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sábado, 12 de noviembre de 2011

Los artífices de LAS LEANDRAS: Francisco Alonso (y V)

Francisco Alonso tiene una extensa obra en la que hay Zarzuelas, Sainetes Líricos, Canciones, Revistas, Himnos y Pasodobles bansas sonoras para películas, Obras Sinfónicas, para piano y ballet Comedias Musicales y Cuplés. En cuanto a la zarzuela y revista musical se destacan:
Zarzuela:
La parranda.(1928)
La zapaterita.(1941)
La bejarana.(1923)
La linda tapada.(1924)
La calesera. (1925)
La Parranda. (1928)
Me llaman la presumida (1935)
Rosa, La pantalonera (1939)
Manuelita Rosas (1941)
La Picarona (1930)
La mejor del puerto (1928)
Coplas de Ronda (1929)
Curro el de Lora (1926)
La rumbosa (1951)
Revista y comedia musical:
Las lloronas. (1928).
Las cariñosas. (1930)
¡Por si las moscas! (1929)
Las corsarias (1919).
Las castigadoras (1927).
Me acuesto a las ocho (1930).
Las Leandras (1931).
Las de Villadiego (1933).
Las mujeres bonitas (1933).
Luna de miel en El Cairo (1943).
Mi costilla es un hueso (1933)
Las de armas tomar (1935)
¿Qué pasa en Cadiz? (1932)
Mujeres de fuego (1933)
Doña Mariquita de mi corazón (1942)
Campanas a vuelo (1931)
El Ceñidor de Diana (1929)
De Madrid al Infierno (1916)
Música, Luz y Alegría (1916).

Los artífices de LAS LEANDRAS: Francisco Alonso (IV)

Hasta la Guerra Civil estrena principalmente revistas como Las de Villadiego , Las de los Ojos en Blanco que incluye el pasodoble Horchatera Valenciana, Mujeres de Fuego y alguna zarzuela como Me Llaman la Presumida (1935).
Tras la guerra la afición por la zarzuela entró en una profunda decadencia y pese a que el Maestro estrenó algunas como Manuelita Rosas, y La Zapaterita se centró en la opereta y comedia musical con las que tuvo algunos éxitos como Doña Mariquita de mi Corazón (1942), Luna de Miel en El Cairo (1943), Aquella Noche Azul y Tres Días Para Quererte, (1945 ambas).
En 1947 es elegido como director de la Sociedad General de Autores y Editores. Estando convaleciente de una operación por desprendimiento de retina estrena 24 Horas Mintiendo una comedia escrita por Francisco Ramos de Castro.
Tras fallecer en su casa de la madrileña calle Sagasta en 1948 fue sepultado en un entierro multitudinario.
Su obra póstuma La Rumbosa, sainete lírico, se estrenó en 1951.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Francisco Alonso (III)

