¡VIVA LA REVISTA!

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jueves, 29 de mayo de 2008

Cómicos y galanes (VII): Antonio Casal


Nacido en Santiago de Compostela, La Coruña, en 1910, ingresa como meritorio en 1928 en el Teatro Maravillas de Madrid con la compañía de Julia Lajos y Antonio Gentil. Como actor cómico forma parte también de las compañías de Casimiro Ortas y Ana Adamuz. Al finalizar la Guerra Civil es contratado por la compañía de Társila Criado y Jesús Tordesillas actuando como galán en varias zarzuelas. En 1940 entra en la compañía de Mª Fernanda Ladrón de Guevara y, diez años más tarde, en 1950 forma ya su propia compañía, dedicándose, fundamentalmente al género cómico, y montando numerosas revistas con Ángel de Andrés aunque es el cine el medio que absorbe la mayor parte de su tiempo interviniendo en numerosas producciones de la época como Manolo, guardia urbano, La tonta del bote o Las chicas de la Cruz Roja. En los últimos años de su vida participó en la serie televisiva Plinio encarnando al detective ideado por Francisco Gª Pavón. Murió en Madrid en 1974. Entre las revistas en las que intervino destacan Las cuatro copas (1951), Los cuatro besos (1952), ¡Usted sí que vale! (1966), Las teleguapas (1967), Matrimonio a la inglesa (1967) o Una viuda de estreno (1968), entre otras muchas.

Cómicos y galanes (VI): Paquito Cano


Excepcional actor cómico que alcanzó un gran éxito gracias a su forma de interpretar los personajes que le otorgaban. Su innata simpatía y su extraordinario carisma sobre el escenario acompañados de su menuda estatura lo convirtieron en una figura muy popular en la época, aunque su mayor auge lo consiguió interpretando a Locomotoro, uno de los personajes del programa infantil de TVE “Los chiripitifláuticos”. Entre las revistas que figuran en su nómina destacaremos: ¡Cinco minutos nada menos! (1944), Historia de dos mujeres o Dos mujeres con historia (1947), La hechicera en palacio (1950) donde interpretaba un formidable dúo cómico junto a la gran Celia Gámez en el número musical titulado “¡Vaya señora!”, ¡Qué cuadro el de Velázquez esquina a Goya! (1963), La bella de Texas (1965), una refundición de Nati Mistral y Luis Escobar de La corte de Faraón de Perrín, Palacios y el maestro Lleó o A las diez en la cama estés (1966), entre otras.

Cómicos y galanes (VI): Quique Camoiras


Nombre artístico del actor Enrique Pérez Camoiras nacido en Madrid en 1928. Hermano del también actor cómico Francisco Camoiras con el que formó un famoso dúo de payasos en 1947. Su primera toma de contacto con los escenarios fue en una obra titulada Shangai donde se atrevía a bailar claqué. Debutó, siendo todavía niño, como actor de variedades en el madrileño Teatro Fontalba, experiencia tras la cual no cesaría en su actividad escénica, tarea que desempeña aún hoy en la actualidad. Trabajó en múltiples comedias y revistas musicales siendo uno de los intérpretes más frecuentes del género en la década de los setenta y ochenta. Completó sus estudios con los de música y declamación en el Conservatorio de Madrid. Intervino frecuentemente en cine y televisión siempre intentando sacar partido a su notable vis cómica, erigiéndose como uno de los mejores actores del género, aunque también ha sabido sacar partido de su vena dramática interpretando papeles de notable calidad artística. Se mantuvo doce años como primer actor y director en el Teatro de La Latina. Desde 1979 posee compañía propia siendo la actriz Maite Pardo la intérprete principal en la mayoría de sus montajes. Destacan, de entre las múltiples revistas en las que intervino: Una jovencita de 800 años (1958), Se traspasa señora (1967), Las sospechosas (1967), ¡Ay, Manolo de mis amores! (1969), La reina y el taxista (1971), etc.

