¡VIVA LA REVISTA!

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sábado, 12 de noviembre de 2011

Los artífices de LAS LEANDRAS: José Muñoz Román (I)

Nació en Calatayud, Zaragoza, el 26 de enero de 1903. Desde muy niño sintió pasión por el teatro, montando con sus amigos pequeñas obras. A los 9 años marchó a la ciudad de Zaragoza a estudiar y a ver todo el teatro posible de Carlos Arniches y de los Álvarez Quintero. En 1921 fue a Madrid a preparar oposiciones, con la intención de sacar un buen número y quedarse allí para seguir su vocación teatral, en ese año presentó su primera obra Quereres primeros y al año siguiente saco el número uno en las oposiciones de correos y se estableció definitivamente en Madrid.
A inicios de los años 1920 conoce a Emilio González del Castillo y López, uno de los libretistas más reputados del momento y comienza a colaborar con él en diversas obras. Fruto de dicha colaboración, aparece en 1931 la revista Las Leandras, con música del maestro Francisco Alonso, estrenada por Celia Gámez.
Sus mayores éxitos los consiguió en los años 1940, con obras como Luna de miel en El Cairo o Cinco minutos nada menos, estando alguna de ellas durante cinco años consecutivos en cartel, a teatro lleno, con dos representaciones diarias. Continuó escribiendo hasta 1965, cosechando grandes éxitos.
En lo musical trabajó con grandes maestros, pero sus temas más famosos los escribió con los maestros Alonso, Guerrero y Padilla. De estas colaboraciones saldrían éxitos como Los nardos y El Pichi (ambos de la revista Las Leandras, junto con Alonso y González del Castillo), La Colasa, Carmen la cigarrera, La Montijo y sus dragones, Estudiantina madrileña de José Padilla.
Junto con su hermano Valero, fue empresario del madrileño Teatro Martín y consejero de la SGAE.
Falleció en Madrid en 1968, su epitafio deseado era: "E. P. D. Escribió para divertir. Siempre se sintió orgulloso de su condición de bilbilitano y de aragonés".

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (y III)

En la década de los 60, al tiempo que la revista musical española entraba en franca agonía, presentó Celia Gámez sus últimos grandes espectáculos ya sexagenaria. Aunque volvería a actuar esporádicamente en los escenarios, su larga y brillante carrera estaba cerrada y con ella la de todo un género, que pasaría a ser historia en los años 70.
Como tantas otras vedettes de su época, el genio de Celia para montar espectáculos y entretener al público no iba acompañado del mismo genio financiero: tenía fama de malgastadora y extravagante y parece que se vio en dificultades económicas al final de su vida, complicadas por la amargura de haber sido prácticamente olvidada, especialmente en las circunstancias de la transición española a la democracia, durante la que sus anteriores amistades no la hacían especialmente popular. La penuria económica y la antipatía de muchos la hicieron retornar a Buenos Aires. Sus últimos años los vivió modestamente en una residencia de ancianos con la razón perdida. Fue enterrada en el cementerio de la Chacarita de la capital argentina, a muy pocos pasos de Miguel de Molina, célebre cantante español que tuvo que emigrar a Argentina en 1942 acosado en España por su adscripción al bando republicano durante la guerra y por ser objeto de la persecución homófoba de personas vinculadas al régimen franquista.
Celia Gámez fue una de las más populares estrellas de España en la primera mitad del siglo XX y a ella se debe gran parte del esplendor de la revista, un género popular que llegaría a caer en el desdén de los cultos, si bien en la actualidad, por influencias del musical americano, se tiende a su renovación y al redescubrimiento de sus grandes posibilidades para la música popular.


Falleció víctima del mal de Alzheimer en su Buenos Aires natal el 10 de diciembre de 1992.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (II)

Tal como pedían los tiempos de nacional-catolicismo, en sus espectáculos era cuidadosa con la exhibición carnal de sus vedettes y de sí misma, recurriendo a la malla ajustada y a la moderación en escotes es y shorts. Aspiraba a que la revista fuera también frecuentada por la mujer, con lo que daba un cambio en cuanto a su audiencia. Tal vez por garantizarse un estatuto de respetabilidad en los puritanos tiempos de la posguerra, se casó en 1944 en la Basílica de los Jerónimos de Madrid con un médico llamado José Manuel Goenaga, en una boda que en vez de respetable resultó en extremo escandalosa, tanto por la afluencia y la actitud de los curiosos como por el hecho de que el padrino fuera el mismo general Millán Astray que había sido su amante. El matrimonio fue de muy corta duración y la pareja se separó, aunque no hubo divorcio, que era entonces legalmente imposible. De hecho, siempre se rumoreó también el supuesto lesbianismo de la estrella, alentado por una cierta ambigüedad que se complacía en cultivar: aparecía vestida de hombre en muchos números y hacía que cortejaba a las coristas o las besaba. Como fuera, siempre hizo por tener amantes y acompañantes masculinos hasta edad muy avanzada.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (I)

