974-75 participó con la Compañía Lírica Nacional en el montaje que José Tamayo realizó para el Teatro de La Zarzuela de El rey que rabió, que fue la última aparición en escena de Selica Pérez Carpio. Poco después participó en La rosa del azafrán, Los vagabundos, La del soto del parral, La marcha de Cádiz, Bohemios, Alma de Dios o La canción del olvido, entre otras muchas.


Su relación con el Teatro de La Zarzuela ha sido particularmente fructífera participado, además, en las producciones de Chorizos y Polacos, La viejecita, La Patria chica, La Parranda o La leyenda del beso. 
 

Alternó su actividad en el género lírico con el teatro de comedia, papeles en los que la crítica le ha juzgado como un gran talento, destacando La venganza de la Petra, Anacleto se divorcia, El caso de la mujer asesinadita o Los caciques al lado de Amparo Rivelles, María Jesús Valdés, Javier Escribá o Aurora Redondo.

En programas de televisión ha sido dirigido por Cayetano Luca de Tena o Ricardo Palacios, como ejemplo de un largo etcétera.


 

Crecimos con las estrellas de la Revista (VI): Luis Barbero

Luis Barbero nació en Madrid el 8 de agosto de 1916 en el seno de una familia de artistas, su padre era director de una orquesta de zarzuela. Tras estudiar piano y aparejador, decide dedicarse profesionalmente al mundo del espectáculo debutando sobre las tablas el 24 de diciembre de 1939 con la zarzuela El rey que rabió, de Ruperto Chapí.
 
 
En sus primeros años como actor, actúa como tenor cómico en los espectáculos de ases líricos que dirige Salvador Videgain y maestro del género chico, para luego pasar a las compañías cómicas de Loreto Prado y Enrique Chicote. Pionero también del denominado café teatro, no debutaría en el cine hasta el año 1957.

Fue con la película El hombre que viajaba despacito, de Joaquín Luis Romero Marchent. A partir de ese momento, se consolida como uno de los grandes actores secundarios del cine español, casi siempre en pápeles cómicos, a los que no fue ajeno su físico menudo y aire bonachón.

 

Presente también en televisión, participó en numerosas series y espacios dramáticos, como La casa de los Martínez (1967-1968), Estudio 1, Un, dos, tres... responda otra vez (1976-1977), La banda de Pérez (1997) o los infantiles Hoy también es fiesta (1973-1974), Fiesta (1974).


Mantuvo también su presencia sobre los escenarios, pudiendo destacarse su interpretación de Don Basilio en Doña Clarines (1979), de los Hermanos Álvarez Quintero, junto a Ana Mariscal, El rayo (1990), de Pedro Muñoz Seca, con Julia Trujillo o Usted puede ser un asesino (1994), de Alfonso Paso.


Tras haber trabajado en más de cien películas, curiosamente el papel que más popularidad le reportó fue uno de los últimos que interpretó, el de Matías Poyo, el inseparable amigo del Abuelo Manolo (Pedro Peña) en la serie Médico de familia (1995-1999). Más tarde y, debido al éxito cosechado con esta serie, intervendría en otras producciones televisivas como Éste es mi barrio, La banda de Pérez, Siete vidas o Manos a la obra, falleciendo en Madrid el 3 de agosto de 2005.


 

 

 

 

Crecimos con las estrellas de la Revista (V): Adriana Vega

Adriana Vega, cuyo nombre real es Antonia López Arroyo, nació en Madrid el 25 de febrero de 1960 y es una de las exponentes de lo que se dio en llamar el género del destape, una forma de hacer cine que causó furor en la España de la Transición (entre 1975 y 1985) y que en una actitud pendular frente a la moral de la época de Franco y que supuso un híbrido entre el cine erótico y la comedia castiza con Mariano Ozores como referente. Bella y natural como pocas en la época fue el objeto oscuro de deseo de adolescentes y no tan adolescentes de la década de los 80 que soñaban en sus fantasías con la joven y guapa actriz.
 
