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lunes, 20 de junio de 2011

Blanquita Amaro en... Una cubana en España

Queridos amigos y amantes de la revista musical española. Cayó en mis manos el otro día una película, en realidad una comedia musical, que tenía verdaderas ganas de ver y disfrutar. Se llamaba Una cubana en España y cuenta en su reparto con una escultural y exhuberante vedette cubana, Blanquita Amaro, Marujita Díaz, Mario Cabré, José Isbert, entre otros.

Traigo a colación el presente filme no sólo por lo divertido de su argumento que, en toda regla parece una revista musical en sí sino porque el espectador puede deleitarse con los insinuantes y veleidosos movimientos de cadera, absolutamente maravillosos de la vedette Blanquita Amaro que llegó España en 1952 para representar la revista ¡Llegó el ciclón! de la mano de Joaquín Gasa. En esta revista se incluía un número titulado "El mareíto", también incluido en la película, y que hizo las delicias de la masculina concurrencia.

También los espectadores pueden disfrutar con números musicales propios de revista como "El congoroco", "Mohamed" o una magnífica "Rumba-tanguillo" que canta Blanquita junto a una joven y divertida Marujita Díaz. Os dejo el enlae para que os la podáis descargar y disfrutad como yo de este magnífico espectáculo visual que no puede faltar en la videoteca de cualquier aficionado a la revista musical de nuestro país. Allá va: http://www.megaupload.com/?d=V6YQNZ43. ¡VIVA LA REVISTA!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" ( y VII)

El Nuevo Herald 17 de marzo de 2007:
Muere la legendaria vedette cubana Blanquita Amaro
ARTURO ARIAS-POLO
La legendaria vedette cubana Blanquita Amaro falleció el jueves a las 10 p.m. en el Baptist Hospital de Miami, víctima de un infarto cardíaco consecuencia de problemas vasculares que venía padeciendo. Tenía 83 años.
Durante más de medio siglo, su versatilidad le permitió incursionar en la revista musical, el drama y la comedia, desde que en 1939 hizo su debut cinematográfico en Estampas Habaneras, con el famoso dúo de Garrido y Piñero. A partir de ese momento, su nombre encabezó los créditos de 23 filmes producidos en México, España, Cuba y Argentina, donde compartió honores con celebridades como Pedro Infante en Escándalo de estrellas (1944), Tin Tan en Hotel de verano (1944) y Luis Sandrini en El Seductor (1950), entre otros astros de la época.
Blanquita, como le decían sus admiradores, nació el 30 de junio del 1923 en San Antonio de los Baños, provincia de La Habana. A los nueve años ganó un concurso de canto en el Teatro Payret de la capital y luego centralizó obras dramáticas y musicales en una carpa-teatro de su barrio.
Cuando salió de Cuba rumbo a Panamá, en 1959, Blanquita se encontraba en el mejor momento de su carrera. Allí se estableció con Orlando Villegas, su esposo y representante, y su única hija, Ydania, fallecida hace cuatro años. Durante una década, protagonizó dos programas diarios en la televisión del país centroamericano, y participó en múltiples obras benéficas.
En 1968 se mudó a Miami. Aquí tuvo su propio teatro, fue la figura principal de los programas de televisión El Show de Blanquita Amaro y Dígalo con Mímica, y estelarizó numerosos montajes de la Sociedad Pro Arte Grateli.
Según Pili de la Rosa, una fundadora de Pro Arte Grateli, ``Blanquita fue una gran dama que nos hizo el honor de protagonizar unas funciones inolvidables de la revista Las Leandras. Era una artista maravillosa que conquistó los públicos de Suramérica. Sin dudas, es una gran pérdida para el arte cubano''.
La ductilidad de la diva para adecuarse a cualquier medio, le permitió ser anfitriona de programas en las estaciones radiales miamenses La Poderosa y Radio Cadena Azul durante varios años.
Aquí filmó su última película, ¡Qué Caliente está Miami!(1980), con Olga Guillot, Raymundo Hidalgo-Gato y Pedro Román. También ganó premios por su trabajo en las tablas con Vidas Robadas, y fue muy aplaudida en Las Amiguísimas, una comedia en la que compartió honores junto a Griselda Nogueras y Néstor Cabell, que presentó en Panamá con gran acogida.
En la década de 1970 tuvo su propio teatro en la avenida 57 del SW, donde asumió el papel principal en El amante de mi marido, donde actuó su hija, Idania, Germán Barrios y Miguel De Grandy, hijo.
Este último recordó su participación con Blanquita en la película Embrujo Antillano (1946), donde ella compitió en belleza con la también legendaria María Antonieta Pons. ''[Blanquita] era la reina de la rumba. Una artista muy simpática y espontánea'', dijo ayer De Grandy entre sollozos.
Entre las múltiples anécdotas de la icónica vedette, pocos recuerdan una ocurrida en Argentina, cuando coincidió con el dúo de Olga Chorens y Tony Alvarez, al que la unía una gran amistad.
''Mis padres tuvieron que seguir su gira y le confiaron a Blanquita que me buscara en casa de una familia del barrio de San Isidro. Yo tenía dos años'', evoca la cantante Lissette, su ahijada. ``Para su sorpresa, la familia había partido conmigo sin dejar señas. Por suerte, ella y su esposo se movilizaron con rapidez y organizaron un rescate espectacular; después, regresé con ellos a La Habana''.
Durante 28 años, Blanquita presentó Cuba canta y baila, un show dirigido por su hija y producido por Manolo del Cañal, el esposo de ésta, en el Auditorio del Condado de Miami-Dade. Por el espectáculo pasaron artistas tan importantes como Olga Guillot, Tongolele, María Marta Serra Lima y Xiomara Alfaro.
''Nunca olvidaré un homenaje que le ofrecieron allí cuando volvió de una gira por Argentina, en 1976'', expresó Manny del Cañal, uno de los cuatro nietos que la sobreviven. ``Recuerdo cómo la aplaudieron cuando cantó `yo no quiero flores, yo no quiero estampas, lo que quiero es Cuba con su libertad.' Me sentí muy orgulloso de ella. Fue uno de los momentos más emocionantes de mi juventud''.
Una de las últimas apariciones públicas de Blanquita ocurrió el 27 de enero, en el Teatro Artime de esta ciudad, cuando recibió la ovación del público que asistió al concierto de la soprano Alina Sánchez, que le dedicó la función.
El velorio de la gran artista será este domingo 18, en la funeraria Bernardo García situada en el 12050 SW 117th Ave, de 6 p.m. a 11 p.m. Para más información, llamar al (305) 232-1010.
El lunes 19 se ofrecerá una misa a las 10 a.m. en Our Lady of Lourdes Catholic Church, en el 11291 SW 142 Ave. (305) 386-4121. El mismo lunes, a las 11 a.m., los restos serán sepultados en el cementerio Our Lady of Mercy, en el 11411 NW 25th St.

