Pedro Peña Allén fue uno de los comediógrafos de revista más fecundos desde los años 50 y hasta los setenta. Pero no sólo se dedicó a escribir aquellos libretos que Colsada le estrenase junto a sus inseparables Tania Doris y Luis Cuenca (aunque también trabajaron con ellos Katia Loritz, Ingrid Gabo, Rosita Tomás, Gracia Imperio...) sino que, además fue un artista tremendamente polifacético: actor, director de escena, letrista, narrador... mediante el presente libro venimos a cubrir un huevo hasta ahora prácticamente denostado en el ámbito de la publicación como es la edición de libretos de revista. A través del presente volumen el lector podrá encontrar un amplio recorrido por el arte de Pedro Peña amén de encontrarse con tres de las obras más celebradas de la denominada "caja registradora del Paralelo" en los años setenta: "Llévame a París", "Una reina peligrosa" y "Erótica". Reservad vuestro ejemplar antes de que se agote en montijanoruiz@yahoo.es
Un homenaje a todos aquellos artífices que hicieron posible la historia del teatro frívolo español
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viernes, 5 de mayo de 2017
viernes, 12 de septiembre de 2008
Tania Doris, la última gran estrella del género frívolo ( y IV)

Tania Doris fue, es y seguirá siendo una de esas mujeres que no pasa desapercibida. Su imponente físico, su no menos imponente altura y su característica voz, hicieron de Tania un prodigio de vedette cada vez que su silueta caminaba por la pasarela. Matías Colsada, avispado e inteligente empresario teatral donde los haya, en cuanto la vio a los 18 años años no dudó un instante en convertirla en la máxima estrella de sus espectáculos lanzándola en decenas de títulos revisteriles que, desgraciadamente, fueron prontamente olvidados y ya sólo hoy los recuerdos aquellos que somos nostálgicos del género. Tania Doris, junto a Pedro Peña y Luis Cuenca, formaron un inolvidable trío revisteril que hizo las delicias de todos aquellos espectadores que, constantemente, rebosaban los patios de butacas, anfiteatros y gallineros del Monumental, Apolo, Cómico, La Latina...
Tras fallecer Colsada, Tania se vio envuelta en un turbulento conflicto con el resto de herederos del mítico empreario para reclamar la parte que legítimamente le correspondía. Ojalá haya solucionado el tema y todos los que la amamos, queremos y admiramos su carrera, deseamos que tenga una feliz y larga vida tal y como se merece tan insigne y grandiosa reina de la pasarela revisteril. Un beso Tania.
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Tania Doris, la última gran estrella del género frívolo (III)

Nuevamente seguimos completando el perfil de la gran Tania Doris con esta crítica recogida de la hemeroteca del diario El País a propósito del estreno de la revista Un reino para Tania en el Teatro Monumental de Madrid, propiedad de la entonces pareja sentimental de la vedfette, Matías Colsada aparecido el 5 de noviembre de 1983:
"Con una larga fila de chicas esbeltas y a veces unánimes cubriendo el ancho escenario del teatro Monumental, Tania Doris viene por una temporada a Madrid desde la Barcelona donde tiene por costumbre triunfar. Plumas, lentejuelas, sombreros de copa, uniformes de opereta, grabación previa, son los elementos ya inevitables y clásicos de la revista que presenta, Un reino para Tania.El galán guapo es esta vez Máximo Valverde; el cómico bufo, flaco y retorcido, es el veterano Luis Cuenca -antiguo compañero del género de la monumental Tania-; Emilio Laguna hace el personaje de afeminado, y Charo Moreno la inevitable dama gorda.
El género tiene, qué duda cabe, su público, que en la noche del jueves se mezcló con los invitados a la presentación oficial y que, sin ningún entusiasmo digno de mención especial, admiró el admirable cuerpo de Tania, la imperturbable serenidad de las chicas y las pasadas muecas de los cómicos".
El género tiene, qué duda cabe, su público, que en la noche del jueves se mezcló con los invitados a la presentación oficial y que, sin ningún entusiasmo digno de mención especial, admiró el admirable cuerpo de Tania, la imperturbable serenidad de las chicas y las pasadas muecas de los cómicos".