 
Bajo las órdenes de este director Adriana Vega llegó a rodar siete películas. Su debut ante la cámara fue, sin embargo, de la mano de José Antonio Barrero, en el filme La sombra de un recuerdo (1978), que protagonizó junto a Sara Lezana. Posteriormente vendrían títulos como Venus de fuego (1978), Trampa sexual (1978), Historia de S (1979), El liguero mágico (1980), con Andrés Pajares, Cariñosamente infiel (1980), Viciosas al desnudo (1980), Los Liantes (1981) La masajista vocacional (1981), El sexo sentido (1981), "Una gallina muy ponedora" Coproducción México-España dirigida por Rafael Portillo en 1982. El Cid cabreador (1983) (que fue la única incursión en el mundo del cine del domador de leones Ángel Cristo) o Juana la loca... de vez en cuando (1983), junto a Lola Flores. Intervino en varias películas dirigidas por Mariano Ozores Al Este del Oeste (1984), El recomendado (1985), Cuatro mujeres y un lío (1985), Esto sí se hace (1987), Jet Marbella Set (1991).
 
 
A partir de 1985 reduce sus apariciones en cine y dedica más tiempo al mundo del teatro, medio en el que había debutado seis años antes con Siempre no es toda la vida, de Santiago Moncada, interviniendo en la obra Revistas del corazón, de Juan José Alonso Millán, junto a José Luis de Vilallonga y Analía Gadé.

 
Entre 1990 y 1993 rueda cinco películas destacando la película de terror Trampa Infernal y La noche del ejecutor, de Paul Naschy.

 
Tras esa etapa su única aparición ante las cámaras fue en televisión. En la pequeña pantalla se estrenó con el programa de humor Sumarísimo (1978), de Valerio Lazarov), e intervino años después en la serie Hostal Royal Manzanares (1997), junto a Lina Morgan, y en la que interpreta a Magda, una mujer madura y soltera pero que conserva todavía un enorme atractivo para los hombres.
Tras esa experiencia, ha permanecido apartada de la interpretación.

 

 

jueves, 25 de julio de 2013

Crecimos con las estrellas de la Revista (IV): Fernando Santos

Fernando Santos López  nació en Salamanca, el 16 de Marzo de 1923  en  el seno de una familia numerosa, fue el pequeño de los nueve hijos, de los que llegaron a juntarse con vida siete, del matrimonio formado por don Eusebio Santos Baz y doña Dolores López Rubio.


En 1940, al enterarse de que estaba actuando en Salamanca la “Compañía  Infantil  Liliput” que dirigía  Don Luis Pérez de León, de la que había oído hablar mucho y bien, decide pedir a Germán Herrero que le ayude para que Don Luís le haga una prueba. Hace la prueba y, finalmente, es aceptado en la Compañía.  Es así como a los 17 años, el 13 de Marzo de 1940 Fernando deja su Salamanca natal hacia Zaragoza para iniciarse en el mudo del espectáculo  con dicha compañía.


Pasado un tiempo le llamaron para otra compañía juvenil, que llevaba Enrique Llofríu, padre de la también actriz Mercedes Llofríu. Con la compañía Llofriu estuvo un montón de meses recorriendo ciudades, pueblos y aldeas. Salieron 40 de compañía y volvieron ¡siete! Bueno, pues esos siete, hacían un montón de papeles con tal de  que no se cortara ninguna escena de la obra. Se llamaban a si mismos “Los últimos de Filipinas”. Tiempo después, aquella compañía también se disolvió y Fernando volvió a Salamanca dispuesto a seguir su vida por otros derroteros o incluso a pedir su reingreso en la Caja de Ahorros.
 
 
Terminado Agosto del 42, y ya  dispuesto a renunciar a su sueño de ser actor, recibe una llamada de Mariano Madrid, ofreciéndole incorporarse a su compañía, que era también juvenil y de ella también había oído hablar mucho y bien. No lo pensó dos veces y el 11 de Septiembre llegaba a La Coruña y conocía ese día a Tomás Zorí y a Manolo Codeso ¡Quién le iba a decir que junto al primero iba a estar casi 51 años y 20 con el segundo! Poco a poco se fue afianzando en esa compañía. Hacían Zarzuela y Revista y como los repartos eran largos siempre tenía un papel aceptable, aunque claro está, detrás de Zorí y de Codeso.
 
 
Los tres actores permanecieron juntos veinte años y, tras la separación de Codeso, Zorí y Santos continuarían trabajando inseparablemente juntos hasta el año 1993 en que Fernando Santos fallecería en Madrid tras una larga enfermedad.
 