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (VI)

Para continuar con nuestro particular homenaje a "la bomba atómica cubana", procedemos a incluir algunos de los artículos que la prensa dedicó al fallecimiento de la vedette que mejor supo mover las caderas. Espero que os ayude a comprender mejor la importancia y el "boom" que en nuestro país supuso la llegada en 1954 de Blanquita Amaro para poner en escena una exitosa producción de Joaquín Gasa como "Llegó el ciclón".
"En Miami, donde residía desde hace varias décadas, falleció ayer, a los 84 años, como consecuencia de un problema cardíaco, la actriz, cantante y bailarina Blanquita Amaro. Había nacido en 1923 en Cuba, y desde su adolescencia se sintió atraída por los ritmos de su tierra natal, a los que ella les aportaba su pícara sonrisa y su esbelta figura. Un empresario le ofreció la oportunidad de actuar en un night-club de La Habana y ella, pese a la oposición de sus padres, aceptó el contrato que le permitió lograr una rápida popularidad tanto en los teatros como en la radio de su ciudad natal.
Su simpatía y ese electrizante movimiento que le imprimía a su ágil cuerpo la convirtieron en una de las figuras más populares de aquella época, y compartió varias temporadas con las principales vedettes de una etapa artística cubana en la que ella supo destacarse por su novedosa forma de actuación. Requerida por varios productores mexicanos, Blanquita Amaro continuó su trayectoria en aquel país, donde fue bautizada como "La Reina del Mambo", y en 1947 se afincó en la Argentina, donde muy pronto ganó una enorme popularidad.
Con Tita Merello y Alberto Castillo compartió una exitosa temporada en el teatro Casino, y su carrera escénica prosiguió en los principales escenarios porteños, junto a las más populares figuras del momento. Sus vestidos resplandecientes, su amplia sonrisa y ese modo de actuación sensual y gracioso al mismo tiempo la convirtieron en una de las vedettes predilectas del público local, que siguió también su labor radial y agotó sus discos grabados a lo largo de los años.
Con el aval cinematográfico de Estampas habaneras , película que Blanquita Amaro había rodado en su tierra en 1938, no le fue difícil que los productores le ofrecieran la posibilidad de protagonizar varios films a poco de llegar a la Argentina.
En radio hizo Canciones y sonrisas de América (1947), con Fidel Pintos, y Belleza tropical (1949), con Pablo Palitos.
En la pantalla grande rivalizó con su coterránea Amelita Vargas, con quien trabó amistad mucho tiempo después, y en 1948 "La Reina del Mambo" acompañó a Los Cinco Grandes del Buen Humor en Cuidado con las imitaciones , película que le abrió un amplio espacio para proseguir su labor cinematográfica. Un año después actuó en Una noche en el Ta-Ba-Rin , y posteriormente rodó A La Habana me voy , El seductor y Buenos Aires a la vista , las tres realizadas en 1950; Locuras, tiros y mambos (1951), Bárbara Atómica (1952) y Casada y señorita y Mi viudo y yo , ambas de 1954. Con show propio
Tras permanecer casi un lustro en la Argentina viajó a Miami, donde produjo y animó su propio show televisivo, y en la década del setenta volvió a los escenarios porteños junto a Amelita Vargas.
De regreso a Miami prosiguió su trabajo artístico y, fundamentalmente, se dedicó a atender a Idania, su hija, que falleció hace algunos meses.
Blanquita Amaro quedará en el recuerdo como una de esas figuras extranjeras que aportaron calidad y simpatía tanto al cine como al teatro argentino dentro de una trayectoria que difícilmente caiga en el olvido de ese público que la ovacionó tanto.
Por Adolfo C. Martínez Para LA NACION".