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Tania Doris, la última gran estrella del género frívolo (II)

Continuando, amigos de la revista con el perfil de esta gran vedette española, aquí os dejo un bonito artículo aparecido en el diario El País el 26 de noviembre de 1980 con la autoría de José Miguel Ullán quien nos habla a propósito del estreno de la revista La dulce viuda en el Teatro La Latina de Madrid:
"En el teatro madrileño de La Latina acaba de reaparecer Tania Doris como protagonista de la revista cómica titulada La dulce viuda, original de Jiménez y García, con música de DoIz, Soto y Lobato. Junto a la estrella principal, «la belleza europea», descuellan dos actores cómicos: Luis Cuenca y Eugenia Roca. La obra, en la que se intercalan sin ton ni son diversos números musicales, posee todos los trucos a la vieja usanza para desencadenar las carcajadas del respetable sin reparos.Desenvuelta, ubérrima y con gancho, Tania Doris se come de un plumazo a todo el que se asoma al escenario. Un optimista diría que es la penúltima estrella española de la agonizante revista musical. Un pesimista sabe que ni torres más altas ni más sabrosas brevas volverán a caer. Las alegres chicas de Colsada, confusas y nerviosas, aletean ante esos signos tan carnales de milagro postrero y verdadero. Los azorados espectadores buscan ansiosamente sombra en los secretos evidentes, interrogantes, poderosos e ingenuos de la amazona valenciana.
Ella, que conoce los balcones del mundo fantasmal, aparenta dejarse querer con perezosa rebelión. Pero, como Luis Cuenca va a saber en hueso propio, media un abismo del tacto al acto. Estrafalario y persuasivo, Luis Cuenca es en la vida irreal Silvino Capa Ranas, personale que, antes de caer enfermo, trabajaba en una fábrica de macarrones. Era el encargado de meterse por los agujeros para limpiarlos. Y ahora es solicitado para marido ficticio de Doris, bastante encandilada por el hecho de que una eminente doctora le asegura que el maltrecho Silvino guarda como oro en pano un formidable macarrón.
La hermana de Silvino, Mariana (Eugenia Roca), arlimará el movido desarrollo de ese enredo. Y empieza por cantar con otro acento: «Yo me pongo en los árboles / cuando escucho los pájaros, /sobre todo los miércoles». El espectador que corea mejor recibe este homenaje: «¡Un aplauso para el pájaro del señor! ».
Hay intrigas de los años veinte, alusiones actuales, decorados delirantes, números musicales con corsarios de tebeo y estruendo de naufragio permanente. Hay persecuciones, boda por lo alto y por lo bajo, chistes terribles, verde chamusquina y octogenario burriqueo. Luis uenca mantiene el peso del pasado sobre sus frágiles hombros. Es un actor cómico como la copa de un pino. Tania Doris, lista y generosa, le deja la oportunidad de lucirse. Y otro tanto le permite a Eugenia Roca, que saca carcajadas húmedas hasta del desierto. Tania Doris se regocija con lo que oye; baila y canta; sabe poner los dientes largos. Dulcemente, se entrena para ser viuda alegre. Y, al final, cuando decide pasar del tacto al acto, lo logra doblemente.
Resurrecto y virgen, Luis Cuenca se despide con unos versos: «La revista se termina / y también termino yo. / Que tardéis mucho en morir. / Adiós, amigos, adiós». En esa despedida se resume el aroma de La dulce viuda, una candorosa picardía que vale la pena ver. Estrechos, abstenerse".
Ella, que conoce los balcones del mundo fantasmal, aparenta dejarse querer con perezosa rebelión. Pero, como Luis Cuenca va a saber en hueso propio, media un abismo del tacto al acto. Estrafalario y persuasivo, Luis Cuenca es en la vida irreal Silvino Capa Ranas, personale que, antes de caer enfermo, trabajaba en una fábrica de macarrones. Era el encargado de meterse por los agujeros para limpiarlos. Y ahora es solicitado para marido ficticio de Doris, bastante encandilada por el hecho de que una eminente doctora le asegura que el maltrecho Silvino guarda como oro en pano un formidable macarrón.