Su madre y su padre fallecen en 1905 y 1908 respectivamente y el Maestro Alonso decide desplazarse a Madrid para centrarse en la creación lírica aprovechando las mejores oportunidades que la escena de la capital le ofrecen. Tras un banquete y homenaje ofrecido por sus compañeros el 12 de marzo se despide de Granada en 1911.
El maestro llegó con 600 pesetas en el bolsillo y en sus inicios se dedicó a componer cuplés, entonces muy de moda, para estrellas de la época como La Fornarina, Resurrección Quijano, Pastora Imperio, La Bella Chelito o La Goya. Sin embargo sólo obtuvo un éxito discreto con sus obras escénicas como el sainete de un acto ¡Armas al Hombro! junto con el compositor Tomás López Torregrosa, estrenado en el Teatro Martín, el 13 de noviembre de 1911. En 1913 estrena El Bueno de Guzmán junto al libretista y compositor Enrique García Álvarez.
Hubo de esperar a 1916 para su primer verdadero éxito con la revista Música, Luz y Alegría, estrenada en el Teatro Novedades. En 1918 estrena la fantasía cómico-lírica De Madrid al Infierno, con el chotis Oye Nicanora que el público solicitaba una y otra vez. Mostró mayor madurez en sus arreglos orquestales en su obra de 1919 Las Corsarias estrenada en el Teatro Martín que incluía el pasodoble La Banderita que se hizo sumamente popular en toda España, era cantado por los soldados que iban a la Guerra de África y que incluso el rey Alfonso XIII reconoció cantar mientras se afeitaba.
Desde esta época el Maestro goza de libertad para componer según su voluntad. Sus obras tienen igual éxito en muchos países de latinoamérica y se llega a estrenar alguna de sus obras en París.
En 1924 llegaron una serie consecutiva de éxitos iniciados con La Linda Tapada, estrenada en el Teatro Cómico y que incluía la popular Canción del Gitano; seguida por La Bejarana estrenada el mismo año en el Teatro Apolo y que hizo igualmente popular su Pasodoble de los Quintos. En esta época se inspira sobre todo en el folclore de las distintas regiones de España como en Curro el de Lora de ambiente andaluz y con libreto de Luis Fernández Ardavín, estrenada en 1925 con escaso éxito pese a su excelente partitura. En el Teatro de la Zarzuela y el mismo año estrena La Calesera de ambiente madrileño y con el Pasodoble de los Chisperos y el Himno a la Libertad. La Parranda, de ambiente murciano se estrena en 1937. Esta incluye la Canción del Platero y el Canto a Murcia, que se convirtió en el himno popular de la región. De La Picarona (1931), de ambiente segoviano, destaca su Canto a Segovia.
Paco Alonso no sólo compuso zarzuelas, era un autor versátil que creó numerosos sainetes y revistas. De éstas estrenó en 1927 en el Teatro Eslava Las Castigadoras, con el Chotis de las Taquimecas y Las Cariñosas al año siguiente con el Chotis de la Lola.
Sin embargo su mayor éxito en el campo de la revista llegó en 1931 con Las Leandras, estrenada en el Teatro Pavón y escrita especialmente para la vedette Celia Gámez que alcanzó un enorme éxito con el Pasodoble de los Nardos y el chotis El Pichi.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Francisco Alonso (II)

Estudió sus primeros años en los escolapios de Granada. Hijo de una notable pianista se interesó por la música desde su infancia y fue precísamente su madre la que le apoyó cuando, incapaz de superar las clases de disección abandonó la carrera de medicina en favor de sus estudios musicales. Inicialmente se formó con Antonio Segura, y posteriormente con Celestino Villa, maestro de capilla del coro de la catedral de Granada.
Sus primeras composiciones las realizó para las escuelas del Ave María y posteriormente compuso diversos bailes de salón como polkas, mazurcas, valses, etc. A los 16 años ya dirige la banda de los obreros polvoristas de El Fargue y posteriormente creó un orfeón en la Sociedad Filarmónica de Granada con el que ofrece diversos conciertos en Granada. Con 18 años estrena su primera obra lírica con La Niña de los Cantares, representada en el Teatro Cervantes en 1905. También en esta época se convierte en director de la banda del regimiento de Córdoba, con la que compone el pasodoble Pólvora sin Humo que llega a hacerse bastante popular.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Francisco Alonso (I)

Francisco Alonso López (Granada; 9 de mayo de 1887 - Madrid; 19 de mayo de 1948) fue un compositor español. La música de Alonso es graciosa, alegre, de fácil melodía y acento popular. Destacaba en los pasodobles y chotis, a los que imprimía garbo y desenfado. Muchas de sus obras continúan siendo muy apreciadas, como el pasacalle Los Nardos, el chotis El Pichi, ambos de Las Leandras, el chotis Tabaco y cerillas de la revista Las de Villadiego o la canción Maitechu mía (ambas con letra de Emilio González del Castillo). Escribió igualmente dos pasodobles para las fiestas de la ciudad de Alicante, "Les Fogueres de Sant Joan", titulados La festa del poble, que se estrenó en 1934, y La Nit de San Joan, pasodoble foguerer para banda, coro y bajo solista. Llegó a presidir la Sociedad General de Autores de España.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Emilio González del Castillo (y II)

