¡VIVA LA REVISTA!

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sábado, 22 de mayo de 2010

Aquellas inolvidables revistas... (XV): La llave (1933)


Género: Humorada en dos actos y diez cuadros.
Texto: Joaquín Vela y Eusebio Sierra.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 16 de diciembre de 1933, en el Teatro Pavón, de Madrid.
Intérpretes del estreno: Amparo Raberner, Concha Rey, Angélica Cortesina, Maruja Vergel. Elva Roy (bailarina). Salvador Videgain. Julio Castro. Manolo Tito y los Sres. Ornat y Vázquez.
Sinopsis. Una fingida disposición miniosterial gravando con un impuesto los escarceos amorosos extraconyugales, da lugar a simpáticos e hilarantes episodios de inspección y denuncia.
A ratos vodevil, a ratos revista, a ratos sainete, el texto de La llave, bordea el equívoco y el juego de palabras, aunque es una revista fina. No faltan los tipos habituales: un invertido, un marido burlado, el fresco y las guapas vicetiples, todo ello presentado con lujo y derroche de medios.De la música escrita por el maestro Alonso se aplaudió el "pasodoble de las lagarteranas", el "chotis de las desnudistas", el "foxtror de las castigadoras", una rumba y un número protagonizado por los serenos.

Aquellas inolvidables revistas... (XII): Mi costilla es un hueso (1932)

Esta obra, con libreto de Joaquín Vela y Enrique Sierra, se estrenó en el Teatro Maravillas de Madrid el 14 de octubre de 1932.
La acción de los tres primeros cuadros transcurre en Madrid; la del cuarto, en Barcelona y el resto de la obra en California.
Sobre esta obra, el diario El Progreso de Barcelona comentó lo siguiente en su crónica del 11 de noviembre de 1932: “La obra estrenada ayer en el Teatro Cómico podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que durará en cartel, pues reúne todas las condiciones para seguir con éxito durante largo tiempo. El primer número del ‘Bobín’ se repitió ante los insistentes aplausos del público, luego vino el del chotis ‘Nicéforo’, cuyas letras y música lograron prontamente popularidad. En el bailable ‘Hawai’, la pareja de bailarines consiguió un gran éxito, debiendo repetirlo. Gloria Guzmán (sustituida por Emilia Aliaga en fechas posteriores) recibió en todas sus acertadas intervenciones clamorosas ovaciones, especialmente en la ‘Canción Californiana’. El electorado, muy espléndido y artístico, culmina en el cuadro ‘cowboys’, brindándose en dicho número una clamorosa ovación al maestro Alonso, que le obligó a salir al palco escénico, ante la insistencia del público”.
“También en el intermedio del segundo acto, al ejecutar la orquesta el pasodoble ‘La modistilla’, otro de los números que pronto se popularizará, fue requerida por el público la presencia del maestro, que salió a recibir nuevos aplausos. La escena cómica del ‘Canto ruso’ tuvo que repetirse tres veces, y la presentación fastuosa del cuadro final ‘Verde y plata’ es de las que se recuerdan con gusto.”
Actualmente se pueden encontrar en el mercado dos grabaciones de este obra. En 2000, el sello discográfico Blue Moon, en su colección Serie Lírica, editó Doña mariquita de mi corazón y Mi costilla es un hueso, recuperando grabaciones de la época. También existe una grabación de Sonifolk en su colección La Revista Musical Española. Vol. 3., que incluye las obras Mi costilla es un hueso, 24 horas mintiendo y ¡Taxi, al cómico!

Aquellas inolvidables revistas... (XI): Las lloronas (1928)


Género: Historieta cómio-lírica-vodevilesca en un prólogo y dos actos.
Texto: Joaquín Vela y José López Campúa.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 19 de octubre de 1928, en el Teatro Romea, de Madrid.

Intérpretes del estreno: Celia Gámez. Antoñita Torres. Concha Constanzo. Concha Rey. Amparo Taberner. Faustino Brentano. M. Ozores. J. Álvarez. Sr. Samper y Sr. Vidales.
Sinopsis: Las aventuras grotescas y humorísticas de un mozo de cuerda madrileño que, por casualidad, se convierte en nuevo rico, padre postizo de una criatura alegre y confiada, que le lleva a recorrer y sortear dificultades en un balneario alegre de mujeres placenteras.
Las lloronas cuenta con un libro que mezcla elementos del vodevil y de la revista y que resulta discretamente picarescvo, con chistes de buen gusto, alejados de la "sal gorda" que solían ofrecer algunas obras similares.Entre los números musicales, alegres y ajustados al género, escritos por el Maestro Alonso, se aplaudieron con especial entusiasmo el "Foxtrot de los ratas de hotel", la sensual "Java del marco", una simpática "Marcha de los soldados de plomo", el "One-step de la cocteleras" y el "Foxtrot de la receta". No faltaCursivaron, naturalmente, el garboso chotis madrileño y el pasodoble a ritmo de marcha.La presentación fue especacular con figurines de Álvaro Retana y escenografía de Bulbena, Marcén y Muela.El éxito alcanzado por Las lloronas en el teatro de la madrileña calle de Carretas trajo consigo, el 16 de noviembre de 1928, elconsabido banquete de homenaje a los autores, al que asistieron más de 300 comensales, entre los que destacó la presencia de Amadeo Vives.