La hermana de Silvino, Mariana (Eugenia Roca), arlimará el movido desarrollo de ese enredo. Y empieza por cantar con otro acento: «Yo me pongo en los árboles / cuando escucho los pájaros, /sobre todo los miércoles». El espectador que corea mejor recibe este homenaje: «¡Un aplauso para el pájaro del señor! ».
Hay intrigas de los años veinte, alusiones actuales, decorados delirantes, números musicales con corsarios de tebeo y estruendo de naufragio permanente. Hay persecuciones, boda por lo alto y por lo bajo, chistes terribles, verde chamusquina y octogenario burriqueo. Luis uenca mantiene el peso del pasado sobre sus frágiles hombros. Es un actor cómico como la copa de un pino. Tania Doris, lista y generosa, le deja la oportunidad de lucirse. Y otro tanto le permite a Eugenia Roca, que saca carcajadas húmedas hasta del desierto. Tania Doris se regocija con lo que oye; baila y canta; sabe poner los dientes largos. Dulcemente, se entrena para ser viuda alegre. Y, al final, cuando decide pasar del tacto al acto, lo logra doblemente.
Resurrecto y virgen, Luis Cuenca se despide con unos versos: «La revista se termina / y también termino yo. / Que tardéis mucho en morir. / Adiós, amigos, adiós». En esa despedida se resume el aroma de La dulce viuda, una candorosa picardía que vale la pena ver. Estrechos, abstenerse".
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Tania Doris, la última gran estrella del género frívolo (I)

Tania Doris nació en Valencia y fue, es, una de las últimas representantes del género en España, cuando la revista entraba ya en decadencia en los escenarios españoles debido a los cambios en los gustos del público. Desde los años setenta protagonizó numerosos espectáculos, en muchas ocasiones acompañada por los cómicos Luis Cuenca y Pedro Peña y ya en el año 1976 era la estrella principal del Teatro Apolo de Barcelona, propiedad del mítico Matías Colsada para el que realiza revistas como ¡¡Erótica!!, La casa del placer, Yo soy la tentación, Apasionada, Esta noche sí, Una reina peligrosa, Llévame a París, Venus de fuego...
En 1979 estrenaba La dulce viuda en el Teatro de La Latina, de nuevo con Luis Cuenca y con Eugenia Roca. En 1983llegaba Un reino para Tania, en el Teatro Monumental de Madrid, actuando de galán el actor Máximo Valverde en una de sus escasas incursiones en el mundo de la revista musical.
Finalmente, en la temporada 1994-1995 se pone al frente del espectáculo ¡Hola Tania!... ¿Te han pinchado el teléfono?, junto a Juanito Navarro.
Unida sentimentalmente al empresario Matías Colsada, auténtico impulsor de su carrera, en 1983 rueda su única película Las alegres chicas de Colsada, de Rafael Gil, con guión de Vizcaíno Casas que pretendía ser una trasposicón a la pantalla grande del género de la revista.
Entre las escasas incursiones fuera del género que le dio la fama, Tania Doris ha protagonizado la obra Bésame, Johnny, bajo la dirección de Ángel Fernández Montesinos en 1988 en el Teatro Alcázar de Madrid.
Finalmente, en la temporada 1994-1995 se pone al frente del espectáculo ¡Hola Tania!... ¿Te han pinchado el teléfono?, junto a Juanito Navarro.
Unida sentimentalmente al empresario Matías Colsada, auténtico impulsor de su carrera, en 1983 rueda su única película Las alegres chicas de Colsada, de Rafael Gil, con guión de Vizcaíno Casas que pretendía ser una trasposicón a la pantalla grande del género de la revista.
Entre las escasas incursiones fuera del género que le dio la fama, Tania Doris ha protagonizado la obra Bésame, Johnny, bajo la dirección de Ángel Fernández Montesinos en 1988 en el Teatro Alcázar de Madrid.
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