Además de la música escénica, Alonso y González del Castillo compusieron la popular canción Maitechu mía, versionada en múltiples ocasiones. Alfredo Kraus, Plácido Domingo y "Mocedades"han sido sus más famosos intérpretes.
Otros compositores que pusieron música a sus libretos fueron Rafael Calleja (Fenisa la Comedianta y La reina del Albaicín); Tomás López Torregrosa (Las Bandoleras, Sol y Alegría); Vicente Lleó (La maja de los claveles); Jacinto Guerrero (Cómo se hace un hombre, Teodoro y Compañía, Los Bullangueros) y Pablo Luna (Sangre y arena, Sybill, Jack, Los calabreses, La joven Turquía, ¡Dios salve al Rey, El caballero del guante rojo). La lista de sus piezas líricas registra más de ochenta títulos.
Sin embargo, su obra más aclamada fue Katiuska, la mujer rusa, escrita en colaboración con Martí Alonso, con música de Pablo Sorozábal y estrenada en el Teatro Victoria de Barcelona el 27 de enero de 1931. La noche del estreno, según relata Sorozábal en sus memorias, fue más que accidentada, pues, tras un clamoroso éxito en el primer acto, el público acogió el segundo con suma frialdad, hasta el punto de que se temió que retirasen la pieza del cartel; para evitar el desastre, Sorozábal y González del Castillo tuvieron que rehacer el acto en una sola noche.
El maestro Sorozábal, al relatar la noche maratoniana, describe al veterano libretista con unas líneas llenas de admiración y gratitud: "Era un hombre de gran sensibilidad y un gran poeta. Todos los cantables y versos de la obra eran suyos. No sabía música, pero tenía una noción del ritmo asombrosa. En pocos libretistas he encontrado yo unas cualidades tan magistrales. (...)". Describe su respiración dificultosa y asmática, su infinita paciencia con las exigencias del músico, su artística caligrafía. Cuenta cómo, a eso de las cuatro de la mañana, encerrados ambos en la habitación de trabajo y tras haber agotado el termo de café, los versos empezaron a salirle "a borbotones", y escribió de un tirón el bellísimo diálogo final, en romance. Luego, se lo leyó al compositor, que lo abrazó emocionado.
La obra, tras su revisión, obtuvo un triunfo resonante, confirmado al año siguiente en Madrid, con Marcos Redondo y Conchita Panadés en los papeles protagónicos.
Emilio González del Castillo falleció prematuramente en Madrid, en 1940, dejando una abundante producción inédita y un gran número de bosquejos de comedias y revistas.
En la actualidad, sus obras siguen reponiéndose con frecuencia y, aunque su nombre sea escasamente recordado por el gran público, algunas de sus piezas ("El Pichi", "Los Nardos", "El Pasacalles de los Chisperos", "el Canto a Segovia"...)han adquirido tal celebridad que trascienden, con mucho, el círculo de los aficionados al género lírico, y son conocidas por gran parte de la comunidad hispanohablante.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Emilio González del Castillo (I)

Emilio González del Castillo y López nació en Madrid el 4 de abril de 1882 en el seno de una familia de clase media, y educado en un ambiente de gran inquietud intelectual y artística, desde muy temprana edad se inclinó por la vocación literaria. Sus primeros poemas (inéditos), de temática metafísica, humorística o incidental, exhiben una profunda huella modernista, así como algunas de las características que marcarán toda su obra: el ingenio vivo, la fluidez del verso y una prodigiosa "vis cómica".
Siendo muy joven, ganó una plaza como Interventor de los Ferrocarriles del Estado, pero dedicó la mayor parte de su tiempo a su gran pasión: el teatro. Cultivó los géneros más variados: comedia, drama, melodrama, juguete cómico y género lírico. Se granjeó una sólida reputación en el oficio, siendo pronto considerado como uno de los mejores libretistas de Zarzuela y revista musical de su tiempo.
Aunque trabajó con casi todos los grandes compositores del momento, le unió una íntima amistad con el maestro Francisco Alonso, con quien estrenó más de quince títulos a partir de 1911. El primer gran éxito conjunto llegó con La Calesera, obra estrenada en el Teatro de la Zarzuela el 12 de diciembre de 1925; la pieza cobró rápidamente una popularidad enorme, especialmente el "Pasacalles de los Chisperos", hasta el punto de que en las representaciones se bajaba durante dicho número un telón con los versos escritos en grandes letras de imprenta, para que el público lo cantase a la vez que el coro. Ambos cosecharon un nuevo triunfo con La Picarona, Zarzuela de ambiente segoviano estrenada en el Teatro Eslava en 1929.
Los años treinta fueron especialmente productivos para Alonso y González del Castillo, comenzando por el estreno de la revista musical Las Leandras (1931). Algunos de sus números ("Los Nardos", "El Pichi", "Las Viudas", etc) siguen figurando entre las creaciones más célebres del género. En la misma década vieron la luz La de los ojos en blanco, ¡Que se diga por la radio!, Mujeres de fuego, Las guapas, Las de Villadiego, Los Laureanos y La suerte negra; durante esos años, González del Castillo firmó casi todos sus libretos junto a José Muñoz Román, uno de sus más asiduos colaboradores.