Nacida el 25 de agosto de 1905 en Buenos Aires, Argentina, no se sabe mucho de su niñez, llegó a España con su padre para cobrar una herencia a mediados de los años 20 y se quedó. Empezó en Argentina con un pequeño papel con José Padilla en cuyo estreno, nada más pisar la escena, se desmayó. Más tarde, como vicetiple en la comedia musical Las corsarias en los años veinte y cantante de tangos, pero pronto se convirtió en un fenómeno teatral y en una famosísima vedette de la escena madrileña apoyada siempre por el maestro Francisco Alonso, especialmente a partir del sonado estreno de la revista Las Leandras en 1931.
Las razones del éxito de Celia Gámez no son fáciles de comprender a quienes no la vieron, puesto que no era una belleza arrebatadora, no tenía una gran voz, ni era una bailarina consumada; no obstante, como en el caso de Mistinguett, su personalidad llenaba la escena, tenía evidente magnetismo y sabía organizar a su alrededor espléndidos espectáculos a medio camino entre la revista y la opereta, de los que salieron muchísimas melodías populares y en los que dieron sus primeros pasos muchos artistas: Concha Velasco, Lina Morgan, Esperanza Roy, Tony Leblanc, etc. Durante bastantes años elevó considerablemente el tono generalmente bajo de las populares revistas. También hizo cine (vg. "Rápteme usted," historia del falso rapto de una estrella con propósito publicitario), pero su éxito de pantalla tuvo escaso alcance. Su vida privada siempre dio mucho que hablar en la gazmoña sociedad española de la época, desde sus rumoreados amores de juventud con el rey Alfonso XIII, hasta su larga colección de amantes reales o supuestos. Uno de los más famosos fue el general Millán Astray, uno de los generales que se alzaron contra la II República española, lo que ocasionó la Guerra Civil española en 1936. Al comenzar dicha guerra, Gámez se encontraba de gira con su compañía por territorio bajo control de la sublevación, al que apoyó durante la contienda. Esto le permitió continuar con sus éxitos y popularidad y le crearon indudable mala fama entre los opositores al régimen. Un tema suyo, "Ya hemos pasao", se burla del "No pasarán" de las milicias republicanas, y con sarcasmo hacia los derrotados llama a éstos "miserables" al tiempo que se autoproclama "facciosa".

80 aniversario del estreno de LAS LEANDRAS

Así es, queridos amigos y amantes de nuestra revista musical. Tal día como hoy, hace 80 años, se estrenó en el madrileño y castizo Teatro Pavón, la obra cumbre del género que tanto amamos, Las leandras. Rindámosle, pues, un más que merecido homenaje.

Allá va, por lo pronto, su ficha:




Las Leandras (1931)
Género: Pasatiempo cómico-lírico en dos actos.
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 12 de noviembre de 1931, en el Teatro Pavón, de Madrid.
Intérpretes del estreno: Celia Gámez. Amparito Sara. Cora Gámez. Conchita Ballesta. Pepita Arroyo. Pepe Alba. Enrique Parra. José Bárcenas. Manuel Rubio. Julio Lorente.
Sinopsis: Concha, vedette de una compañía de revistas, se enfrenta a un grave problema: su tío y tutor, que la cree en un internado, anuncia su visita inmediata. Si la encuentra en el mundo del teatro la desheredará. A Leandro, su novio, se le ocurre abrir un falso colegio del que serán alumnos y profesores los componentes de la compañía. El colegio se llama "Las Leandras" y es instalado en un hotelito que antes fue casa de citas.
Al colegio acuden varias jóvenes que son aceptadas como alumnas. Entre ellas está Fermina, una pueblerina próxima a casarse y a la que su madre trae a la escuela para que la preparen y espabilen.
Llega después Francisco, antiguo cliente del hotel, con su sobrino Casildo para que en el "Colegio" le enseñen algo de mundología. Todos confunden al recién llegado con don Francisco, el tío de Concha, aunque en realidad es el padre de Fermina. Cuando llega el auténtico tío Francisco e intenta abrazar a su sobrina, Leandro que es celoso, la emprende con él a bofetadas. Casi al tiempo, Francisco descubre a Manuela, su esposa, que acompaña a Fermina.
La confusión de personajes se aclara al final, después de comprometidos momentos y equívocas situaciones.
Comentario: Obra picante (algunos la calificaron de escabrosa) y de enredo que explota el doble juego de palabras y situaciones, Las Leandras fue el éxito teatral de la década de los 30 del siglo XX. Se presentó con todo lujo y el rigor que Celia Gámez exigía a sus "boys" y coristas.
Fue un éxito en toda españa, alcanzó 1800 representaciones consecutivas y continúa llenando los teatros cada vez que se repone.
De sus diez números musicales se aplaudieron la "Canción de las viudas", el preceptivo número regional representado por la "Canción canaria", el exotismo de "Clara Bow", con el que el Maestro Alonso demostraba sus cualidades para hacer la música de moda, pero sobre todo, se ovacionaron el chotis de "El Pichi", el chuleta barriobajero, y el pasacalle de "Los Nardos", que bien podría convertirse en el himno de Madrid.
Desde su estreno, Las Leandras continúa representándose ininterrumpidamente en España y Sudamérica.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Candidatos al IVº Premio "Toda una vida" de HISTORIAS DE LA REVISTA MUSICAL ESPAÑOLA

Aquí os vuelvo a dejar, amigos de HISTORIAS DE LA REVISTA MUSICAL ESPAÑOLA, los candidatos al IVº Premio "Toda una vida". Podéis emitir vuestro voto seleccionando a 3 candidatos como máximo antes del 1 de diciembre.