viernes, 23 de mayo de 2008

Cómicos y galanes (V): Faustino Bretaño


Uno de los actores que más tiempo trabajó con Celia Gámez, no obstante perteneció a varias de sus compañías estrenando con ella bastantes obras de éxito. Era cantautor y transformista, actor galán y primer actor cómico en el Eslava, Apolo, Romea y Martín. Dotado de un fuerte sentido del humor, fue autor de unas regocijantes memorias que tuvieron bastante éxito en su época. Veteranía, destreza escénica y simpatía a raudales desplegaba este actor cada vez que se subía en las tablas de un escenario, algo por lo que fue admirado, venerado y, desgraciadamente, más tarde, prácticamente olvidado. Murió en Madrid en 1978. Intervino, entre otras, en revistas como Las corsarias (1919), Las castigadoras (1927), Las lloronas (1928), ¡Por si las moscas! (1929), El antojo (1929), Colibrí (1930), Me acuesto a las ocho (1930), Las dictadoras (1931), ¿Qué pasa en Cádiz? (1932), Las de Villadiego (1933), Las tocas (1936), entre otras.

Cómicos y galanes (VI): Quique Camoiras


Nombre artístico del actor Enrique Pérez Camoiras nacido en Madrid en 1928. Hermano del también actor cómico Francisco Camoiras con el que formó un famoso dúo de payasos en 1947. Su primera toma de contacto con los escenarios fue en una obra titulada Shangai donde se atrevía a bailar claqué. Debutó, siendo todavía niño, como actor de variedades en el madrileño Teatro Fontalba, experiencia tras la cual no cesaría en su actividad escénica, tarea que desempeña aún hoy en la actualidad. Trabajó en múltiples comedias y revistas musicales siendo uno de los intérpretes más frecuentes del género en la década de los setenta y ochenta. Completó sus estudios con los de música y declamación en el Conservatorio de Madrid. Intervino frecuentemente en cine y televisión siempre intentando sacar partido a su notable vis cómica, erigiéndose como uno de los mejores actores del género, aunque también ha sabido sacar partido de su vena dramática interpretando papeles de notable calidad artística. Se mantuvo doce años como primer actor y director en el Teatro de La Latina. Desde 1979 posee compañía propia siendo la actriz Maite Pardo la intérprete principal en la mayoría de sus montajes. Destacan, de entre las múltiples revistas en las que intervino: Una jovencita de 800 años (1958), Se traspasa señora (1967), Las sospechosas (1967), ¡Ay, Manolo de mis amores! (1969), La reina y el taxista (1971), etc.

Cómicos y glanes (V): Faustino Bretaño


Uno de los actores que más tiempo trabajó con Celia Gámez, no obstante perteneció a varias de sus compañías estrenando con ella bastantes obras de éxito. Era cantautor y transformista, actor galán y primer actor cómico en el Eslava, Apolo, Romea y Martín. Dotado de un fuerte sentido del humor, fue autor de unas regocijantes memorias que tuvieron bastante éxito en su época. Veteranía, destreza escénica y simpatía a raudales desplegaba este actor cada vez que se subía en las tablas de un escenario, algo por lo que fue admirado, venerado y, desgraciadamente, más tarde, prácticamente olvidado. Murió en Madrid en 1978. Intervino, entre otras, en revistas como Las corsarias (1919), Las castigadoras (1927), Las lloronas (1928), ¡Por si las moscas! (1929), El antojo (1929), Colibrí (1930), Me acuesto a las ocho (1930), Las dictadoras (1931), ¿Qué pasa en Cádiz? (1932), Las de Villadiego (1933), Las tocas (1936), entre otras.

jueves, 22 de mayo de 2008

Cómicos y galanes (IV): Luis Barbero


Nacido en 1916 en Madrid, este actor intervino
por vez primera en una zarzuela de Calvo de Rojas. Representó numerosos papeles lo mismo en cine que teatro o televisión. Su faceta como actor cómico le granjeó, a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, múltiples y notables éxitos. Trabajó con Loreto Prado y Enrique Chicote, con Paco Melgares, García Moreno, Pérez Puig, con la compañía titular del Teatro de la Comedia... Participó también en numerosas revistas como Tres días para quererte (1945) de Francisco Lozano y el maestro Alonso junto a Monique Thibaut y Carmen Olmedo; Veinticuatro horas mintiendo (1947), con libreto de Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa con música también de Francisco Alonso al lado de Alfonso Goda y Maruja Boldoba; Secreto de estadio (1953), de Ignacio Ballesteros y música del maestro Cofiner, Y esta noche, ¿qué? (1966), de Antonio y Manuel Paso con música de los maestros Daniel Montorio y Enrique Cofiner; Suave que me estás matando (1967), de J. Mayorit y los maestros García Cabrera y Montorio; Una viuda de estreno (1968), de Manuel Paso y los maestros Cofiner y nuevamente Daniel Montorio; Una mujer para todos (1969), de Manuel Paso, Montorio, Cofiner y García Segura... Además, Barbero recibió el galardón Pepe Isbert en 1996 en el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola. Murió en 2005.