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (V)

Como actriz, nuestra escultural vedette protagonizó las siguientes películas que encarecidamente os aconsejo si queréis conocer por qué la denominaron "la bomba atómica cuba". Allá van:
Casada y señorita (1954)
Mi viudo y yo (1954)
Bella, la salvaje (1953)
Bárbara atómica (1952)
Locuras, tiros y mambos (1951)
Una cubana en España (1951)
A La Habana me voy (1951)
Buenos Aires a la vista (1950)
The Seductor (1950)
Rincon criollo (1950)
Una noche en el Ta-Ba-Rín (1949)
Embrujo antillano (1947)
Bésame mucho (1945)
Escándalo de estrellas (1944)
Summer Hotel (1944)
Profugos (1940)
Estampas Habaneras (1939)

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (IV)

A su labor cinematográfica, radial y escénica, en la década de 1960 le agregó la televisión, al debutar en el programa semanal "El show de Blanquita Amaro" por Canal 13.En medio de esta actividad, el tango constantemente giró a su alrededor. Su trabajo en cine y teatro, al ser compartido con tangueros de la talla de Tita Merello, Alberto Castillo, Tito Lusiardo, Agustín Irusta y otros, hizo que el tango no le fuese ajeno.Tras permanecer casi un lustro en la Argentina viajó a Miami, donde produjo y animó su propio show televisivo.Considerada entre las primeras vedettes cubanas de fama internacional, en 1959, en plena efervescencia de su carrera, con el arribo de Fidel Castro al poder, se exiló en Panamá, donde trabajó en televisión con otros actores cubanos, también exiliados.Sin dejar de hacer giras por los países vecinos, en 1968 se radicó definitivamente en Miami, donde durante 28 años presentó en el Miami-Dade County Auditorium el espectáculo "Cuba canta y baila" (nombre de una vieja película musical cubana de 1951), por el cual desfilaron figuras artísticas internacionales como Olga Guillot, Tongolele, María Marta Serra Lima, Xiomara Alfaro, y otras.En la década de 1970 volvió a los escenarios argentinos con tal repercusión, que mucho tiempo después, el conocido productor de los espectáculos revisteriles del Teatro Maipo, Carlos A. Petit, al recordar esa etapa de la revista porteña, no pudo dejar de mencionarla. "Cuando Blanquita actuaba -manifestó-, noche tras noche debía colgarse en la boletería del teatro un cartel que decía ‘No hay más localidades’, y cuando dejaba de actuar, porque filmaba o salía de gira, la recaudación descendía drásticamente a casi la mitad. Este fenómeno no se repitió nunca con ninguna figura de la revista".