Los resultados se harán públicos a través de la presente página y los premioados recibirán su galardón en el Teatro "Ideal" de la Ciudad de Baza (Granada) en el mes de abril de 2012 en un acto-homenaje.

Os recordamos, además, que el Premio Honorífico de esta IVª edición ha sido para Manolita Chen.

He aquí, pues, los candidatos:

- Pedro Peña
-Andrés Pajares
-Fernando Esteso
-Quique Camoiras
-Zori, Santos y Codeso
-Luis Calderón
-Lina Morgan
-Ángel Fernández Montesinos
-Addy Ventura
-Tania Doris
-Miguel Caiceo
-Mary Begoña
-Tony Leblanc
-Mª José Nieto
-Mª José Cantudo
-Tina de Albéniz
-Amparo de Lerma

Un magnate de la revista denominado Matías Colsada (y III)



Llegó a tener doce compañías de revistas con grandes vedettes como Tania Doris, Vera Sanders, Carmen de Lirio, Gracia Imperio, Marisol Clemens, Mary Francia, Mary Santander, Lill Larsson, Trudi Bora, Mari Herminia Díaz, Addy Ventura, Queta Claver, Ingrid Garbo, Lina Canalejas, Lina Morgan, Finita Rufete, Ángela, Vilma, Rosita Tomás, Jacqueline Arnaud, Diana Darvey, Katia Loritz, Vicky Lussón... Propietario del Teatro Apolo de Barcelona, también regentó el Ramblas, el Español y la discoteca Studio 54 de la Ciudad Condal así como el Monumental y La Latina de Madrid, el Princesa de Sevilla o el Olimpia de Valencia. Desde dichos locales potenció a diversos artistas como Quique Camoiras, Juanito Navarro, Pedro Peña, Luis Cuenca, Noppy, Paco de Osca, Ángel de Andrés, Cassen, Alfonso del Real, Adrián Ortega, Eugenia Roca... Ya en la década de los cincuenta, trajo a “Los Vieneses” al Teatro Español de Barcelona y contrató a Liza Minelli, Charles Aznavour o Gilbert Bécaud para algunos de sus suntuosos espectáculos. En 1977 estrenó el exitoso musical El diluvio que viene y, paralelamente, continuó trabajando como representante artístico, especialmente con Lolita Cano, a la que conoció en Valencia cuando contaba con tan sólo catorce años y popularizó como Tania Doris. Pero, no contento con explotar los ingresos de sus múltiples compañías de revistas así como los de los coliseos de los que era propietario, Colsada se lanzó a la “composición” de libretos para revistas junto a Luis Cuenca y Pedro Peña, firmando los tres con el apellido materno, esto es, García, Allende[1] y Giménez[2], a pesar de que el sagaz empresario nunca colaboró como tal en la autoría de los espectáculos, medio éste que empleó como una nueva fuente de ingresos, causa además que motivó la separación artística entre Luis Cuenca, Pedro Peña y el propio empresario teatral[3].
En su haber contaba con diversas condecoraciones como el Premio Nacional de Teatro o la Llave de la Ciudad de Barcelona. Una de sus grandes debilidades fue el sexo femenino, manteniendo romances con algunas de las vedettes que protagonizaban sus espectáculos como Ingrid Garbo o el muy sonado de Tania Doris.
Sin lugar a dudas, Matías Yánez Jiménez, alias Matías Colsada, poseyó siempre la excelente condición de haber tenido como empresario la certera visión de combinar “cabecera de Compañía” con repercusión taquillera en los carteles, base, sin lugar a dudas, de todos sus éxitos; recordemos, no obstante, la oportuna fusión de actores y actrices como Juanito Navarro-Lina Morgan, Quique Camoiras-Vicky Lussón, Addy Ventura-Adrián Ortega o Tania Doris-Luis Cuenca-Pedro Peña, aportando todos ellos importantes beneficios al empresario.
Falleció en Barcelona el 23 de marzo de 2000 habiendo dejado una herencia valorada en ocho mil millones de pesetas que, a fecha de hoy, continúa sin ser repartida entre sus herederos.