Cómicos y galanes (III): Vicente Aparici y Luis Bori


Popular dúo de actores cómicos con unas inmejorables dotes para el difícil arte de hacer reír. Juntos intervinieron en una gran parte de las revistas que se produjeron en el primer tercio del siglo XX, entre ellas destacan La sal por arrobas (1931), Pelé y Melé (1931) o Los caracoles (1931). Fueron el contrapunto cómico a las grandes vedettes de la época como Blanquita Pozas o Aurora Sáinz entre otras. Vicente Aparici, independientemente actuó en obras como Los bullangueros (1927), Las campanas de la gloria (1929) o Sole la peletera (1932). Por su parte, Luis Bori hizo lo propio en Las mujeres de Lacuesta (1926), Todo el año es Carnaval o Momo es un carcamal (1927), Los cuernos del diablo (1927), En plena locura (1928), La orgía dorada (1928), El gallo (1930) junto a la inigualable Celia Gámez, El país de los tontos (1931), Miss Guindalera (1931) o Las niñas de Peligros (1932), entre otras muchas.

Cómicos y galanes (II): Ángel de Andrés


Nacido en Madrid en 1918, destacó siempre por sus papeles cómicos tanto en el escenario como en la pantalla grande. En 1939 desembarca en la compañía de Pepe Isbert y después en la de Rafael López Somoza para, seguidamente, entrar a formar parte de la del María Guerrero; más tarde pasó a la de Isabel Garcés donde empezó ya a despuntar como primer actor cómico. En 1951 forma pareja artística con Antonio Casal y forman una compañía de revistas con la que recorren diversos lugares de nuestra geografía nacional hasta 1957 y ya en 1958 forma compañía con la cantante Conchita Bautista. Durante los años sesenta interviene en un buen número de revistas producidas por los empresarios Matías Colsada y José Muñoz Román haciéndose a la par muy popular gracias a sus intervenciones en el cine. Protagoniza revistas como Las cuatro copas (1951), Los cuatro besos (1952), Mami, llévame al colegio (1964), ¡Aquí la verdad desnuda! (1965), De Madrid al cielo (1966), Las corsarias (versión de 1969), Pili se va a la mili (1970), Historias de Adán y Eva (1973), ¡Ay, tápame, tápame! (1971) ... Más adelante se centra en la comedia y en ella obtiene numerosos elogios no desvirtuando su lado dramático donde también fue un sólido intérprete.

Cómicos y galanes


Si complicada resulta establecer una nómina de los principales artistas que han intervenido a lo largo de toda la historia de la revista, más complicado resulta aún dar a conocer los nombres de aquellos actores que, en uno u otro momento de su carrera artística interpretaron pequeños o grandes papeles dentro de este género. Actores cómicos de la talla de Pepe Isbert, José Luis Ozores y su hermano Antonio, Manolito Díaz, Francisco Muñoz, Antonio Riquelme, Eladio Cuevas, Casimiro Ortas, Carlos Garriga, Pedro Osinaga, Pablo Gorgé, Antonio Martelo, Tony Leblanc en sus faceta de inigualable actor cómico, Miguel Ligero, José Sazatornil, Arturo Lledó... y tantos otros actuaron en alguna que otra revista. Tan vasta resultaría la nómina de actores revisteriles que hemos optado por citar solamente los más destacados dentro de estas lides. He aquí algunos de ellos:

jueves, 15 de mayo de 2008

Un "demonio escénico" llamado Celia Gámez


Estimados amigos. Antes de nada quisiera agradeceros a todos cuantos os habéis interesado por este blog desde su inicio tantas muestras de ánimo y apoyo. Gracias a vosotros poquito a poquito hemos conseguido la mejor página que hay ahora mismo en internet y totalmente en español sobre la revista musical española. Esperemos continuar así durante mucho más tiempo. También quisiera agradeceros el éxito, enorme éxito por otra parte, que el libro YOLA. Historia del primer "boom" teatral de la posguerra (Digital Gami S.L., Granada, 2007) ha tenido desde que lo anunciamos en el presente blog. Su primera edición está prácticamente agotado y ello gracias a vosotros, amantes del noble pero difícil arte de Talía. Su segunda edición ya está marcha y, debido a las innumerables muestras de apoyo de compañeros, amigos, críticos y especialistas en teatro y numerosos actores, he decido realizar una segunda parte que bajo el título de Un "demonio escénico" llamado Celia Gámez, verá la luz a primeros de septiembre aproximadamente. En él, podréis conocer muchas d elas anécdotas que rodearon el halo de misterio de la incombustible reina del género, la inigualable y siempre recordada Celia Gámez, amén de otra célebre opereta de la época, Si Fuasto fuera Faustina (1942). Ya sabéis, reservad vuestro ejemplar antes de que se agote. Un cordial saludo a todos y nuevamente GRACIAS. ¡¡VIVA LA REVISTA!!

ANECDOTARIO REVISTERIL


Amigos y amantes del teatro en general y de nuestra amada y añorada comedia musical española en particular. Quisiéramos abrir, desde la presente página, una pequeña ventanita en la que podáis contarnos aquellas anécdotas vividas o escuchadas acerca de la revista musical. Cualquiera será bienvenida: aquella vedette a la que le regalaban camiones de fruta y pescado a la puerta del teatro, aquel señor mayor que salió con una vicetiple y en plena efervescencia sexual murió de un infarto, aquella revista en donde un guardia civil pegó dos tiros para que volviesen a repetir un número musical... Recordad, animaos a escribir cualquier anécdota. Juntos escribiremos la historia de éste género teatral tan nuestro. ¡¡VIVA LA REVISTA!!

jueves, 8 de mayo de 2008

Vedettes y vicetiples (y LXIII): Eugenia Zúffoli


Nacida en Roma en 1903, esta actriz estaba casada con el tenor José Bódalo Montorio. Debutó a los ocho años con una obra de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios musicada por Rafael Calleja bajo el título de La tierra del sol (1911) en el Gran Teatro de Madrid. Formó compañía con su marido y juntos partieron de gira por América donde, durante una estancia en Argentina, nacería su hijo José Bódalo. Interpretó numerosas obras del género lírico y frívolo y llegó a convertirse, gracias a su belleza, inteligencia y simpatía en la vedette más admirada en el primer tercio del siglo XX. Entre las revistas que interpretó podemos destacar como las más sobresalientes Arco Iris (1922), ¡Ave, César! (1922) o La tierra de Carmen (1923), entre otras.

Vedettes y vicetiples (LXII): Addy Ventura


Fue una popular artista del género revisteril con un cuerpo de infarto. Alta, esbelta y morena, fue bailaora de flamenco en la compañía de Juanito Valderrama para, más tarde, pasarse a las lides frívolas actuando con muchísimo acierto y exitosa popularidad como estrella de revista en múltiples espectáculos montados en el Teatro Calderón de Madrid.

Vedettes y vicetiples (LXI): Concha Velasco


Vallisoletana de nacimiento, estudió ballet en Marruecos. Comenzó muy pronto a trabajar en la compañía de Manolo Caracol bajo el seudónimo de Lucrecia Velasco. Trabajó en las compañías de revistas de Antonio Garisa o Virginia de Matos con la que hizo Dos Virginias (1955). Posteriormente sería contratada por la de Celia Gámez. Estrenó con ella El águila de fuego en 1956. Actuó en múltiples producciones cinematografícas interpretando toda clase de papeles con notabilísimo acierto demostrando su extraordinaria versatilidad en las lides de la actuación. Participó, igualmente, en múltiples revistas y comedias musicales como Te espero en Eslava (1957), Ven y ven al Eslava (1958), ¡Mamá, quiero ser artista! (1986), Hello, Dolly! (2001), etc. Concha lo mismo canta, baila o presenta programas y espacios televisivos. Su multifacética personalidad, su versatilidad interpretativa y su extraordinaria calidad humana hacen de ella una de las mejores artistas que aún quedan en nuestro país.