¡VIVA LA REVISTA!

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sábado, 11 de febrero de 2017

YA A LA VENTA LAS ESPERADAS MEMORIAS DE ADDY VENTURA. ¡NO DEJÉIS DE ADQUIRIRLAS!

Queridos AMIGOS DE LA REVISTA MUSICAL ESPAÑOLA. Acaban de salir publicadas por Ediciones Ende las esperadas memorias y biografía artística de una de nuestras más queridas vedettes. Adelina López Ventura, "Addy Ventura". Podéis adquirirlas escribiendo un email a montijanoruiz@yahoo.es 
El P.V.P. es de 25 euros, gastos de envío NO incluidos. De momento NO SE VENDEN en librerías, así que no las encarguéis por ese procedimiento porque no se suministrarán. ¡No dejéis de haceros con vuestro ejemplar antes de que se agote! 


sábado, 14 de mayo de 2016

Abrigos de Addy Ventura ¡a la venta!

Así es, queridos amigos. Los abrigos siguientes pertenecen a LA REINA de nuestra adorada revista musical española. son de piel auténtica de zorro, marta, visón... y se encuentran a la venta a precios muy económicos. No dudéis en haceros con un entrañable y único recuerdo de una de las supervedettes más maravillosas que existen, la más completa, la genial, la incombustible, la única, ADDY VENTURA. Poneos en contacto conmigo en el correo electrónico que veréis en el lado derecho de esta página y daros prisa antes de que se vendan todos.














Ya lo sabéis, estos abrigos pertenecen a ADDY VENTURA y están a la venta por precios muy módicos. Si alguno está interesado, no dudéis en poneros en contacto conmigo en el email montijanoruiz@yahoo.es¡¡VIVA LA REVISTA!! ¡¡VIVA ADDY VENTURA!!




miércoles, 13 de octubre de 2010

Próximamente a la venta... 6 VEDETTES 6 (Apuntes biográficos de las reinas de la revista)

Así es, queridos amigos y amantes del teatro en general y de nuestra adorada y añorada revista musical en particular. La editorial almeriense Círculo Rojo vuelve a apostar por un nuevo libro del Dr. Montijano Ruiz tras el éxito de ventas que ha supuesto Entre bambalinas. Diccionario básico para ir al teatro y "Somos cantores de la tierra lusitana..." (Antología musical del teatro frívolo español: la revista).
El nuevo título, que estará a la venta a inicios de 2011, quizás un poco antes, es 6 VEDETTES 6. Apuntes biográficos de las reinas de la revista: Celia Gámez, Queta Claver, Virginia de Matos, Tania Doris, Addy Ventura y Lina Morgan.
Un volumen monográfico que intenta acercar al lector a aquellas grandes estrellas de la pasarela. Sí, es cierto que faltan Trudi Bora, Maruja Boldoba, Paquita Gallego, Amparo de Lerma, Beatriz de Lenclós, Katia Loritz, Helga Liné, Blanquita Amaro... y tantas y tantas otras, pero en el presente volumen el lector conocerá algo más de Celia Gámez, la Reina de la Revista; Queta Claver, "la otra" Reina de la Revista; Virginia de Matos, "La vedette más vedettes de todas las vedettes"; Tania Doris, "Reina del Paralelo"; Addy Ventura, "Emperatriz de la Frivolidad" y nuestra querida Lina Morgan, "El bombón de la revista". Ilustrado con numerosas fotografías, algunas aboslutamente inéditas como las correspondientes a la puesta en escena de la revista de 1954 Ana María, el volumen tendrá un P.V.P. de 20 euros, gastos de envío no incluidos.
¡Ya lo sabéis! No dejéis de adquirir o reservad vuestro ejemplar antes de que se agota. Merecerá la pena, os lo aseguro.

viernes, 16 de julio de 2010

Addy Ventura anuncia la publicación de sus memorias

Así es. La "supervedette portorriqueña", tal y como se hacía anunciar en las marquesinas de los teatros, Addy Ventura, acaba de anunciar la publicación de sus memorias bajo el título de "Pasando revista". En ellas, la rubia vedette realizará un exhaustivo repaso a su trayectoria artística y profesional comentando múltiples anécdotas. Por sus páginas veremos desfilar a los más importantes cómicos, libretistas y compositores de nuetsra revista española. Una oportunidad única que no podemos dejarla pasar. Estad atentos a nuestra página porque os mantendremos infromados de cuando salga este magnífico y esperadísimo volumen. Y no déjeis tampoco pasar la oportunidad de adquirir "Somos cantores de la tierra lusitana..." (Antología musical del teatro frívolo español: la Revista), un cancionero donde podréis encontrar muchas de las canciones y números musicales que en su día popularizase Addy Ventura. Desde estas líneas, pues, un beso enorme, querida Addy y, si puedes, no dejes de ponerte en contacto con nosotros.