[1] En algunos libretos, programas y críticas teatrales hemos podido observar que Pedro Peña también firmaba como “Allen”.
[2] El popular actor Pedro Peña afirmaba al respecto en una entrevista: “Desde 1953, todas las obras que se hicieron bajo el sello de Colsada, fueron escritas entre ambos [se refiere a él mismo y a Luis Cuenca]. Por mi parte había conseguido estrenar poco antes, para Colsada, una obra titulada ¡Ay, qué pelos!, que obtuvo bastante éxito, pero salvo esta excepción, las escribimos conjuntamente. [...] Las obras teatrales aparecían firmadas, ante el registro de autores por Giménez, Allende (Allen) y García: es decir, por Matías Colsada, Pedro Peña y Luis Cuenca, puesto que firmábamos con nuestros respectivos apellidos maternos. Ahora bien, puedo asegurarle que los cerca de veinticinco espectáculos estrenados por nosotros en Barcelona fueron escritos sin el concurso de Colsada, por mucho que éste los firmase como autor. En realidad siempre fuimos dos libretistas y un músico, pero el empresario quiso controlar una notable fuente de ingresos sin tener capacidad para hacer la “o” con un canuto. El asunto, de hecho, era vox populi y por eso mismo tuvimos grandes problemas para ser aceptados en el Montepío de Autores”. Vid. FERNÁNDEZ COLORADO, Luis: Luis Cuenca, la buena mala vida, Badajoz, Servicio de Publicaciones de la Diputación de Badajoz, págs. 104-105.
[3] “Por supuesto que ésa fue una de las causas, aunque tampoco la única, de que todos acabáramos separándonos. Matías Colsada percibía el setenta por ciento de los derechos de autor sin haberse tomado la molestia de escribir una sola línea del texto, mientras que el músico, Luis y yo nos repartíamos de forma equitativa el treinta por ciento restante. Sin embargo, a medida que pasaron los años Colsada fue arbitrando un sistema fraudulento para compensar el sueldo de otros actores de sus múltiples compañías, como Quique Camoiras o Juanito Navarro, ofreciéndoles participar en los porcentajes de beneficios por derechos de autor. Aquello no era serio, porque al final cobraba cada vez más gente que no había escrito una coma ni un punto, mientras que los porcentajes del resto se iban haciendo más pequeños. Luis y yo habíamos aceptado durante años que Colsada firmase los espectáculos para cobrar derechos de autor, aprovechándose de nosotros porque pensábamos que nadie iba a estrenar nuestros textos en otras empresas y que además existían decenas de empresarios teatrales semejantes a Matías Colsada, pero el asunto fue adquiriendo dimensiones cercanas a lo que podría considerarse como estafa”. Vid. FERNÁNDEZ COLORADO, op. cit. págs. 105-106.

Un magnate de la revista denominado Matías Colsada (II)

Su éxito profesional comienza a vislumbrarse al finalizar la Guerra Civil española, cuando se hace cargo de la gestión del Teatro Principal de Zaragoza[1]. A lo largo de la década, fue consolidando su posición como empresario teatral y empieza a interesarse por el género de la revista musical, del que llegaría a convertirse en máximo adalid en España[2]. En 1946 formó su primera compañía de revistas y, gracias a una cuña que insertó en Radio Nacional, se popularizaron “las alegres chicas de Colsada”[3].
[1] “Ya hombre hecho y saliendo incólume de la guerra española, se le ofreció la oportunidad de ingresar como batería de un gran espectáculo circense, venido de Argelia, huyendo al parecer de la allí organizada. Circo que ofrecía como principal atracción una importante menagerie de animales y fieras. Apoyado en sus ganas de prosperar, no tardó en constituirse en elemento valioso para la empresa, hasta el punto de pedirle a ésta “prestado” su nombre para titular el espectáculo al hacerles falta un testaferro que figurase como promotor español, sirviendo a una ley vigente que a esto obligaba. Pero al “Circo Colsada” no le fueron marchando las cosas demasiado bien; más que nada porque, en aquellos momentos de penuria alimenticia por las que pasaba el país, el mantenimiento de aquel número de animales no resultaba rentable. Ante el hecho, se dedició liquidar el negocio de la mejor forma posible. Empeño en el que intervino Matías Colsada con acierto, adquiriendo grandes conocimientos en el chamarileo empresarial y por parte de aquellas gentes, una generosa gratificación al concluir la campaña. Mediante ese dinero “llovido del cielo” y asociándose a Manolo Chávarri, gerente de una gran cadena de cines, salió a probar fortuna por esos mundos la primera Compañía de Revistas Colsada, él como socio industrial”. Vid. ORTEGA, Adrián, op.cit., pág. 172.
[2] Entre los múltiples espectáculos que presentó se encuentran: Sirenas de Apolo (1956), Mujeres o Diosas (1957), ¡Castígame! (1958), ¡Bésame! (1958), ¡Ay, qué loca! (1958), Caprichosa (1959), ¡Y vas... que ardes! (1960), ¡Mimosa! (1960), ¡Llévame contigo! (1960), ¡Ay, mamá, qué nochecita! (1960), Se necesita un marido (1961), El negocio de Salomé (1961), Las cuarenta mujeres de Apolo (1961), Mi esposa, la otra... y yo (1961), Esto es América (1962), Locas por él (1962), Una mujer con bigote (1962), Año Nuevo... Viuda nueva (1963), ¡Hijas de mi vida! (1963), ¡Espérame en la luna! (1963), ¡Ay, qué ladronas! (1964), ¡Ay, qué chicas! (1964), Mujeres artificiales (1965), Bienvenida, Miss Katy (1965), ¡Y de la nena...! ¿qué? (1965), Las fascinadoras (1965), El barbero de Melilla (1965), Las noches de Herodes (1965), Las intocables (1965), Me las llevo de calle (1967), Vengan maridos a mí (1967), ¡Quiero ser mamá! (1967), ¡Moisés, cómo te ves! (1968), Se traspasa señora (1968), Las sospechosas (1968), Las atrevidas (1968), Valeriano tiene... eso (1968), El chulo (1968), Una noche movidita (1969), Trasplantes de marido (1969), Un marido provisional (1969), Tres mujeres para mí (1969), Esta noche... ¡Sí! (1969), Mi marido es un tormento (1970), Las corsarias -nueva versión- (1970), Pili se va a la mili (1970), Una reina peligrosa (1971), No despiertes a la mujer de tu prójimo (1971), ¡Contigo, pan y... señora! (1971), Las castigadoras -nueva versión- (1971), ¡Ay, Manolo de mis amores! (1971), ¡Pío, tú serás mío! (1972), Llévame a París (1972), Blas, ¿qué las das? (1972), ¡Nena, no me des tormento! (1972), Venus de fuego (1973), La rompeplatos (1973), Yo soy la tentación (1973), Las noches de Eva (1975), Una amiguita de usted (1975), Erótica (1976), ¿Con quién me acuesto esta noche? (1978), La casa del placer (1978), Apasionada (1978), Seductora (1979), La dulce viuda (1980), Acaríciame (1982), Un reino para Tania (1983), Tania Superstar (1983), La pícara reina (1984), Deseada (1984), Un marido de IVA y vuelta (1987), ¿Quieres ser mi amante? (1989), ¡Taxi, al Apolo! (1993), ¡Hola, Tania!... ¿Te han pinchado el teléfono? (1994), etc.
[3] “No quise desnudos en mis revistas. Hicimos arte, libretos graciosos, música pegadiza. ¿Mis vedettes? Son las vedettes de las señoras”. Ibídem. “En mis espectáculos no hay destape integral; solamente lo justifico si viene “rodado” en el libro. Creo que los del destape integral “se han pasado”. El público desde hace tres meses acude a los espectáculos, pero si hay calidad no valen subterfugios. Si no hay calidad, no hay nada”. Vid. “Colsada, un empresario multinacional”, en La Vanguardia, Barcelona, domingo 12 de diciembre, 1976, pág. 60.