Los artífices de LAS LEANDRAS: José Muñoz Román (y II)

He aquí el listado de obras escritas por el prolífico José Muñoz Román:
Quereres primeros : sainete en un acto, Madrid, 1921 (Con música del maestro Pompey)
El rayo de sol : sainete lírico en dos actos, el segundo dividido en dos cuadros, original, Madrid : Gráfica Madrid, 1925 (Escrito en colaboración con Aurelio López Monis. Música de los maestros Enríquez, Pla y Pompey)
La suerte negra : sainete en un acto, original, Madrid : Gráfica Literaria, 1928 (Escrito en colaboración con Domingo Serrano. Música de los maestros Francisco Alonso y Emilio Acevedo)
Los mandarines : pasatiempo en un acto, Madrid, 1928 (Con música de los maestros Acevedo y Díaz Giles)
El Romeral : zarzuela en dos actos, el segundo dividido en dos cuadros, Madrid : Gráfica Victoria, 1929 (Escrita en colaboración con Domingo Serrano. Música de los maestros Emilio Acevedo y Fernando Díaz Giles)
La tirana del candil : zarzuela en dos actos, Madrid, 1930 (Con música de los maestros Acevedo y Díaz Giles)
Las guapas : pasatiempo cómico lírico en dos actos, divididos en un prólogo, cuatro cuadros, varios subcuadros y una apoteosis, Madrid : Imprenta Gráfica Victoria, 1930 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música de los maestros Francisco Alonso y Joaquín Belda)
La castañuela : zarzuela en tres actos, en prosa y verso, Madrid : Gráfica Victoria, 1931 (Escrita en colaboración con Emilio González del Castillo. Música de los maestros Francisco Alonso y Emilio Acevedo)
Las Leandras : pasatiempo cómico lírico en dos actos, divididos en un prólogo, cinco cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1931 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
Las mimosas : pasatiempo cómico lírico en dos actos, divididos en tres cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1931 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Ernesto Rosillo)
¡Allá películas! : farsa cómica en tres actos, Madrid : Gráfica Victoria, 1932 (Escrita en colaboración con Emilio González del Castillo)
Los Laureanos : pasatiempo en un acto, Madrid, 1932 (Escrita en colaboración con Emilio González del Castillo. Música de los maestros Alonso y Acevedo)
Las faldas : pasatiempo cómico-lírico en dos actos, divididos en cuatro cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1932 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo.Música del maestro Ernesto Rosillo)
Las de Villadiego : pasatiempo cómico-lírico en dos actos divididos en cinco cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1933 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
La posada del Caballito Blanco: opereta en tres actos, libro de Hans Müller, música de Ralph Benatzky y cuatro números de Bruno Granischstäedten, Robert Gilbert y Robert Stolz. Versión castellana de... , Madrid : Gráfica Victoria, 1933 (adaptada en colaboración con Emilio González del Castillo)
Las vampiresas : pasatiempo cómico lírico en dos actos, divididos en seis cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1934 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Ernesto Rosillo)
Las de los ojos en blanco : pasatiempo cómico lírico en dos actos, divididos en cinco cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1934 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
Mujeres de fuego : fantasía cómico lírica en dos actos, divididos en ocho cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1935 (Escrita en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
Las tocas : pasatiempo cómico lírico en dos actos, dividido en seis cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Gráfica Victoria, 1936 (Escrito en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
Vampiresas 1940 : comedia musical en dos actos, Madrid, 1940 (Música de los maestros Rosillo y Montorio)
¡Qué se diga por la radio! : testamentaría cómico-lírica en dos actos, divididos en cinco cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Escelicer, 1941 (Escrita en colaboración con Emilio González del Castillo. Música del maestro Francisco Alonso)
Ladronas de amor : zarzuela futurista en dos actos, divididos en un prólogo, seis cuadros, varios subcuadros y apoteosis, Madrid : Velasco Hermanos, 1942 (Música del maestro Francisco Lozano)
Doña Mariquita de mi corazón : opereta cómica en dos actos, Madrid : Velasco Hermanos, 1942 (Música del maestro Francisco Alonso)
Luna de miel en El Cairo : opereta en dos actos y un epílogo, Madrid : Velasco Hermanos, 1943 (Música del maestro Francisco Alonso)
Una noche contigo : opereta cómica en dos actos, Madrid : Velasco Hermanos, 1943 (Música del maestro Francisco Alonso)
¡Cinco minutos nada menos! : opereta cómica en dos actos, Madrid : Velasco Hermanos, 1944 (Música del maestro Jacinto Guerrero)
Historia de dos mujeres, Madrid, 1947
Yo soy casado, señorita, Madrid, 1948
Las viudas de alivio, Madrid, 1948
¡Moreno tiene que ser!, Madrid, 1950
A vivir del cuento, Madrid, 1951
El burro del tio Basilio. (Apunte de un sainete burro), Madrid, 1952
Salud y pesetas, Madrid, 1953
Ana María, Madrid, 1954 (Música de José Padilla)
Periquito entre ellas, Madrid, 1955
Maridos odiosos, Madrid, 1955
La chacha, Rodríguez y su padre, Madrid, 1956 (Música de José Padilla.)
Los diabólicos, Madrid, 1957
Una jovencita de 800 años, Madrid, 1957
Una matraco en Nueva York, Madrid, 1957
¡Tócame, Raquel!, Madrid, 1958
Cásate con una ingenua, Madrid, 1959
Chismes y cuentos, Madrid, 1960
Festival de la Costa Gris, Madrid, 1960
El conde de Manzanares, Madrid, 1961
¡Qué cuadro de Velázquez, esquina Goya!, Madrid, 1963
Mami, llévame al colegio, Madrid, 1964 (Refundición de "Las Leandras").
Aquí, la verdad desnuda, Madrid, 1965 (Actualización de Cinco minutos nada menos).