miércoles, 14 de julio de 2010

Juanito Navarro, el último gran cómico de la revista (IV)

En 1962 el popular Tony Leblanc decide formar su compañía de Revista, para ello decide contratar a varias figuras importantes que a su vez son cabecera de una compañía propia, como era el caso de Manolito Díaz, Antonio Casal y Juanito Navarro o la vedette Addy Ventura. Estrenan en el teatro Calderón de Madrid la revista ¡Todos contra Todos! de Tony Leblanc y García Bernalt. En la temporada siguiente, Tony Leblanc, que abandona la compañía por motivos de salud, les escribe ¡Todos con Ella! pero no sería el éxito esperado. Gracias a Matías Colsada, que ya regentaba los teatros Teatro La Latina y Monumental de Madrid y el teatro Apolo de Barcelona, se hace con la exclusiva de la compañía.

Juanito Navarro, el último gran cómico de la revista (II)

En 1958 decide formar su propia Compañía de Comedias donde repone y estrena éxitos como ¡Clavijo buscame un hijo! de Francisco G. Loygorri, La mujer compuesta de Luis Tejedor y Alfayete y ¡Orozco que te conozco! de Francisco G. Loygorri, que había estrenado Paco Martínez Soria. En 1960 pasa a la compañía de revistas Ramón Clemente y Muñoz Román que ese mismo 1959 reponen con éxito la antología de los maestros Francisco Alonso y Jacinto Guerrero titulada Un matraco en Nueva York. En este espectáculo actúa por primera vez con una jovencísima vedette cómica, Lina Morgan, que la estrenó en 1958 en el Teatro Alcázar. Juanito estrena esta revista por toda España y Lina Morgan se marcha a reponerla con Antonio Casal y Addy Ventura a Madrid.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Grandes libretistas de revista (CXI): ALFONSO PASO


(Madrid, 1926; Madrid, 1978). Hijo de Antonio Paso Cano y de la actriz Juana Gil Andrés, fue comparado por la crítica especializada como “el Lope de Vega” del siglo XX debido a la ingente y fecunda cantidad de obras escritas a lo largo de toda su trayectoria artística. Tocó todos los géneros, desde el drama a la comedia o la revista con títulos como Diga usted 33 (1955), ¡Ay, Angelina! (1955), Río Magdalena (1957), ¿Qué pasa en la alcoba? (1973), Los sinvergüenzas tienen eso (1976), ¡Hola, Addy! (1976) o El conejo de la suerte (1977), estas dos últimas escritas para el lucimiento de la vedette Addy Ventura.

jueves, 6 de agosto de 2009

Grandes libretistas de revista (LVII): JOAQUÍN GÓMEZ DE SEGURA



(España, siglo XX). Uno de los más prolíficos autores dentro del género, especialmente activo en las décadas de los sesenta y setenta, colaboró con Tony Leblanc, Andrés Pajares o Adrián Ortega en la confección de múltiples libretos para el género como Paloma, palomita, palomera (1971), ¡Qué majas son! (1971), Locuras de verano (1972), Dime con quién ligas (1973), No desearás a la rubia del quinto (1973), ¡Más vale pájaro en mano! (1973), Bésame esta noche (1974), ¡Esta noche con... ella! (1974), ¡Mujeres con... sexy buum! (1975), Una para todos (1977), El triángulo de las tetudas (1982), etc.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Addy Ventura, la supervedette portorriqueña (y IV)