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (III)

Sus resplandeciente vestuario, su amplia sonrisa y ese modo de actuación sensual y gracioso al mismo tiempo la convirtieron en una de las vedettes predilectas del público local, que siguió también su labor radial en los programas "Canciones y Sonrisas de América" (1947) con Fidel Pintos, y "Belleza tropical" (1949) con Pablo Palitos.A raíz de su éxito, fue tentada para actuar en cine, que en ese entonces atravesaba su mejor momento, y al tope en el mercado hispanoamericano gracias a la calidad de sus estrellas, Luis Sandrini, Libertad Lamarque, Nini Marshall, Hugo del Carril, Zully Moreno, Pepe Arias, Mirtha Legrand y muchísimas más.Habiendo filmado entre 1948 y 1958 diez películas en el cine argentino, debutó con "Cuidado con las imitaciones" (1948) con el grupo cómico los Cinco Grandes del Buen Humor. Luego le siguieron "Una noche en el Ta Ba Rin" (1949) con Pepe Iglesias "El Zorro", "Buenos Aires a la vista" (1950) con Agustín Irusta, "El seductor" (1950) con Luis Sandrini, "A la habana me voy" (1950) con Tito Lusiardo, "Locuras, tiros y mambo" (1951) nuevamente con los Cinco Grandes del Buen Humor, "Una cubana en España" (1951) también con Tito Lusiardo, "Bárbara atómica" (1952) con Juan Carlos Thorry, "Mi viudo y yo" (1954) con Alberto Closas, y entre otras "Casada y señorita" (1954) junto a Adolfo Stray, Pedro Quartucci, Tato Bores y el cantante Fernando Albuerne.Dirigida por los mejores directores argentinos de ese momento, Luis César Amadori, Luis Bayón Herrera, Julio Saraceni, Enrique Cahen Salaberry, Carlos Rinaldi y otros, Blanquita brilló en esa época de oro del cine argentino con su gracia caribeña y su personal talento.

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (II)

Su simpatía, pícara sonrisa y el exaltado movimiento que le imprimía a su ágil cuerpo la convirtieron en una de las figuras más populares de aquella época, compartiendo los escenarios con las principales vedettes, en una etapa artística cubana en la que ella se destacó por su fogosa forma de bailar.Casada con el empresario y bongosero Orlando Villegas (su director y representante), Blanquita participó en los principales programas de televisión de la Cuba republicana como "Casino de la Alegría", "Jueves de Partagás", y "El show del Mediodía", así como en los mejores espectáculos de teatro y cabaret.En 1939 asomó en el cine cubano en las películas "Mi tía de América" y "Estampas habaneras", a las que le siguió "Embrujo antillano" (1947), uno de los films musicales más costosos de su época, con Ramón Armengod y la ya famosa vedette cubana María Antonieta Pons.Requerida en México, donde fue bautizada como "La Reina del Mambo", actuó en las películas "Prófugos" (1940), "Hotel de verano" (1944) con Germán Valdés "Tin Tán", "Escándalo de estrellas" (1944) con Pedro Infante, y "Bésame mucho" (1945) con los tangueros argentinos Vicente Padula y el Che Reyes.A pesar de haber desarrollado una resonante carrera en la isla, sus éxitos más importantes los cosechó en la Argentina, donde causó sensación a partir de 1947, año en que fue contratada para intervenir en la comedia musical "Malena luce sus pistolas", compartiendo una exitosa temporada en el Teatro Casino con tres de las más importantes figuras del momento, Tita Merello, Alberto Castillo y Pedro Quartucci. Su exuberante baile y su sensual canto electrificaron a los porteños. Desde entonces Blanquita pasó a ser una de las estrellas más luminosas del firmamento teatral de Buenos Aires.