Los artífices de LAS LEANDRAS: José Muñoz Román (I)

Nació en Calatayud, Zaragoza, el 26 de enero de 1903. Desde muy niño sintió pasión por el teatro, montando con sus amigos pequeñas obras. A los 9 años marchó a la ciudad de Zaragoza a estudiar y a ver todo el teatro posible de Carlos Arniches y de los Álvarez Quintero. En 1921 fue a Madrid a preparar oposiciones, con la intención de sacar un buen número y quedarse allí para seguir su vocación teatral, en ese año presentó su primera obra Quereres primeros y al año siguiente saco el número uno en las oposiciones de correos y se estableció definitivamente en Madrid.
A inicios de los años 1920 conoce a Emilio González del Castillo y López, uno de los libretistas más reputados del momento y comienza a colaborar con él en diversas obras. Fruto de dicha colaboración, aparece en 1931 la revista Las Leandras, con música del maestro Francisco Alonso, estrenada por Celia Gámez.
Sus mayores éxitos los consiguió en los años 1940, con obras como Luna de miel en El Cairo o Cinco minutos nada menos, estando alguna de ellas durante cinco años consecutivos en cartel, a teatro lleno, con dos representaciones diarias. Continuó escribiendo hasta 1965, cosechando grandes éxitos.
En lo musical trabajó con grandes maestros, pero sus temas más famosos los escribió con los maestros Alonso, Guerrero y Padilla. De estas colaboraciones saldrían éxitos como Los nardos y El Pichi (ambos de la revista Las Leandras, junto con Alonso y González del Castillo), La Colasa, Carmen la cigarrera, La Montijo y sus dragones, Estudiantina madrileña de José Padilla.
Junto con su hermano Valero, fue empresario del madrileño Teatro Martín y consejero de la SGAE.
Falleció en Madrid en 1968, su epitafio deseado era: "E. P. D. Escribió para divertir. Siempre se sintió orgulloso de su condición de bilbilitano y de aragonés".

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (y III)

En la década de los 60, al tiempo que la revista musical española entraba en franca agonía, presentó Celia Gámez sus últimos grandes espectáculos ya sexagenaria. Aunque volvería a actuar esporádicamente en los escenarios, su larga y brillante carrera estaba cerrada y con ella la de todo un género, que pasaría a ser historia en los años 70.
Como tantas otras vedettes de su época, el genio de Celia para montar espectáculos y entretener al público no iba acompañado del mismo genio financiero: tenía fama de malgastadora y extravagante y parece que se vio en dificultades económicas al final de su vida, complicadas por la amargura de haber sido prácticamente olvidada, especialmente en las circunstancias de la transición española a la democracia, durante la que sus anteriores amistades no la hacían especialmente popular. La penuria económica y la antipatía de muchos la hicieron retornar a Buenos Aires. Sus últimos años los vivió modestamente en una residencia de ancianos con la razón perdida. Fue enterrada en el cementerio de la Chacarita de la capital argentina, a muy pocos pasos de Miguel de Molina, célebre cantante español que tuvo que emigrar a Argentina en 1942 acosado en España por su adscripción al bando republicano durante la guerra y por ser objeto de la persecución homófoba de personas vinculadas al régimen franquista.
Celia Gámez fue una de las más populares estrellas de España en la primera mitad del siglo XX y a ella se debe gran parte del esplendor de la revista, un género popular que llegaría a caer en el desdén de los cultos, si bien en la actualidad, por influencias del musical americano, se tiende a su renovación y al redescubrimiento de sus grandes posibilidades para la música popular.