Un magnate de la revista denominado Matías Colsada (I)

Matías Colsada era el nombre artístico de Matías Yánez Jiménez[1], considerado como el padre de la revista en España. Nacido en Madrid en 1910, tras cursar estudios de música (percusión, batería y bandoneón) mientras trabajaba en la ebanistería familiar pasó pronto a integrarse en una orquesta y ya a los dieciocho años comenzó a cantar tangos en Radio Madrid y en la sala de baile Satán de la capital española. Más tarde se convirtió en representante y se hizo con una compañía, con la que estaba actuando en el madrileño Teatro Novedades cuando se produjo el famoso incendio del mismo, hecho éste del que escapó arrojándose por una ventana[2]. Durante su juventud fue además actor de teatro y trabajó en el circo; de hecho compró uno, el Alegría con el que estuvo de gira por España durante casi siete años, tras los que trajo un circo francés con el que viajó por toda la Península hasta que estalló la Guerra Civil. Un tiempo éste en el que siguió en el mundo de la música tocando en cafés primero y después en una compañía de teatros de aficionados que cobraba en especie debido al hambre existente en la época.
[1] En buena parte de los libretos firmados por Colsada, su apellido materno aparece como “Jiménez” o “Giménez”.
[2] Vid. “Muere a los 88 años el empresario teatral Matías Colsada, leyenda del Paralelo”, en La vanguardia, Barcelona, lunes 27 de marzo, 2000, pág. 54.

jueves, 3 de noviembre de 2011

IVª Edición Premios "Toda una vida" de Historias de la revista musical española

Queridos amigos y amantes del teatro en general y de nuestra adorada y añorada revista musical española en particular. Un año más, y ya van cuatro, tenemos el placer y el gusto de presentaros la IVª edición de los Premios "Toda una vida" de HISTORIAS DE LA REVISTA MUSICAL ESPAÑOLA que se están convirtiendo en el único referente que premia a actores, actrices y demás artífices relacionados con nuestro amado género frívolo
He aquí, pues, los premiados en las anteriores ediciones:


Iª edición: Adrián Ortega Martí.

IIª edición: José Sazatornil "Saza".

IIIª edición: Paco Valladares, Concha Velasco y Olga Mª Ramos.

Os presentamos, a continuación, la lista de candidatos para esta IVª edición. Ya sabéis que podéis votar hasta finales de mes a la dirección de correo montijanoruiz@yahoo.es:

-Pedro Peña

-Andrés Pajares

-Fernando Esteso

-Quique Camoiras

-Zori, Santos y Codeso

-Luis Calderón

-Lina Morgan

-Ángel Fernández Montesinos

-Addy Ventura

-Tania Doris

-Miguel Caiceo

-Mary Begoña

-Tony Leblanc

-Mª José Nieto

-Mª José Cantudo

-Tina de Albéniz

-Amparo de Lerma

... y otros nombres a los que queráis votar. El Premio de Honor de esta edición será para la octogenaria Manolita Chen.

El plazo para votar finaliza el próximo 30 de noviembre. ¡Animaos a hacer historia de la revista!