Llegó el ciclón... Blanquita Amaro, "la bomba atómica cubana" (I)

Rumbera y actriz, Blanquita Amaro fue un símbolo de la rumba cubana. De larga carrera en la Argentina, se destacó en el teatro de revistas y el cine de toda América Latina. Después de la Revolución Cubana, se exilió en Miami hasta el fin de sus días.A pesar de ser, según el periodista Fausto Miranda, "una diva histórica de Cuba y Latinoamérica", la historia de esta consumada artista, se pierde en su propia patria por haber decidido vivir fuera de ella. Y se pierde al extremo de que ni tan siquiera aparece su nombre en el "Diccionario de la Música Cubana" de Helio Orovio, de 1981 ni en la actualizada en 1992.Poseedora de una versatilidad que le permitió incursionar en la revista musical, el drama y la comedia por igual durante más de medio siglo, Blanquita Amaro nació el 30 de junio de 1923, en San Antonio de los Baños, provincia de La Habana. Habiendo comenzado en una pequeña carpa-teatro de su pueblo en obras dramáticas y musicales, a los nueve años ganó el primer premio en un concurso de canto en el Teatro Payret de la capital cubana.Rosendo Rusell, en su libro "Vida y Milagros de la Farándula en Cuba", manifiesta que Blanquita, a los 13 años, tenía un cuerpo como "para discutirle el primer premio a la Miss Universo más universal que haya existido", y que "al compás de sus fabulosas caderas" hacía temblar los escenarios en cuanto teatro se presentaba.Atraída de adolescente por los ritmos de su tierra, al serle ofrecida la oportunidad de actuar en un club nocturno de La Habana, logró una rápida popularidad.

martes, 4 de noviembre de 2008

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (y VI)


Ofrecemos a continuación, el obituario que el afamado periodista Adolfo C. Martínez publicó en el diario bonaerense de La Nación a consecuencia del fallecimiento de la bella Blanquita: "En Miami, donde residía desde hace varias décadas, falleció ayer, a los 84 años, como consecuencia de un problema cardíaco, la actriz, cantante y bailarina Blanquita Amaro. Había nacido en 1923 en Cuba, y desde su adolescencia se sintió atraída por los ritmos de su tierra natal, a los que ella les aportaba su pícara sonrisa y su esbelta figura. Un empresario le ofreció la oportunidad de actuar en un night-club de La Habana y ella, pese a la oposición de sus padres, aceptó el contrato que le permitió lograr una rápida popularidad tanto en los teatros como en la radio de su ciudad natal.Su simpatía y ese electrizante movimiento que le imprimía a su ágil cuerpo la convirtieron en una de las figuras más populares de aquella época, y compartió varias temporadas con las principales vedettes de una etapa artística cubana en la que ella supo destacarse por su novedosa forma de actuación. Requerida por varios productores mexicanos, Blanquita Amaro continuó su trayectoria en aquel país, donde fue bautizada como "La Reina del Mambo", y en 1947 se afincó en la Argentina, donde muy pronto ganó una enorme popularidad.Con Tita Merello y Alberto Castillo compartió una exitosa temporada en el teatro Casino, y su carrera escénica prosiguió en los principales escenarios porteños, junto a las más populares figuras del momento. Sus vestidos resplandecientes, su amplia sonrisa y ese modo de actuación sensual y gracioso al mismo tiempo la convirtieron en una de las vedettes predilectas del público local, que siguió también su labor radial y agotó sus discos grabados a lo largo de los años.Con el aval cinematográfico de Estampas habaneras , película que Blanquita Amaro había rodado en su tierra en 1938, no le fue difícil que los productores le ofrecieran la posibilidad de protagonizar varios films a poco de llegar a la Argentina.En radio hizo Canciones y sonrisas de América (1947), con Fidel Pintos, y Belleza tropical (1949), con Pablo Palitos.En la pantalla grande rivalizó con su coterránea Amelita Vargas, con quien trabó amistad mucho tiempo después, y en 1948 "La Reina del Mambo" acompañó a Los Cinco Grandes del Buen Humor en Cuidado con las imitaciones , película que le abrió un amplio espacio para proseguir su labor cinematográfica. Un año después actuó en Una noche en el Ta-Ba-Rin , y posteriormente rodó A La Habana me voy , El seductor y Buenos Aires a la vista , las tres realizadas en 1950; Locuras, tiros y mambos (1951), Bárbara Atómica (1952) y Casada y señorita y Mi viudo y yo , ambas de 1954.Con show propioTras permanecer casi un lustro en la Argentina viajó a Miami, donde produjo y animó su propio show televisivo, y en la década del setenta volvió a los escenarios porteños junto a Amelita Vargas.De regreso a Miami prosiguió su trabajo artístico y, fundamentalmente, se dedicó a atender a Idania, su hija, que falleció hace algunos meses.Blanquita Amaro quedará en el recuerdo como una de esas figuras extranjeras que aportaron calidad y simpatía tanto al cine como al teatro argentino dentro de una trayectoria que difícilmente caiga en el olvido de ese público que la ovacionó tanto".