Falleció víctima del mal de Alzheimer en su Buenos Aires natal el 10 de diciembre de 1992.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (II)

Tal como pedían los tiempos de nacional-catolicismo, en sus espectáculos era cuidadosa con la exhibición carnal de sus vedettes y de sí misma, recurriendo a la malla ajustada y a la moderación en escotes es y shorts. Aspiraba a que la revista fuera también frecuentada por la mujer, con lo que daba un cambio en cuanto a su audiencia. Tal vez por garantizarse un estatuto de respetabilidad en los puritanos tiempos de la posguerra, se casó en 1944 en la Basílica de los Jerónimos de Madrid con un médico llamado José Manuel Goenaga, en una boda que en vez de respetable resultó en extremo escandalosa, tanto por la afluencia y la actitud de los curiosos como por el hecho de que el padrino fuera el mismo general Millán Astray que había sido su amante. El matrimonio fue de muy corta duración y la pareja se separó, aunque no hubo divorcio, que era entonces legalmente imposible. De hecho, siempre se rumoreó también el supuesto lesbianismo de la estrella, alentado por una cierta ambigüedad que se complacía en cultivar: aparecía vestida de hombre en muchos números y hacía que cortejaba a las coristas o las besaba. Como fuera, siempre hizo por tener amantes y acompañantes masculinos hasta edad muy avanzada.

Los artífices de LAS LEANDRAS: Celia Gámez (I)

Nacida el 25 de agosto de 1905 en Buenos Aires, Argentina, no se sabe mucho de su niñez, llegó a España con su padre para cobrar una herencia a mediados de los años 20 y se quedó. Empezó en Argentina con un pequeño papel con José Padilla en cuyo estreno, nada más pisar la escena, se desmayó. Más tarde, como vicetiple en la comedia musical Las corsarias en los años veinte y cantante de tangos, pero pronto se convirtió en un fenómeno teatral y en una famosísima vedette de la escena madrileña apoyada siempre por el maestro Francisco Alonso, especialmente a partir del sonado estreno de la revista Las Leandras en 1931.
Las razones del éxito de Celia Gámez no son fáciles de comprender a quienes no la vieron, puesto que no era una belleza arrebatadora, no tenía una gran voz, ni era una bailarina consumada; no obstante, como en el caso de Mistinguett, su personalidad llenaba la escena, tenía evidente magnetismo y sabía organizar a su alrededor espléndidos espectáculos a medio camino entre la revista y la opereta, de los que salieron muchísimas melodías populares y en los que dieron sus primeros pasos muchos artistas: Concha Velasco, Lina Morgan, Esperanza Roy, Tony Leblanc, etc. Durante bastantes años elevó considerablemente el tono generalmente bajo de las populares revistas. También hizo cine (vg. "Rápteme usted," historia del falso rapto de una estrella con propósito publicitario), pero su éxito de pantalla tuvo escaso alcance. Su vida privada siempre dio mucho que hablar en la gazmoña sociedad española de la época, desde sus rumoreados amores de juventud con el rey Alfonso XIII, hasta su larga colección de amantes reales o supuestos. Uno de los más famosos fue el general Millán Astray, uno de los generales que se alzaron contra la II República española, lo que ocasionó la Guerra Civil española en 1936. Al comenzar dicha guerra, Gámez se encontraba de gira con su compañía por territorio bajo control de la sublevación, al que apoyó durante la contienda. Esto le permitió continuar con sus éxitos y popularidad y le crearon indudable mala fama entre los opositores al régimen. Un tema suyo, "Ya hemos pasao", se burla del "No pasarán" de las milicias republicanas, y con sarcasmo hacia los derrotados llama a éstos "miserables" al tiempo que se autoproclama "facciosa".