Joaquín Gómez de Segura, el último libretista de revista ( y III)

Entre el año 1971 y siguientes, a la vez que realizaba la labor de autor de libretos de comedia y revista, realizó también una serie de ciclos con guiones de televisión para programas de payasos que actuaban en distintas cadenas televisivas de Hispanoamérica. Entre otros, Los Hermanos Moreno, Los Hermanos Alonso y caricatos como Emilio el Moro, Camilín, Luisita Esteso y otros tantos del territorio nacional.
En esta época, Joaquín Gómez de Segura realiza obras musicales en que vienen a converger tres grandes géneros como lo son la copla, el flamenco y la revista con títulos como La revista y el cante, Ella, él, guapas y ¡olé!, Cante, sonrisas y nenas de las cuales fueron intérpretes Juanito Valderrama, Dolores Abril o Torrebruno, entre otros.
Desde entonces y, hasta la actualidad, no ha dejado de desempeñar su trayectoria profesional en el apartado de autor literario realizando distintas composiciones poéticas y versificadas (muchas de ellas de carácter gastronómico) y obras de diverso estilo literario así como prosa orientada al género humorístico.
En el año 1992 y, coincidiendo con el Quinto Centenario del Descubrimiento de América, escribió la comedia musical El sueño de un navegante (en verso y prosa) en la que hizo el papel de Cristobal Colón, actuando en funciones programadas por diversos ayuntamientos de toda España.
Al año siguiente ganó el Primer Premio de la XVI Olimpiada Internacional del Humor convocado por el Excmo. Ayuntamiento de Valencia en la caegoría de “Humor en verso”, tarea ésta que desempeña actualmente al realizar distintas composiciones humorísticas para asociaciones, restaurantes, peñas... así como biografías de distintos personajes en verso, entre los que destaca de forma primordial el Rey Juan Calos I.
En Joaquín Gómez de Segura vienen, por tanto, a converger dos cualidades inherentes a su estilo literario: en primer lugar, sus vastos y enciclopédicos conocimientos sobre el mundo de las tablas, lo cual le lleva dominar una técnica de escritura dramática depurada y fluida, vivaz y dinámica, sin cortapisas, sin ambages, conocedor seguro de lo que escribe y, en segundo lugar, su innato sentido del humor, cualidad ésta que le ha llevado a producir múltiples textos (dramáticos y poéticos) con los que ha conseguido ser reconocido como uno de los más importantes y reputados artífices del teatro en nuestro país.
Lamentablemente, la producción dramática de Gómez de Segura espera, aún a pesar de ser amplia y fecunda, a ser estudiada en el ámbito académico dentro de la segunda mitad del siglo XX; si bien es cierto que, como ocurre con centenares de comediógrafos dentro del teatro frívolo en nuestro país, no se les ha dedicado ni tan siquiera un mínimo pero más que merecido reconocimiento en las distintas historias dramáticas y diccionarios versados en materia teatral que se han venido a publicar en las últimos tiempos.
Sirvan, pues, estas líneas como reconocimiento a la labor escénica del último comediógrafo de revista que aún nos queda con vida en nuestro país, artífice de decenas de éxitos que, por desgracia, hoy han pasado a engrosar, junto con el género al que se adscribían, los recuerdos de miles de espectadores que tuvieron la fortuna de poder contemplarlos a la par que de avivar la nostalgia de cuantos amamos el género musical español por excelencia: la revista española.





Joaquín Gómez de Segura, el último libretista de revista (II)

Posteriormente no sería hasta el año 1953 cuando comenzó a realizar trabajos de colaboración en el programa de Radio Madrid “Cabalgata fin de semana”, que dirigía y presentaba el locutor Bobby Deglané al formar parte de la pareja de humoristas “Kiny y Kiko”, si bien también realizó diversos guiones para mencionado programa radiofónico.
En el año 1962 simultaneó su actividad como autor, con la de producción en el Departamento de Programación de RTVE realizando diversas funciones de composición y revisión de guiones, participación directa en los platós, coordinación de montajes y producciones, realización de diferentes espacios, etc. y escribiendo guiones para diversos actores cómicos de reconocida fama y popularidad como Lola Gaos o Antonio Garisa o para grupos como “Los Chimberos”. En Radio Intercontinental inicia igualmente un ciclo de guiones de humor y realiza canciones y sketches cómicos para distintos teatros ambulantes como el Lido, el Chino de Antonio Encinas o el mítico Teatro Chino de Manolita Chen, para el que escribe números como “Arrímame la estufita”, “Enchufa el ventilador”, “A ver si le crece”, “Cinco tiritos”, “Soy Limé”, “¡Qué cortita la tienes!”, “La sacas poco”, “Lo tengo pequeñito”, “Mi fiel pajarito”, etc., en colaboración con Ernesto Vázquez Amor, Daniel Montorio, Antonio García Cano, José Porta Carrasco o Enrique Cofiner, entre otros.
Pero será a partir del año 1970 cuando verdaderamente desempeñe su faceta como autor de teatro frívolo o revista musical al escribir libretos para las grandes figuras del género como Tony Leblanc, Ángel de Andrés, Andrés Pajares, Quique Camoiras... acompañados por espléndidas y bellísimas vedettes como Addy Ventura, Vicky Santel, Sila Montenegro, Ana Gallarín, Rosana Nieto, Lita Lara, Mary D´Arcos, Rossy Luzely... con títulos como Paloma, palomita, palomera (1971), ¡Qué majas son! (1971), Locuras de verano (1972), Dime con quién ligas (1973), No desearás a la rubia del quinto (1973), ¡Más vale pájaro en mano! (1973), Bésame esta noche (1974), ¡Esta noche con... ELLA! (1974), ¡Mujeres con... sexy buum! (1975), Una para todos (1977), Sin bragas y a lo loco (1978), La banda de Alcapona (1978), Éste y yo, con dos cojines (1980), El triángulo de las tetudas (1982)...