Esperemos que estos artículos sobre "la bomba atómica cubana" tal y como se conocía a Blanquita Amaro os hallan gustadi y sirva como pequeño pero más que merecido homenaje a otra estrella olvidada del firmamento revisteril de nuestro país. ¡¡VIVA LA REVISTA!!

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (V)


Su hija Idania en octubre del 2002, quedando al cuidado de sus tres nietos Tony, Orlando y Manny, en casa de un familiar. Se vio públicamente por última vez el 27 de enero, 2007 en el Teatro Manuel Artime de la ciudad de Miami, cuando la soprano Alina Sánchez, le dedicó la función y todos los asistentes de pie le regalaron una merecida ovación.Falleció en la ciudad de Miami, el jueves 15 de marzo, 2007 a las 10 p.m. en el Baptist Hospital de esa ciudad que por tantos años le sirvió de refugio porque siempre le recordó la patria adorada. Le sobrevino un infarto cardíaco a consecuencia de los problemas vasculares que ya sufría. Fueron sus restos sepultados en el cementerio Our Lady of Mercy, el lunes 19.Penosamente en Cuba las nuevas generaciones no conocen a Blanquita Amaro, ni muchos de los exiliados de las últimas décadas tampoco, porque, o no les ha preocupado aprender nuestra historia anterior a 1959, o porque los medios de comunicaciones bloquean a todo el talento cubano exiliado que pueden. Por eso, cuando nuestra patria recobre su pasado, que sólo es posible cuando se implante un sistema democrático, nuestra Blanquita Amaro volverá a bailar y actuar en los teatros, cines y TV de Cuba, aunque sea en películas, para disfrute de todos sus compatriotas y admiradores.

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (IV)


En el año 1959, en plena efervescencia de su carrera se exilia en Panamá junto a su esposo y su única hija, participando en los shows de la televisión panameña que se presentaban al mediodía con los mejores actores cubanos exiliados como Armando Roblán, Rolando Barral, y Leopoldo Fernández “Tres Patines”, llegando a tener su propio programa de televisión "El Show de Blanquita Amaro" en el Canal 2 y estrenando la primera telenovela de la TV de Panamá en 1963 que se llamó "La esquina del infierno" donde participaron Anita Villalaz, Mireya Uribe, Antonio Bernal y Armando Roblán.Sin dejar de actuar en otros países y en la ciudad de Miami, fue en ésta donde se mudó definitivamente en 1968. En la capital del exilio participó en innumerables obras benéficas, programas de radio, figurando en los principales montajes de teatro como los realizados por Pro Arte Grateli y programas de TV como "Dígalo con mímica", llegando a tener su propio teatro en la década de 1970 en la 57 Avenida del SW.Fue Blanquita Amaro, además de premiada y reconocida, una de las grandes precursoras de la cultura cubana en el exilio para que no se olvidara nuestra historia, por eso por 28 años, presentaba anualmente en el Miami-Dade County Auditorium el espectáculo "Cuba canta y baila" (que es el nombre de una vieja película musical cubana de 1951), dirigido por su hija Idania conjuntamente con la producción de su yerno Manolo del Cañal, por donde pasaron legendarias figuras artísticas desde Marta Pérez, Olga Guillot, Tongolele, Olga Chorens, Tony Alvarez, María Marta Serra Lima, Xiomara Alfaro, Dinorah Rivas, el maestro Alfredo Munar, dándole también la oportunidad a los artistas que recién llegaban como Annia Linares y Maggie Carlés.

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (III)