Hablar de Addy Ventura a estas alturas para todos aquellos que amamos el género teatral de la revista es hablar de magnificencia, distinción, espectacularidad y diversión, mucha diversión. Addy, rubia. Addy, morena. Addy, de Villadiego. Addy, a vivir del cuento. Addy, la intocable. Addy, la atrevida. Addy, la que se va a la mili. Addy, Addy Ventura y todo un fabuloso mundo de canción, sensualidad, adelinas girls y adonis boys, de músicas y ritmos pegadizos. Addy y Adrián Ortega. Addy y Rubens García. Addy y Juanito Navarro. Addy y Paquito de Osca. Historia viva de la revista musical española.
Addy Ventura,
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o vïola troncada se vuelva,
mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
Don Luis de Góngora y Argote, sabio como todos nuetsros áureos poetas debió pensar en Addy Ventura cuando con la excelsa pulcritud de sus versos describía el paso del tiempo en una hermosa mujer.
Permitidme, amigos de la revista la licencia de adorar a Addy Ventura, uno de mis puntos flacos, a la que adoro y venero pese a no haber podido verla, debido a mi juventud, encima de un escenario. Me han dicho que Addy sigue tan guapa y bellísima como siempre, con ese estilo del que solía hacer gala cuando, deslumbrantemente, aparecía encima de un escenario. Addy, si lees alguna vez esto, gracias, gracias por pertenecer a ese adorable mundo que es nuestra revista musical española. Un rendido admirador. ¡¡VIVA ADDY, VIVA LA REVISTA!!

Addy Ventura, la supervedette portorriqueña (III)


Este otro artículo sobre Addy también apareció en el diario El País el 12 de febrero de 1981 y fue firmado por José Miguel Ullán. En él se nos recoge la crítica que mencionado periodista realiza acerca de la reposición del célebre "pasatiempo cómico-lírico" de Muñoz Román, González del Castillo y Francisco Alonso, Las de Villadiego, estrenado originalmente en el Pavón madrileño en 1933 por la gran Celia Gámez:

"Escocia ha sido siempre el país de las hadas. En una de sus aldeas vivía hace varios siglos un rico labrador que, por sus muchas bondades, estaba en buenas relaciones con las hadas que habitaban en fantásticos palacios situados en la cima de las montañas.Pero a Muñoz Román y al maestro Alonso no les importaba ni poco ni mucho el cuento de las hadas escocesas. Ellos preferían el sudor, el sabor a ajo y las rotundas palabrotas de un pueblo serrano. Por eso crearon la pícara revista musical titulada Las de Villadiego, ahora resucitada, tras cuarenta años de prohibición beata, en el madrileño teatro Príncipe.
Addy Ventura, albamente emplumada, abre el erecto féretro de las contradicciones premaoístas: «Tú siempre dices que sí, / yo digo siempre que no ... ». La acción transcurre bajo la sombra protectora de un ayuntamiento, tierna línea divisoria entre Villadiego y Valdeperales. Hombres y mujeres viven separados. En el primer lugar, las segundas; en el segundo lugar, los primeros. Ambos bandos están «esperando a ver a cuál se le arruga primero la paciencia».
Por lo pronto, las de Villadiego gritan: «¡Arriba las faldas! ¡Abajo los pantalones! ». Sin embargo, la mustia procesión va por dentro. Y hay deserciones: a la secretaria del ayuntamiento la han pillado revolcándose con su marido en los maizales. Habrá un castigo. Pero la revista musical practica un anarquismo tan exótico que, en un abrir y cerrar de ojos, nos encontramos en Filipinas.
Tras las ondulaciones filipinas, retornamos a la salsa serrana. Los machos de Valdeperales cosen, lavan y mondan patatas. Pero sus obsesiones verdaderas las tienen en la punta de la lengua: «¡Abajo! ¡Arriba!, A mi novia le he visto las ligas ... ». Para evitar visiones tales, nueva ráfaga de exotismo: México.
Las tirantes relaciones entre Villadiego y Valdeperales siguen al verde vivo. Pero todo se anima cuando llega un autocar de escocesas, capitaneadas por un profesor que busca a los últimos representantes de las cavernas. Addy Ventura, emigrante española en Edimburgo, surge como la alumna privilegiada del equipo investigador.
Los de Villadiego piensan que un diputado caritativo ha atendido sus peticiones de carne fresca. Comienza un vendaval de equívocos, mientras las hembras del lugar, encendidos los colores, van camino de la fuente. Fin de la primera parte.La procacidad venial se instala en el escenario de sube y baja, entre labios, estrellas y otras gaitas. Las transiciones son más matizadas que al principio: «Me he pillado la colaza». Y Addy canta al instante: «La Colasa, cuando alguien se propasa ... ». Y reparte cerillas entre el público. Y, si un personaje habla de cuernos, brota un florido pasodoble.
A partir de ahí, el argumento no es contable, por respeto al lector que decida convertirse en espectador. Baste señalar que, como bien se dice en el sainete, hay un accidentado y prolongado trote de blancas, aderezado de chistes, apagones, faroles y otros polvos.
Muchas ovaciones se derramaron en la sala para celebrar ese elogio postrero al aroma de andar por casa. Addy Ventura («yo soy una mujer de pocas palabras»), agradeció los aplausos. Luis Calderón y Rubén García también fueron muy aplaudidos. Todos parecían muy felices en medio de la apoteosis final".