Joaquín Gómez de Segura, el último libretista de revista (I)

La enorme marabunta de comediógrafos que dio a luz la denominada “comedia musical” fue un factor fundamental para comprobar la efervescencia de títulos que desde su creación allá por 1864 y hasta el inicio de su extinción, a finales de la década de los setenta, poblaron las carteleras teatrales de las principales ciudades españolas, muy especialmente las de Madrid y Barcelona.

Precisamente y, dentro de la abultada nómina de libretistas que en algún momento de su trayectoria trabajaron dentro del teatro frívolo en nuestro país, sobresale, sin ningún género de dudas, no sólo por su fecundidad, sino por su vasto repertorio y prodigioso conocimiento de la carpintería escénica, el madrileño Joaquín Gómez de Segura.
Nacido, pues, en la capital de España un 4 de agosto de 1930, Joaquín Gómez de Segura forma, junto a José Muñoz Román, Adrián Ortega y Manuel Paso, el cuarteto de comediógrafos más célebres y de quienes más títulos llegaron a estrenarse en las marquesinas de múltiples coliseos por todas las regiones del país.

El recorrido profesional como autor del libretista que nos ocupa, se inicia el 30 de octubre de 1947 cuando registra su primera obra en la Sociedad General de Autores y Editores de España, entidad en la que figura como socio con el número 6900.

domingo, 9 de octubre de 2011

UNA NOCHE DE BROCHE, un nuevo título que añadir a la historia de la revista musical española

El pasado jueves 6 de octubre, el Teatro Ideal de Baza (Granada) acogió el estreno de la revista dirigida y creada por el actor y director local Carlos Martí bajo el título de UNA NOCHE DE BROCHE.

Y, precisamente de broche fue la hora y media que duró el espectáculo. Casi una veintena de actores jóvenes y veteranos pusieron en pie un entretenido y divertido espectáculo cuyo léit-mótiv básico era el de homenajear a tres grandes salas de variedades: Pasapoga, Mouling Rouge y Tropicana.

Una sucesión de números musicales adornaban cada uno de los tres cuadros de que se componía la función: "Tómbola", "Torito bravo", "Fresquíbilis sur-mer", "Bananas" o "Copacabana" fueron algunos de los divertidos números que hicieron las delicias de un público entregado y, entre medias, un entretenido sketch en el que podían verse las interioridades del espectáculo amén de las rivalidades surgidas entre todos los miembros de la compañía.

¡Qué más decir de una compañía amateur que hace lo imposible por reverdecer nuestro amado género de la revista! ¡¡VIVA LA REVISTA!!

jueves, 6 de octubre de 2011

Olga María Ramos entrega a Pedro Peña el Premio OCTOGENIAL´2011

En este proceloso mar de nuestro amado país, aún existen recintos en donde la cultura predomina por encima de la chabacanería de politiquillos de tres al cuarto de una y otra idedología política y de famosos que sólo saben gritar y darse voces.

Nuestra queridísima Olga Mª Ramos ha entregado, un año más, los premios que, en honor de su madre, doña Olga Ramos, reconocen la trayectoria social, cultural profesional de destacados componentes de todas las facetas artísticas de este país.

En 2011, han sido premiados, entre otros, Paco Valladares, Laura Valenzuela, Mª José Alfonso y nuestro entrañable y querido Pedro Peña en homenaje a toda una vida dedicada a la revista musical española en particular y al mundo de la interpretación en general.

No podemos por menos desde estas humildes líneas que snetirnos privilegiados y honrados al poseer, entre nuestros tesoros más valiosos, la amistad inquebrantable de Olga y Pedro, amén de la de Mª José Alfonso y Paco Valladares.

Gracias, pues, querida Olga, por seguir difundiendo la cultura, el cuplé y la revista como bastión de tu vida.

Los homenajes, como el que tú has realizado, hay que darlos en VIDA. Que se enteren de una buena vez los políticos. EN VIDA... He dicho. ¡Viva la revista!

viernes, 26 de agosto de 2011

Manolita Chen y su Teatro-Circo Chino

Ya sabéis, amigos de la revista que llevo casi dos años enfrascado en un libro sobre el Teatro Chino de Manolita Chen. Os rogaría que cualquier clase de información que dispusiéseis al respecto me o hiciéseis llegar a la siguiente dirección de correo montijanoruiz@yahoo.es.

Si conocéis artistas que trabajaron en él disponeis de fotos, publicidad propaganda, anécdotas, recuerdos de cuando llegó a vuestra localidad, poneos en contacto conmigo o dejad vuestro mensaje a través de la presente página. Sabré agradecéroslo.

Igualmente estoy concluyendo mi nuevo libro CARPAS ERRANTES. HISTORIA DEL TEATRO PORTÁTIL EN ESPAÑA y cualquier dato referido a los teatros portátiles, de repertorio y variedades, hacédmelo saber.

¡VIVA LA REVISTA!

Adiós a otro cómico de revista: Tito Medrano

Así es. Otro cómico de revista que se nos va y no en las mejores circunstancias sino en soledad y en silencio, sin que un medio de comunicación haya dado la noticia.