Blanquita participó en las principales programaciones televisadas de Cuba republicana como "Casino de la Alegría", "Jueves de Partagás", "El show del Mediodía", entre otros, igualmente en los mejores espectáculos de teatro y cabaret. Debutó en el cine cubano trabajando en las películas “Mi tía de América” y “Estampas habaneras”, de Gilberto Valdés en 1939. Le siguieron “Embrujo antillano”, que usó como tema musical el bolero del mismo título del cubano José Carbó Menéndez, filmada entre México y Cuba en el año de 1945, compartiendo escena con Ramón Armengod y la también famosa vedette cubana María Antonieta Pons. Le siguieron: Prófugos (1940); Hotel de verano (1943) con el comediante mexicano Germán Valdés “Tin Tán”; Escándalo de estrellas (1944) con el galán mexicano Pedro Infante, cantando canciones de Eliseo Grenet, Manuel Esperón y Ernesto Cortázar; Bésame mucho (1945) con el tema musical de Consuelo Velázquez, donde bailó con el Ballet Cubano de Sergio Orta; y Rincón Criollo (1950).Trabajando al mismo tiempo para las películas argentinas: Cuidado con las imitaciones (1948); Una noche en el Ta Ba Rin (1949); Buenos Aires a la vista (1950), con Agustín Irusta; A La Habana me voy, (1950), con Tito Lusiardo, Otto Sirgo (cubano), Pedro Vargas (mexicano), la famosa pareja de baile Raquel y Rolando, la orquesta femenina Anacaona y Los Reyes del Mambo; El seductor, (1950) con Luis Sandrini, Elina Colomer y Mecha López; Locuras, tiros y mambo, con la compatriota Elizabeth del Río (1951); Una cubana en España (1951) producción cubano-hispano-argentina, en la que participaron Marujita Díaz, el actor-torero Mario Cabré y Tito Lusiardo; Bárbara atómica, (1952), con un elenco integrado por Juan Carlos Thorry, acompañados por las también cantantes y bailarinas cubanas Las Mulatas de Fuego; Bella, la salvaje (1953); Luna de miel para tres, protagonizada por Gloria Marín, Jorge Negrete y la argentina Nelly Meden; Mi viudo y yo, (1954); Casada y señorita (1954) actuando junto a su hija Idania Villegas Amaro, Fernando Albuerne y el Dúo Las Palomitas; Fue su última participación fílmica en "¡Qué Caliente está Miami!" (1980), de Javier Durán, junto a Olga Guillot, Pedrito Román, Raymundo Hidalgo-Gato (El Súper) y su hija Idania.Considerada entre las primeras vedettes cubanas que fue internacionalmente conocida por sus excelentes presentaciones, en TV, teatro, cabaret, y cine. Como hemos visto filmó más de veinte películas en países como México, España, Argentina, Panamá, Venezuela, Puerto Rico, Chile, Brasil y hasta en África. Fue aplaudida también en Lima, Perú, en San José de Costa Rica, y en Managua, Nicaragua.

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (II)


Blanquita Amaro nació el 30 de junio de 1923, en San Antonio de los Baños, término municipal de la provincia La Habana, donde comenzó sus “pininos” artísticos en un pequeño teatro de su pueblo. A los nueve años ganó el primer premio en un concurso de canto en el Teatro Payret de la capital cubana interpretando "El Jibarito".En el tomo I del enjundioso libro "Vida y Milagros de la Farándula en Cuba" su autor Rosendo Rosell nos narra como Blanquita con sólo 13 años, tenía un cuerpazo "para discutirle el primer premio a la Miss Universo más universal que haya existido", por eso la carpa del teatro Yara en la esquina de Párraga y Santa Catalina, en la barriada de La Víbora, "temblaba al compás de las fabulosas caderas de Blanquita Amaro". Ahora entendemos el motivo por el que fue tan asediada, que por un largo tiempo tuvo que usar un bastón a consecuencia de un ataque brutal de un admirador en Centroamérica.Cuando se casó con su primer esposo Orlando Villegas, quien pasó a ser su representante, director y empresario, éste le "dedicó su energía e inteligencia a pulir aquel diamante". Nos relata Rosell en el mismo tomo, que recordaba perfectamente cuando "hizo debutar a su hija Idania, al lado de su famosa mamá, en el escenario del teatro Campoamor de La Habana. Las vistió igual, o las desvistió igual, las peinó lo mismo y ambas salieron a escena como dos hermanas gemelas, porque Blanquita era arrolladoramente joven todavía." Hemos visto las fotos en la revista Gente de la Semana, del año 1952, y nos quedamos impresionados con la figura de ambas.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Blanquita Amaro... Llegó el ciclón (I)


Amigos de la revista en particular y del teatro en general. Vamos a rendirle homenaje a una de las vedettes más apabullantes que vimos sobre los escenarios españoles allá por la década de los cincuenta. Concretamente en 1953, Blanquita Amaro, provocó a más de un español con sus eléctrcias rumbas y sus movimientos de cadera haciendo tambalear más de un matrimonio. Blanquita falleció el 14 de marzo de 2007, por ello, consideramos necesario dedicarle un pequeño espacio para recordar cómo fue su trabajo en este difícil pero apasionante mundo del teatro musical. No os lo perdáis.