 

 

Crecimos con las estrellas de la Revista (III): Licia Calderón

Alicia Palacios Calderón es una destacada actriz alicantina. Sus inicios en el mundo del espectáculo se sitúan en el género de la revista, interviniendo por ejemplo en El águila de fuego (1956) con la principal estrella del género, Celia Gámez y Una muchachita de 800 años (1958), con José Muñoz Román en el Teatro Martín de Madrid.

 
De forma simultánea comienza a trabajar en cine, y rueda Muchachas de azul (1957), de Pedro Lazaga, con Tony Leblanc y Fernando Fernán Gómez, El hombre que viajaba despacito (1957), de Joaquín Luis Romero Marchent con Miguel Gila, Historias de Madrid (1958), de Ramón Comas, de nuevo con Leblanc o Tres de la Cruz Roja (1961), de Fernando Palacios.
 
 

A partir de 1962 espacia sus apariciones en la gran pantalla (rueda desde entonces tan sólo nueve películas -entre ellas el Spaghetti western Lo quiero muerto, siendo la última de 1987) y centra su carrera en el teatro. En sucesivos años estrenaría, entre otras, Juegos de sociedad (1963), de Juan José Alonso Millán, El alma se serena (1969), del mismo autor, Sé infiel y no mires con quién (1972), Los peces rojos (1975), de Jean Anouilh, Esta noche, gran velada (1983), de Fermín Cabal, Las tormentas no vuelven (1982), Violines y trompetas (1978) y Entre mujeres (1988), las tres últimas de Santiago Moncada.
 
 

En 1989 contrajo matrimonio con el actor Jesús Puente con el que tuvo una hija Jesusa Punete Palacios.
 
 

Durante las décadas de 1970 y 1980 realizó también algunas incursiones en el mundo de la televisión, sobre todo piezas de teatro televisado como las versiones de Juegos de sociedad (1978), Celos del aire (1979) o La hechicera en Palacio (1985), además de algún episodio en series como Del dicho al hecho (1971), protagonizada por Fernán Gómez o Las doce caras de Eva (1971).
 
 

En 2001 regresa a los escenarios con un nuevo montaje de Eloísa está debajo de un almendro, habiéndose retirado, desde entonces, de los escenarios.

Crecimos con las estrellas de la Revista (II): Fedra Lorente

Nacida en Madrid el 26 de diciembre de 1951, comienza a trabajar como actriz en los años 70 tras finalizar sus estudios de Arte Dramático. Debuta en el cine en 1973 con la película Busco tonta para fin de semana (1973), de Ignacio F. Iquino. Durante los siguientes años, y coincidiendo con el auge del género conocido como destape, participa en comedias como La lozana andaluza (1976), Niñas...al salón (1977) o Es pecado... pero me gusta (1978).



 
Entre 1980 y 1982 se dedica exclusivamente a televisión, e interviene en la series Don Baldomero y su gente (1982), con Luis Escobar y en algunas obras incluidas en los espacios Teatro breve, Estudio 1 e Historias para no dormir. Es en esta última serie, en cuyo capítulo titulado Freddy y emitido en septiembre de 1982, donde coincide por primera vez con Chicho Ibáñez Serrador.
 


 
La popularidad abrumadora le llegaría de repente menos de un año después, cuando Ibáñez Serrador la ficha para interpretar el papel de La Bombi en el célebre concurso de TVE Un, dos, tres... responda otra vez. Fedra Lorente se convierte en una de las actrices más conocidas del país y el personaje en uno de los más recordados en la historia de la televisión en España, de forma que, incluso veinte años después, se sigue asociando actriz y personaje y se recuerdan las muletillas empleadas. Fedra Lorente interpreta el personaje hasta 1986 año en que comienza a colaborar en La bola de cristal (hasta 1987).


Durante esa etapa compagina su trayectoria televisiva con la intervención en algunas películas sobre todo de Mariano Ozores. Tras una ausencia de tres años regresa a televisión, incorporándose al espacio de humor Tutti Frutti (1990-1991), en Telecinco, popular por ser el programa en el que se hicieron célebres las bailarinas Mammachicho.


En 1992 retoma el personaje que la hizo famosa, aunque ahora pasa a llamarse Mari Puri, y se incorpora al equipo de la que fue la octava etapa del concurso Un, dos, tres... responda otra vez (1992-1993).
 
En su trayectoria posterior ha combinado actuaciones tanto en cine como en televisión.