A pesar de que Tito Medrano alcanzó la popularidad en los años ochenta participando formando parte de la Compañía de Revistas de Lina Morgan e interviniendo como su "padre" teatral en ¡Vaya par de gemelas!, ¡Sí, al amor! y El último tranvía y más recientemente por haber intervenido en algunos episodios de la serie de TVE "Cuéntame cómo pasó", lo cierto es que Tito poseía ya una larga y extensísima carrera teatral y de revista al haber participado en títulos como De limón y menta (1956) para la Compañía de Revistas de Ramón Clemente, Timoteo, ¿qué las das? (1957), El hijo de Anastasia (1961), El barbero de Melilla (1964), Dos maridos para mí (1965), Tres hombres para mí sola (1965), La rompeplatos (1967), La chica del barrio (1968), ¡Qué vista tiene Calixta! (1969), La chica del surtidor (1970), ¡Nena, no me des tormento! (1971), Tu novia es mi mujer (1972), Llévame a París (1974), Con ella volvió el escándalo (1979), etc.

Además, participó en los largometrajes Las leandras (1969), ¡Pim, pam, pum... fuego! (1975), Ladrón de chatarra (1987) y en series como Farmacia de guardia, Los Serrano, Manos a la obra, La casa de los líos, El comisario, Ellas son así, Policías. En el corazón de la calle o Teatro breve y más recientemente en la serie Cuéntame como pasó en donde encarnaba a un jubilado llamado Agustín.

Tito falleció en soledad, sin hijos y meses después de la muerte de su querida esposa. Tan sólo la ayuda desinteresada de su compañero y amigo Pedro Peña, que incluso le daba dinero, paliaron sus últimos meses de vida.

Su estatura menuda, su físico y su gracejo al hablar fueron las bazas fundamentales que lo auparon a ser uno de nuestros cómicos más queridos.

Descanse para siempre en paz, Tito Medrano.

NOTA: la foto que adjuntamos pertenece a Pedro Peña y gentilmente nos la ha cedido su hija Maribel a quien desde estas líneas agradecemos encomiablemente su amistad y colaboración. En ella pueden verse, de drecha a izquierda Ricardo Valle, Tito Medrano, la esposa de Tito, esposa de Pedro Peña y Pedro Peña.

domingo, 14 de agosto de 2011

La marquesina en los teatros de revista

Dentro del aparato publicitario que empleaban los empresarios de revista para acaparar el mayor número de espectadores que acudían a sus espectáculos era poblar con gigantescos cartelones y pinturas la marquesina y fachada de los coliseos en los que albergaban espectáculos de estas características.
Gigantescas vedettes de madera en los que se exageraba notablemente algunos aspectos de su anatomía, caricaturas o retratos de los cómicos amén de múltiples dibujos de vicetiples y otros artífices del espectáculo, salpimentaban las marquesinas en las que las bombillas de colores, las estrellas y monumentales letras de diversos caracteres atraían considerablemente a numerosos espectadores ansiosos por contemplar la belleza de vedettes como Tania Doris, Addy Ventura, Lina Morgan o Celia Gámez. Eran otros tiempos, tiempos en los que en alguna que otra ocasión la censura extendió su brazo a este tipo de emplezamiento publicitario porque el pintor o constructor de turno se había pasado construyendo unos senos o piernas demasiado prominenentes; sin embargo, quién no recuerda unas coloristas y maravillosas marquesinas que ya, desde su entrada, anunciaban el mágico mundo interior que latía tras aquellas paredes.


* La foto que acompaña al presente artículo procede del archivo particular de Carolina Figueras, una de aquellas simpáticas "chicas alegres de Colsada".

miércoles, 3 de agosto de 2011

Adiós a otro GRANDE de la revista, Ricardo Moscatelly

Queridos amigos y amantes del teatro en general y de nuestra querida y añorada revista musical en particular. Y anos van quedando pocos. Así es. en el día de ayer nos dejó para irse al cielo de los cómicos otro de los GRANDES, con mayúsculas del mundo de las plumas y las lentejuelas que hizo sonreír a miles de espectadores cada vez que se subía a un escenario. Me refiero a don Ricardo Moscatelly, "el Mosca", como popularmente era conocido dentro del ámbito arrevistado.

Su producción dentro de las lides de la revista musical española en amplia y reconocida, si bien su popularidad la alcanzó trabajando para el todopoderoso Matías Colsada en títulos que hoy forman parte del imaginario colectivo como Me sobra un marido (1971), Erótica (1976), La casa del placer (1978) o Los reyes de la revista (2007) del veterano empresario Luis Pardos.

Descanse en paz, Ricardo Moscatelly, otro GRANDE GRANDE que nos abandonó para hacer reír a Dios.

La fotografía que adjuntamos procede del facebook de la vedette Merche Guevara, otra de las grandes damas del género, acompañada por Moscatelly.

domingo, 10 de julio de 2011

REBAJAS REVISTERILES

Desde la editorial me informan, queridos amigos de la revista española, que les quedan tan sólo 50 ejemplares para concluir la tirada inicial de 800 de que consta "SOMOS CANTORES DE LA TIERRA LUSITANA... ANTOLOGÍA MUSICAL DEL TEATRO FRÍVOLO ESPAÑOL: LA REVISTA". Por ello me piden que indique que van a rebajar en 5 euros el precio inicial de 25 de que costaba el ejemplar a tan sólo 20 euros. Si estáis interesados en obtener la mayor antología que se ha hecho en España sobre la revista musical española, no dudéis en escribidme para solicitar vuestro ejemplar antes de que se agote.

¡Ya lo sábeis, por tan sólo 20 euros, más de 400 números musicales de revista!