Addy Ventura, la supervedette portorriqueña (II)


Amigos de la revista, aquí os dejo un sustancioso artículo que el gran Francisco Umbral escribió en El País el 27 de julio de 1980 sobre nuestra hermossísima Addy. Os aseguro que no tiene desperdicio:

"Addy Ventura, emperatriz menor de un bajomadrid preamotinado y guarnicionero, viene todos los años, por el ferragosto, al teatro Calderón y reina -seno venial y potrancamen mundialorro- en un mundo de bares con jugolandia y asteroids, espejos art-nouveau falsificados en el Rastro cercano, matrimonios de anillo gordo para toda la vida, corno eslabón nupcial, y abanicos feos, mariposonas de naftalina y alcanfor que inician su vuelo torpe al etardecer, como el búho de Minerva, desde el armario de luna, para morir frente a las candilejas tristes y alegres del revistón.Addy Ventura, a la que vengo a ver todos los veranos, entre julio y agosto, es la reliquia nacional de un género que ha muerto, la revista, la última gran vedette que todavía hace su trote alegre de caballito femenino con complicados atalajes vagomasoquistas, entre el marqués de la Valdavia y el marqués de Sade, entre el sadismo y el casticismo. Brigitte Bardot de Lavapiés, buena vecindona de la calle Elfo, que le ha dado hijos a un futbolista, como debe ser, que se baña en verano en la playa valenciana de la Pepica, entre los sargazos dominicales del personal y los sargazos de la paella, Addy Ventura es la ltima y la primera en lo suyo, porque Madrid no ha vuelto a dar nada igual ni puede darlo ya un género que tiene torcidas las costuras y sueltos los puntos de las medias. El gentío viene a la revista como sus padres iban a la zarzuela, y Addy Ventura, con su mellita en los dientes y su risa en epidemia por el público, es la mujer/límite que marca, como un leguario legendario, la diferencia y distancia entre Madrid y los madriles, porque de la plaza de don Jacinto Benavente para abajo, hacia Progreso, pierde la cabeza el manhattanismo y comienza un casticismo, sin casta, un costumbrismo al que la tele ha cambiado las costumbres, un madrileñismo al que los alcaldes de los 40/40 le han dejado sin Madrid.
O sea, lo que los editorialistas de porcelana llaman «la horda». La horda, periódicamente, un par de veces por siglo, viene del bajomadrid hasta Progreso, remonta la cuesta que lleva hasta la meseta del Calderón y, ya desde ahí, o hace una barricada, o planea el asalto a la Puerta del Sol, o se mete en el teatro para ver a Addy Ventura, mujer última y adorable, esbeltez solar de niña madura, reinona de un género, la revista, que murió con Franco (aunque en el espectáculo de anoche hicieran chistes políticos, que son los que menos en el público), ¡como con Franco murió el género periodístico Emilio Romero, el género teatral Alfonso Paso, y el género novelístico Gironella. Nunca sabremos cuánto y cómo vivimos de quien nos amarga la vida. Hoy me llega una tarjeta entrañable del adusto y querido Cela. En San Camilo, de C. J. C., «la horda» sube a la ciudad, salvando las barricadas naturales de Atocha y Progreso, 1936, y pide de manera coral y reiterativa que le pone fondo de España y de Historia a la novela:
-Armas, armas, armas.
Así, sin admiraciones ni interjecciones. En un clamor pardo y extenso. En estos días se, vuelve a recordar aquella revolución, no sólo contra el levantamiento de los generales, sino contra la República secuestrada por unos y otros. En ese paralelo caliente de Madrid, en esa raya que una o dos veces por siglo pisa «la horda», «la hidra marxista» de Ruiz-Callardón, abre su sonrisa niña todos los veranos, y su cuerpo solar de gigantea, Addy Ventura, que anoche me cogió la mano con sus manos largas de emperatriz natural del pueblo:
-Gracias por venir siempre a verme.
Pero vengo últimamente con el corazón palentólogo (yo, eterno antropólogo de mujeres), a ver cómo el pueblo de Madrid va perdiendo la fe y la esperanza de pisar la raya, y se remansa al costado casi hípico de su supervedette, que fue nuestra niña bonita y va siendo ya, casi, la madre rubia de nuestro fracaso".